El teletrabajo ha evolucionado de un sueño a una herramienta clave para la retención de talento. Un reciente estudio de InfoJobs revela que una parte significativa de los trabajadores españoles está dispuesta a cambiar de empleo si sus condiciones de teletrabajo se ven afectadas. Esta postura marca una línea roja clara para las empresas que contemplan reducir la flexibilidad laboral.
Hace poco más de siete años, la idea de trabajar desde casa era una aspiración lejana para muchos empleados, ya que sus empresas rara vez ofrecían esta posibilidad. Sin embargo, en la actualidad, el teletrabajo ha trascendido la utopía para convertirse en un elemento fundamental en la negociación de contratos y una estrategia efectiva para retener al talento más valioso. A pesar de esto, aún persisten muchas organizaciones que desean regresar al modelo de 2019, reduciendo o eliminando por completo los días de teletrabajo.
Un estudio reciente de InfoJobs, realizado con motivo del Día Internacional del Teletrabajo, ha puesto de manifiesto que uno de cada tres empleados consideraría dejar su puesto actual si se modifican sus días de teletrabajo. Esta advertencia ha sido claramente expresada. La VI Radiografía del Teletrabajo en España de InfoJobs encuestó a más de 4.000 trabajadores sobre su situación con el trabajo remoto, y sus respuestas han trazado un límite inquebrantable para las empresas.
El 35% de los teletrabajadores buscaría otro empleo si su empresa les exige más días de presencialidad en la oficina. Si el cambio fuera drástico, implicando un retorno total al modelo 100% presencial, el porcentaje de dimisiones ascendería al 39%. No obstante, no todos los empleados reaccionarían de la misma manera ante esta hipótesis. Otro 25% optaría por quedarse, pero a cambio solicitaría un aumento salarial. Solo el 13% de los empleados encuestados aceptaría el cambio sin objeciones (y sin un incremento de sueldo), una cifra que ha disminuido desde el 17% registrado en la edición anterior del estudio, lo que sugiere que su motivación se vería afectada por tal cambio.
Con este panorama definido por los datos, las empresas son conscientes de lo que está en juego. Por ello, solo el 1% de las empresas españolas planea eliminar el teletrabajo el próximo año, aunque el 3% reconoce tener planes para reducir el número de días de teletrabajo. Sin embargo, el 75% de estas mantendrá las condiciones actuales al menos durante un año más. Aunque se habla de teletrabajo en términos generales, el modelo más común en las empresas españolas es el híbrido, que combina días de trabajo en la oficina con días de teletrabajo.
Según los datos de InfoJobs, este modelo de jornada híbrida ha sido adoptado por el 39% de las empresas consultadas, en comparación con el 35% que lo aplicaban en 2025, mientras que el modelo remoto puro se mantiene estancado en el 11%.
Si existe un sector donde tradicionalmente han surgido más tensiones entre el teletrabajo y el modelo presencial, ese es sin duda el tecnológico. Su cuota de trabajo remoto alcanza el 60% de los ocupados. Esto no ha impedido que grandes tecnológicas como Microsoft, históricamente partidaria del trabajo remoto, hayan modificado su estrategia anunciando que sus empleados regresarán a la oficina tres días a la semana. En España, el ejemplo más notorio es Ubisoft en Barcelona. La empresa impuso la vuelta obligatoria a la oficina cinco días a la semana, después de años de recortes progresivos al teletrabajo. La plantilla respondió con huelgas indefinidas, y fuentes sindicales interpretan esto como una medida de presión de la empresa para deteriorar las condiciones laborales, considerándolas "despidos encubiertos y parte de la campaña de reducción de costes que Ubisoft está implementando".
El teletrabajo 100% no goza de un apoyo unánime. Un 44% de los trabajadores consultados por InfoJobs considera que trabajar desde casa les permite rendir mejor al mejorar su concentración y reducir las distracciones, frente al 26% que prefiere la oficina para esta tarea. Este es el único ámbito donde el teletrabajo supera ampliamente a la oficina. En todos los demás parámetros, la oficina obtiene mejores resultados. Al preguntar sobre las tareas en equipo, el 59% asegura desarrollarlas mejor desde la oficina, al igual que las reuniones (51%), la resolución de imprevistos (47%) y la toma de decisiones importantes (39%).
Aunque las empresas en España han adoptado el teletrabajo, lo han hecho en menor medida que en el resto de Europa. Según confirma el INE, el 7,9% de los ocupados trabajó desde casa más de la mitad de sus jornadas en 2025, una décima más que el año anterior. Si se suman aquellos que lo hacen de forma ocasional, la cifra se acerca a los 3,5 millones de personas. Este ritmo de adopción sigue por debajo de la media europea, que, según datos de Eurostat publicados por Euronews, se sitúa en el 8,8%. Países como Finlandia registran un 20,5% de teletrabajo, e Irlanda un 19,2% de su población activa.
El teletrabajo español ya no experimenta el crecimiento de la pandemia, pero tampoco retrocede. Este delicado equilibrio depende, actualmente, de la condición de los empleados respecto a la flexibilidad que ofrece el trabajo remoto: si no se les brinda una opción de teletrabajo, buscarán otro empleo.