Google Publica el Mapa Neuronal Completo de una Mosca de la Fruta, Inspirando Entrenamientos para Jugar a Videojuegos

Tecnologia
Google ha revelado el mapa neuronal más detallado hasta la fecha de una mosca de la fruta, fruto de una década de investigación. Este avance, que detalla 166.000 neuronas, ha llevado a ingenieros y desarrolladores a experimentar con el cerebro digital, entrenándolo para jugar a videojuegos como 'Doom' y 'Super Mario 64', lo que ofrece una forma lúdica de explorar su funcionamiento.

Aún no comprendemos completamente el cerebro humano, motivo por el cual continuamos estudiando el de otros animales para aplicar los conocimientos adquiridos en el nuestro. En este contexto, Google ha presentado el mapa neuronal más exhaustivo hasta la fecha de un cerebro de Drosophila melanogaster, comúnmente conocida como 'mosca de la fruta'. La comunidad científica y tecnológica no ha tardado en utilizar estos datos de una manera particular: entrenar este cerebro digital para que juegue a 'Doom' o a 'Super Mario 64'.

El pasado 3 de septiembre, Google actualizó su blog con la publicación del mapa neuronal de una mosca de la fruta adulta. Destacaron que este logro es el resultado de una década de trabajo conjunto entre el HHMI Janelia Research Campus y Google Research, y se consiguió mediante un modelo de inteligencia artificial que combinó millones de imágenes bidimensionales para crear una forma neuronal tridimensional.

Google explica que el modelo se creó tomando "fotos" de secciones del cerebro y el cuerpo de una mosca, como si hubiera sido laminada. La combinación de imágenes de alta resolución de cada "rebanada" y la unión de todos los datos con inteligencia artificial ha sido clave para alcanzar este resultado.

Esto es comparable al código fuente del sistema neuronal de la mosca y nos permite identificar, por ejemplo, que los segmentos azules son responsables del procesamiento de entradas sensoriales y del sabor. En total, se han mapeado 166.000 neuronas, una cifra muy inferior a las decenas de millones presentes en algunos mamíferos o los 85.000 millones de un cerebro humano, el cual, como mencionamos, sigue siendo objeto de investigación debido a su complejidad.

¿Ejecutará 'Doom'?

Un meme popular de Internet sugiere que si algo tiene una pantalla, la pregunta inevitable es si puede ejecutar 'Doom'. Si esa pantalla pertenece a una calculadora y la alimentación proviene de cientos de patatas, la curiosidad aumenta. En este caso, la pregunta ha sido similar: ¿podemos entrenar a una mosca para que juegue a 'Doom'?

Alex Wormuth, ingeniero de software en Coinbase, anunció poco después de la publicación de Google que había comenzado a trabajar para intentar entrenar el cerebro de la mosca para que jugara a 'Doom'. El código es abierto y el planteamiento es que cada fotograma del juego estimule las neuronas sensoriales del modelo cerebral y que la actividad neuronal se traduzca en acciones como moverse, disparar y girar. Cada vez que la mosca recibe daño, se envía un estímulo de refuerzo a las neuronas encargadas de la dopamina, imitando el papel que cumple la dopamina en el mundo real como sistema de recompensa y castigo, y así, poco a poco, el modelo cerebral de la mosca va aprendiendo.

La mosca 'streamer'

Lo fascinante es que Wormuth ha creado un entorno donde podemos observar (con muchas reservas) a la mosca jugando a 'Doom' en tiempo real. Al momento de escribir estas líneas, después de más de 7.500 rondas, la mosca sigue siendo bastante ineficaz. Dispara y se mueve, pero no elimina a ningún enemigo. Podríamos decir que son 166.000 neuronas poco aprovechadas.

Sin embargo, el experimento de Wormuth no ha sido el único. Otra desarrolladora, Jessica Paquette, ha puesto a la mosca a jugar a 'Super Mario 64'. También es sorprendentemente mala, pero resulta entretenido.

Más allá del meme

Más allá de la broma, el asunto posee un interés científico genuino. Estos experimentos no demuestran que la mosca sea "inteligente" ni que juegue de forma consciente, pero constituyen una manera llamativa de poner a prueba un mapa cerebral como el que ha publicado Google. Simulan cómo respondería ese circuito neuronal real a estímulos visuales artificiales, permitiendo observar qué patrones de comportamiento emergen en ese entramado biológico y, de paso, nos ofrecen un rato de diversión.

Todavía falta mucho para tener un cerebro humano mapeado con esta precisión, pero es de esperar que, cuando eso ocurra, a alguien se le ocurra ponerlo a jugar a 'Doom' como primera prueba.