Una creciente tendencia global, el "turismo de supermercados" o "supermarket safaris", está capturando la atención de los viajeros. Este fenómeno, que ya es una de las modas más relevantes según analistas, implica que los turistas visitan tiendas de comestibles en el extranjero como una experiencia cultural en sí misma. Lejos de ser una simple necesidad, se convierte en una oportunidad para explorar la gastronomía local, descubrir nuevas marcas y sumergirse en el día a día del destino.
En 2024, las autoridades de Fujikawaguchiko, un pueblo en Yamanashi, Japón, se vieron obligadas a tomar una medida inusual: bloquear la vista a sus icónicas panorámicas del Monte Fuji. Decenas de miles de turistas se congregaban en una calle específica para capturar la majestuosa cumbre nevada, lo que generaba congestión, suciedad y comportamientos indebidos. La solución fue erigir una pantalla para impedir las fotografías. Curiosamente, el atractivo no era solo el Fuji, sino la posibilidad de retratar la montaña con una tienda Lawson en primer plano. Este hecho, aunque anecdótico, conecta con un fenómeno en expansión: el turismo de supermercados o supermarket safaris.
El término "turismo de supermercados" no es nuevo. Ha estado en el radar de analistas de tendencias turísticas a nivel mundial, incluyendo plataformas como Booking, Skyscanner y Condé Nast Traveler, que lo señalaron como una de las modas más relevantes para 2026. En TikTok, abundan los videos de turistas explorando tiendas en países extranjeros y compartiendo sus experiencias, similar a quienes visitan museos o parques nacionales. Reporteros especializados en viajes, como Dayna Camilleri-Clarke de la CNN, han reconocido su fascinación por los supermercados y ultramarinos extranjeros.
La relevancia de esta tendencia es significativa. A finales de 2025, Hilton publicó un informe que destacaba dos datos clave: el 48% de los viajeros prepara sus propias comidas durante las vacaciones, y un sorprendente 77% de los encuestados disfruta del "turismo de supermercados". Esto sugiere que, más allá de la necesidad de comprar artículos básicos, las visitas a tiendas extranjeras se perciben como una experiencia turística genuina, impulsada por la devoción más que por la obligación.
Otros datos confirman esta tendencia. Skyscanner indica que el 35% de los turistas planea visitar o comprar en supermercados durante sus viajes al extranjero, y el 73% de los británicos acude con frecuencia a tiendas locales fuera de su país. La razón detrás de este comportamiento, según Skyscanner, es que el 44% busca nuevos alimentos y bebidas, el 36% versiones locales de platos clásicos y el 33% marcas no disponibles en sus ciudades de origen. La plataforma de turismo de la UE incluso ha acuñado el término "safaris de supermercado" para esta creciente moda. "Los viajeros acuden en masa a los supermercados locales en busca de experiencias culturales auténticas. Impulsados por factores económicos y el atractivo de los encuentros genuinos, los súper se han convertido en los nuevos centros culturales", señala el organismo, destacando cómo este auge coincide con el encarecimiento de entradas a monumentos y museos, y las largas colas en estos lugares.
La atracción de los supermercados radica en que, a diferencia de las visitas cotidianas en la ciudad natal, donde son una tarea práctica, en el extranjero se transforman en ventanas auténticas al día a día del país. Permiten no solo adquirir productos esenciales, sino también descubrir nuevas marcas, comidas e ingredientes, e incluso observar innovaciones en formatos de empaque o reciclaje.
Los supermercados ofrecen una inmersión en la gastronomía y costumbres del país visitado, con la ventaja adicional de que, generalmente, se encuentran fuera de los circuitos turísticos más masificados. El caso del Lawson en Fujikawaguchiko es una excepción; lo habitual es que estas tiendas mantengan su carácter genuino al no estar abarrotadas de turistas. Además, brindan una sensación de familiaridad, ya sea en un 7-Eleven de Osaka, un Walmart de Nueva York o un Mercadona de Barcelona, permitiendo a los viajeros explorar productos nuevos en un entorno conocido.
Otro atractivo fundamental es el precio. Visitar un supermercado permite disfrutar de la comida local de manera más económica que en un restaurante. La experiencia puede ser gratificante; Camilleri-Clarke relata haber comprado el mejor yogur de su vida en una tienda de Atenas, guiándose por la elección de una local. Los supermercados también se han convertido en lugares para adquirir souvenirs.
Booking, Skyscanner y Hilton no son los únicos en reconocer este potencial. Algunas cadenas de supermercados ya están capitalizando esta tendencia. K-Supermarket de Finlandia, por ejemplo, incluye algunas de sus tiendas como atracciones turísticas en Tripadvisor, y Mercadona ha observado un crecimiento en las compras realizadas por visitantes a medida que el turismo en España aumenta.