Hallazgo histórico: Nueve episodios perdidos de 'Doctor Who' recuperados en un almacén de Nigeria tras décadas de búsqueda

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En 2013, una investigación detectivesca llevó al descubrimiento de nueve episodios perdidos de la icónica serie británica 'Doctor Who' en un almacén de Nigeria. Estas grabaciones, consideradas desaparecidas durante décadas, revelan cómo copias enviadas al extranjero escaparon a la destrucción masiva de archivos de la BBC, ofreciendo una valiosa recuperación de la historia televisiva.

Durante varias décadas, numerosos episodios de una de las series más veneradas y seguidas de Reino Unido parecían haberse extraviado para siempre. La BBC había eliminado gran parte de su programación antigua para optimizar el espacio y reutilizar materiales. Sin embargo, existía una posibilidad de recuperación: algunas copias habían sido enviadas al extranjero antes de desaparecer en el Reino Unido. En 2013, Philip Morris decidió seguir este rastro de envíos, lo que lo llevó a un almacén en Nigeria, donde encontró latas cubiertas de polvo.

Durante gran parte del siglo XX, la conservación de todos los programas emitidos no se consideraba una prioridad. Las cadenas enfrentaban problemas de almacenamiento, las cintas podían reutilizarse y nadie anticipaba la existencia de un vasto mercado futuro para revisitar esas producciones. La BBC aplicó esta lógica en los años sesenta y setenta, eliminando miles de horas de su archivo, hasta el punto de que más de 100 de los 253 episodios de Doctor Who producidos entre 1963 y 1969 ya no existían al iniciar la búsqueda internacional de copias supervivientes.

La cadena británica había destruido sus propias copias, pero durante años también había vendido Doctor Who a televisiones de todo el mundo. Para su emisión, las cadenas extranjeras recibían copias físicas en película que debían circular posteriormente hacia otros mercados, ser devueltas o destruidas. Algunas de estas copias nunca completaron su viaje, lo que resultó en que países como Chipre, Emiratos Árabes Unidos, Australia o Nigeria se convirtieran, de forma involuntaria, en depósitos de programas que ya no se encontraban en los archivos británicos.

Philip Morris, director de Television International Enterprises Archive y especialista en la localización de material audiovisual desaparecido, transformó estos antiguos movimientos internacionales en una investigación casi detectivesca. Los registros indicaban que ciertos episodios habían sido enviados por la BBC a África, pero no había constancia de su retorno. La pista lo condujo finalmente a una estación repetidora de televisión en Jos, en el centro de Nigeria, donde Morris colaboró con la Nigerian Television Authority y empezó a revisar el material almacenado.

En uno de esos almacenes, Morris descubrió varias latas de película cubiertas de polvo y aún identificadas con cinta adhesiva. Al limpiarlas, aparecieron las palabras Doctor Who y, al verificar los códigos de las historias, comprendió la magnitud de su hallazgo. Había encontrado 11 episodios grabados en película: dos de ellos ya estaban en el archivo de la BBC, pero los otros nueve habían estado oficialmente desaparecidos durante décadas y representaban el descubrimiento más significativo de material perdido de la serie en aproximadamente treinta años.

Las grabaciones correspondían a dos aventuras protagonizadas por Patrick Troughton, el segundo Doctor, emitidas originalmente entre diciembre de 1967 y marzo de 1968. Cinco episodios permitieron completar los seis capítulos de The Enemy of the World, mientras que otros cuatro pertenecían a The Web of Fear, una historia particularmente aclamada en la que el Doctor se enfrenta a Yetis robóticos en el metro de Londres. De repente, el número de episodios perdidos de Doctor Who se redujo de 106 a 97, y actores que habían participado en esas grabaciones siendo muy jóvenes pudieron volver a ver un trabajo que durante décadas habían creído desaparecido.

Sí, porque la historia aún guardaba un último giro. Entre el material localizado se encontraba aparentemente el episodio 3 de The Web of Fear, y Morris llegó a fotografiar esa copia, pero cuando se organizó el regreso del material a Reino Unido, ya no estaba allí. Las circunstancias de su desaparición nunca se aclararon y se ha sugerido que pudo haber terminado en manos de un coleccionista privado. Por esta razón, ese capítulo sigue siendo la única pieza ausente de una aventura que, por unos instantes en Nigeria, pareció haberse recuperado por completo.

Desde finales de los años setenta, decenas de episodios de Doctor Who han reaparecido gracias precisamente a copias que habían escapado del circuito original de la BBC. Nigeria ha proporcionado varios de estos capítulos y otros han regresado desde televisiones extranjeras, archivos y colecciones privadas, mientras la búsqueda continúa porque todavía existen episodios cuyo destino final se desconoce. La ironía, en cualquier caso, es difícil de superar: la BBC eliminó parte de su propia historia porque pensó que ya no tenía utilidad y, casi medio siglo después, para recuperarla hubo que reconstruir el viaje de unas películas enviadas al otro lado del mundo y abrir un almacén polvoriento en Nigeria.