En España, más de 1.200 especies invasoras se propagan por diversas causas, desde el cambio climático hasta la introducción deliberada. Un reciente estudio revela que los árboles ornamentales exóticos en jardines urbanos pueden favorecer la proliferación de especies invasoras, como la abeja gigante de la resina. Esta abeja, la primera invasora documentada en Europa, se beneficia de la presencia de la sófora o acacia de Japón, un árbol ornamental ampliamente plantado en ciudades.
En España, se han identificado más de 1.200 especies invasoras, cuya llegada y expansión se atribuyen a diversos factores. Algunas especies se establecen debido a condiciones ambientales más favorables, otras por descuidos o negligencias humanas, y en ocasiones, su introducción es deliberada, por motivos estéticos, lo que a menudo conduce a una proliferación descontrolada. Ejemplos de esto incluyen el ailanto, que daña la infraestructura urbana, y los jardines exóticos de las ciudades, que, si bien son distintivos, a menudo albergan especies no autóctonas. Recientemente, se ha descubierto que estos jardines son también el entorno ideal para la abeja gigante de la resina (Megachile sculpturalis).
Originaria de Asia, esta abeja es notable por ser la primera especie de abeja invasora documentada en Europa. Un estudio reciente ha puesto de manifiesto cómo la composición del arbolado urbano puede, de manera inadvertida, facilitar el establecimiento de especies invasoras.
Un equipo de investigación de la Universitat Autònoma de Barcelona ha constatado que la abeja gigante de la resina se alimenta casi exclusivamente del polen de la sófora o acacia de Japón, un árbol ornamental originario de China (posteriormente introducido en Japón) que llegó a Europa en el siglo XVIII y es abundante en los jardines de las ciudades catalanas. Tanto la abeja como la sófora alcanzan su pico de actividad en verano, periodo en que la sófora florece, proporcionando a la abeja el alimento necesario en entornos urbanos.
La relación entre la abeja gigante de la resina y la sófora ilustra un efecto de bola de nieve entre especies invasoras, donde ambas se retroalimentan para prosperar. Este fenómeno subraya que la plantación de árboles exóticos con fines decorativos puede generar impactos colaterales en la biodiversidad, incluyendo el fomento de invasiones biológicas y sus consecuencias, como la construcción de nidos de abejas en lugares inesperados.
La Megachile sculpturalis es nativa de China, Japón, Corea y Taiwán. Su primera detección en Europa ocurrió en el sudeste de Francia en 2008. Desde entonces, se ha expandido por gran parte del continente, multiplicando sus registros por diez en pocos años, según el CREAF. En Catalunya, se observó por primera vez en 2018, y su primer registro documentado en España fue en Baleares (Mallorca) en 2021, donde se confirmó su alimentación de Sophora japonica asiática y Parkinsonia aculeata americana.
Estudios previos en Italia, Baleares y Pensilvania ya habían sugerido la preferencia de esta abeja por el polen de la sófora, aunque con muestras limitadas. El nuevo estudio, basado en datos de toda Catalunya, confirma con mayor solidez que la presencia de este árbol es crucial para la expansión de la abeja. Sin embargo, no es el único factor. El equipo de investigación desarrolló modelos lineales para evaluar el peso relativo de la disponibilidad de sófora, el clima y la geografía, concluyendo que el árbol es tan determinante como las condiciones climáticas favorables. Cabe destacar que solo en Barcelona existen 11.000 ejemplares de sófora.
La metodología aplicada indica que la disponibilidad de sófora es al menos tan decisiva como el clima, y el factor climático cobra especial relevancia en las áreas donde el árbol ya está presente. No obstante, otras abejas invasoras en otras regiones del mundo no dependen tan estrictamente de una única planta, por lo que este caso específico no es aplicable a todas las especies. Además, el equipo de investigación señala que la eliminación de la sófora no garantizaría la detención de una abeja que lleva casi dos décadas colonizando Europa.