Un detectorista de metales ha desenterrado un vasto tesoro de aproximadamente 15.000 monedas romanas de plata en el norte de Gales, un hallazgo que podría establecer un nuevo récord para la región. Este descubrimiento, que supera un botín anterior del mismo detectorista en 2018, está siendo estudiado por el Museo Nacional de Cardiff y ofrece una valiosa visión sobre la historia romana en Gran Bretaña.
Lo que se encontró en 2018 fueron más de 2.700 monedas romanas, halladas por el detectorista David Moss, y que el Amgueddfa Cymru estudió antes de ser declaradas oficialmente tesoro. Este hallazgo, considerablemente importante, parece menor en comparación con lo que Moss descubrió el verano pasado: un enorme tesoro compuesto por unas 15.000 monedas.
Según lo reportado por la BBC, el pasado agosto, Moss y su colega Ian Nicholson estuvieron explorando un campo en el norte de Gales. Tras seis horas de excavación, encontraron una vasija que contenía monedas de plata. Días después, durante otra prospección, apareció otra vasija muy cerca. En total, el número de monedas se estima entre 10.000 y 15.000, y el conjunto pesa aproximadamente 60 kg. Al igual que con el tesoro de 2018, el Museo Nacional de Cardiff está llevando a cabo su estudio.
A la espera de que la institución concluya la investigación, este podría ser un hallazgo que rompa récords en Gales. Hasta ahora, los mayores descubrimientos incluían unas 10.000 monedas encontradas en los años noventa cerca de Chepstow y casi 6.000 en Sully (Vale of Glamorgan) en 2008, según información del propio Museo Nacional de Cardiff. Sin embargo, no supera otros tesoros hallados en Britannia, como el descubierto en Somerset en 2010, con 52.503 monedas, o el Cunetio Hoard de Wiltshire, donde en 1978 se encontraron 54.951 monedas. Este último sigue siendo el mayor lote de monedas romanas hallado en Gran Bretaña; las monedas se conservan en el Museo Británico, mientras que la vasija original se exhibe en el Wiltshire Museum.
El potencial tesoro incluye denarios de plata y monedas bañadas en plata. Los primeros eran el estándar del Alto Imperio; las segundas, monedas devaluadas del siglo III con una fina capa de plata sobre un núcleo de metal base. En cualquier caso, la combinación es la misma que apareció en el botín de 2018, fechado entonces hacia el año 270 d.C. Anthony Halse, presidente de la South Wales and Monmouthshire Numismatic Society, sugiere que el lote podría haber pertenecido a un soldado o a un grupo de militares romanos que ocultaron su patrimonio antes de un despliegue o en un momento de inestabilidad.
Por el momento, casi todo son incógnitas. La cifra de 15.000 monedas es todavía una estimación del detectorista y no un recuento verificado. Tampoco se ha revelado la ubicación exacta del yacimiento, lo que limita por ahora el análisis del contexto arqueológico. Todos los hallazgos de este tipo se rigen por la Treasure Act 1996, que se aplica en Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte y obliga a quien encuentra un posible tesoro a notificarlo a un forense en los siguientes 14 días, quien será el encargado de instruir el caso. Después, si un museo desea adquirir la pieza, debe comprarla al precio que fije un comité de valoración independiente; el importe se reparte a partes iguales entre quien encuentra el tesoro y el propietario del terreno. Ante un hallazgo de tal envergadura, según Halse, es probable que el Museo Nacional de Cardiff solicite ayuda al Museo Británico para poder conservarlas.