Las innovadoras baterías Blade de BYD, reconocidas por su rendimiento en vehículos eléctricos, ahora se implementarán en locomotoras industriales. Este movimiento estratégico surge de un acuerdo entre su subsidiaria FinDreams Battery y Changsha Fusheng Technology, marcando una diversificación clave para BYD en un momento de ajustes en el mercado de baterías para vehículos eléctricos. La tecnología Blade, conocida por su robustez y eficiencia, se adapta a las exigencias de entornos industriales pesados.
Las baterías tipo Blade, una de las principales ventajas de los vehículos eléctricos de BYD, han demostrado su eficacia en términos de rendimiento, velocidad de carga e incluso en condiciones adversas como el frío extremo. Estas notables baterías transitan ahora del ámbito automotriz a las locomotoras industriales, gracias a una colaboración entre FinDreams Battery, subsidiaria de BYD, y la empresa china Changsha Fusheng Technology.
El acuerdo, formalizado el 7 de septiembre en la sede de BYD en Shenzhen, abarca la implementación en locomotoras industriales destinadas a minas y fábricas para labores de transporte interno. Aunque no se han revelado detalles contractuales como cifras, volúmenes de suministro, especificaciones o plazos, se sabe que FinDreams será responsable de la investigación, desarrollo y fabricación de las baterías. Por su parte, Changsha Fusheng se encargará de integrar estos sistemas con la electrónica de control y gestión necesaria para su funcionamiento en el sector ferroviario. Es relevante destacar que, pese a su uso en trenes, las baterías mantendrán su diseño automotriz.
Esta expansión es significativa dado que BYD ha experimentado una disminución en su cuota de mercado de baterías. Según datos de Car News China, este año la empresa instaló 72 GWh de baterías para coches eléctricos en China, lo que representa un 18% del mercado, un descenso del 13% respecto al mismo período del año anterior. En contraste, su principal competidor, CATL, instaló 186 GWh, alcanzando un 46% de cuota, con un notable incremento interanual del 22%.
La diversificación hacia sectores como la minería, camiones pesados y ahora el ferrocarril permite a BYD explorar nuevas vías de negocio para su división de baterías, en un momento en que su posición en el segmento de vehículos eléctricos muestra signos de debilitamiento.
BYD ha estado impulsando la aplicación de sus baterías Blade más allá de los automóviles de pasajeros durante varios meses. En junio de este año, la compañía entregó 100 camiones volquete eléctricos T31, cada uno equipado con una Blade Battery de 424 kWh. Además, ha firmado un acuerdo con Zero Carbon Engine Technology Group para el desarrollo de camiones mineros eléctricos en Mongolia. A esto se suma la presentación de su tractocamión eléctrico para Europa, el ETT44, en el salón IAA de Alemania, que incorpora baterías Blade de hasta 651 kWh. Considerando estos avances en el ámbito de los camiones, la incursión en el ferrocarril industrial se presenta como un paso lógico.
Las baterías Blade son de litio-ferrofosfato (LFP) y se caracterizan por el uso de celdas largas y planas que se insertan directamente en el paquete, eliminando separaciones. Esta arquitectura 'cell-to-pack' permite que cada celda actúe también como un elemento estructural, aportando rigidez al conjunto, como detalla la documentación técnica de BYD. De hecho, BYD somete sus paquetes a una prueba extrema en la que un camión de 46 toneladas pasa por encima sin que se produzcan fugas ni deformaciones. La combinación de la estabilidad térmica inherente al LFP y esta robustez estructural las hace particularmente atractivas para entornos industriales exigentes como las minas, donde la resistencia es una característica prioritaria sobre otras prestaciones como la densidad energética.