Mientras la inteligencia artificial genera debates sobre el desplazamiento de empleos de oficina, los grandes fondos de inversión están virando su atención hacia sectores menos automatizables. La escasez de mano de obra cualificada en oficios como la fontanería y la electricidad, junto con la falta de relevo generacional, ha convertido a estas pequeñas empresas en objetivos atractivos para la inversión. Este cambio estratégico busca capitalizar la demanda constante de servicios esenciales que la IA no puede reemplazar.
Habitualmente, el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el mercado laboral se discute en términos de los millones de puestos de trabajo que se prevé que esta tecnología reemplace en el futuro. Sin embargo, tareas como reparar una fuga de agua un domingo no pueden ser realizadas por un algoritmo. Esta realidad, que podría parecer un detalle menor, está reorientando las estrategias de los principales fondos de inversión.
Hasta hace poco, estos grandes capitales se enfocaban exclusivamente en empresas de desarrollo de software e IA. Ahora, han puesto su mirada en pequeñas empresas de instaladores de calderas, electricistas y técnicos de aire acondicionado. La razón principal de este interés radica en la escasez de mano de obra cualificada y la ausencia de un relevo generacional en estos oficios.
El empresario José Elías ha advertido que "la inteligencia artificial se va a cargar el 80% del trabajo de oficina". Por otro lado, Jensen Huang, CEO de Nvidia, ofrece una perspectiva diferente, afirmando que "los grandes ganadores en la carrera de la IA serán los electricistas y fontaneros". Los inversores han tomado nota de esta visión.
Bieito Ledo, socio de Roland Berger, explicó que la IA no puede "cambiar la caldera". Sofía Mendes, socia de Arcano Partners, considera que la IA impulsará significativamente el sector de las instalaciones eléctricas, térmicas y de refrigeración a corto plazo, señalando que, a diferencia de otros sectores, el impacto en este es "muy positivo". Larry Fink, CEO de BlackRock, uno de los fondos de inversión más grandes del mundo, ha expresado su preocupación por la posible falta de electricistas para construir los centros de datos que las grandes tecnológicas demandan.
Desde 2022, los fondos han adquirido casi 800 empresas de climatización, fontanería y electricidad en Estados Unidos. En España, este sector se caracteriza por un gran número de pymes. La estrategia de estos fondos consiste en crear plataformas que absorben a sus pequeños competidores. No se trata de grandes fusiones de miles de millones, sino de la adquisición de pequeñas y microempresas, muchas de las cuales carecen de relevo generacional. Esto permite a los grandes fondos entrar en un mercado fragmentado y con poca capacidad competitiva para atraer nuevo talento. Ledo describe el sector como "muy fragmentado y la gestión obedece a una especie de autoempleo con unas rutas poco eficientes". En esta línea, no es sorprendente que fondos como BlackRock estén financiando la formación de técnicos en oficios especializados.
El sector de la fontanería y la climatización, conocido como HVAC (Heating, Ventilation, and Air Conditioning), es actualmente el campo con mayor número de transacciones empresariales a nivel mundial. El calor extremo de los últimos veranos ha disparado la demanda de aparatos e infraestructuras de refrigeración, a lo que se suma la necesidad de personal técnico para la construcción de centros de datos. En España, el negocio de los aires acondicionados genera 2.000 millones de euros solo en producto nuevo. Según datos de la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización (AFEC), el mercado HVAC en España creció un 11,4% en 2025, y las ventas de sistemas de climatización se incrementaron en un 6,5%. Este aumento impulsa una mayor demanda de mano de obra para atender el creciente volumen de proyectos e instalaciones. Cuanta mayor capacidad tenga una empresa para acaparar esa escasa mano de obra, mayor será su cuota de mercado.
En España, los fondos de inversión están comenzando a moverse. Portobello Capital ha adquirido el control de Serveo, una empresa de mantenimiento e instalación de sistemas de climatización de edificios, que estaba en manos de Ferrovial hasta su venta en 2024. En línea con esta estrategia de adquirir pequeñas empresas para conseguir una mayor porción del mercado, se ha registrado Fire Ventures, con un fondo de 100 millones de euros destinado a la adquisición de empresas especializadas en protección contra incendios. Este fondo es gestionado por Iberian Ventures.