EEUU acusa a China de usar 'destilación masiva' para copiar modelos de IA, Pekín niega y advierte con represalias

Tecnologia
La disputa tecnológica entre Estados Unidos y China escala, con Washington señalando a laboratorios chinos de inteligencia artificial por supuestas campañas de 'destilación masiva' para extraer capacidades de modelos de IA estadounidenses. Las agencias de seguridad de EE. UU. acusan a China de emplear tácticas abusivas como la inyección de 'prompts' y 'jailbreak'. Pekín rechaza estas acusaciones, calificándolas de infundadas y advierte con posibles represalias si se usan como pretexto para presionar a sus empresas de IA.

La contienda tecnológica entre Estados Unidos y China ha entrado en una fase renovada. Durante los últimos cuatro años, ambos países han competido por el acceso a chips avanzados para inteligencia artificial (IA), esenciales para el entrenamiento de modelos de frontera. Ahora, la disputa se extiende al acceso a los propios modelos y al control de sus funcionalidades más sofisticadas. En este contexto, varias agencias estadounidenses han emitido una advertencia a China.

La Agencia de Seguridad Nacional (NSA), la Oficina Federal de Investigación (FBI) y la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de las Infraestructuras (CISA) han acusado a diversos laboratorios chinos de IA de implementar, desde 2024, campañas masivas de destilación con el fin de extraer las capacidades de modelos de IA de frontera de EE. UU. El Gobierno estadounidense sostiene que esta estrategia permite a los laboratorios chinos reducir drásticamente tanto el tiempo como el coste asociados al entrenamiento de modelos. La destilación, en sí misma, no es una práctica ilegal ni una copia literal de un modelo de IA. Estrictamente, es una estrategia que permite a un modelo más pequeño replicar algunas capacidades de un modelo más grande, basándose en las respuestas que este último le proporciona. Se puede concebir como un proceso de enseñanza, donde un modelo actúa como profesor y otro como alumno.

El Gobierno de Pekín rechaza la acusación de Washington. El conflicto surge de la alegación de la Administración estadounidense de que China está utilizando la destilación de manera masiva y deliberada para extraer capacidades de modelos estadounidenses a los que no tiene acceso directo. Según las tres agencias mencionadas, varios laboratorios chinos de IA han orquestado campañas de destilación empleando una gran cantidad de cuentas, servidores proxy e identidades falsas con el propósito de realizar millones de consultas coordinadas a los modelos estadounidenses.

EE. UU. sostiene que las técnicas empleadas por las compañías de IA chinas recurren a la inyección de 'prompts' y al 'jailbreak'. Estados Unidos no acusa a China de utilizar la destilación de modelos como una técnica legítima, sino de emplearla en campañas que considera abusivas. Además, las agencias estadounidenses argumentan que las técnicas utilizadas por las compañías de IA chinas implican la inyección de 'prompts' y el 'jailbreak' (liberación o desbloqueo) para obtener información que, en condiciones normales, los modelos no entregarían. El 'jailbreaking' busca que un modelo ignore sus restricciones de seguridad. Las empresas que, según las agencias estadounidenses, están recurriendo a estas prácticas son DeepSeek, Moonshot AI, Alibaba, MiniMax, StepFun y Z.AI. Sus "víctimas" son los modelos de frontera de OpenAI, Anthropic, Google y xAI.

El Gobierno chino no acepta las premisas estadounidenses, al considerar que carecen de fundamento factual y jurídico. Según el Ministerio de Comercio chino, la destilación es una técnica neutral ampliamente utilizada en la industria de la IA, por lo que las acusaciones de EE. UU. solo buscan detener el progreso de los modelos de IA chinos y preservar su posición dominante.

No obstante, la defensa de China no se ha limitado a rebatir las acusaciones de EE. UU. Además, el Diario del Pueblo, principal periódico oficial del Partido Comunista de China, ha advertido que el Gobierno chino adoptará las medidas que considere oportunas si su homólogo estadounidense utiliza estas acusaciones como pretexto para presionar a los laboratorios de IA chinos. Hay una consideración importante que no debe pasarse por alto: si EE. UU. logra limitar simultáneamente el acceso de China a los chips de IA de vanguardia y a los modelos de frontera estadounidenses, los laboratorios chinos se verán obligados a operar bajo una presión extrema.