El fotógrafo eslovaco Richard Jezik ha logrado una hazaña sin precedentes al capturar el Shkhara, la montaña más alta de Georgia, desde un subpico del Karagöl en Turquía. Esta imagen, tomada a una distancia de 493,07 kilómetros, ha sido certificada por Guinness World Records como la línea de visión más larga jamás registrada en el planeta Tierra, superando récords anteriores gracias a una combinación de factores geográficos y atmosféricos.
El Shkhara, con 5.193 metros de altura, es la montaña más elevada de Georgia y colinda con Rusia. El Karagöl, por su parte, es una cadena montañosa turca ubicada en el noreste del país, en la provincia de Giresun, región del mar Negro, cuya cima principal alcanza los 3.107 metros. Entre ambos picos, la distancia es de casi 500 kilómetros, una extensión imposible de observar a simple vista, pero no para una cámara bajo condiciones específicas.
El 15 de diciembre de 2024, el fotógrafo eslovaco Richard Jezik consiguió fotografiar el Shkhara desde un subpico cercano al Karagöl, estableciendo un nuevo récord mundial: la línea de visión más extensa del planeta Tierra, con 493,07 kilómetros, certificada por Guinness World Records. Nunca antes se había logrado una visión tan lejana con la ayuda de un teleobjetivo. La fotografía resultante es realmente asombrosa.
La consecución de una imagen de esta magnitud no es producto del azar. Jezik ha estado documentando observaciones de este tipo desde 2018 y persiguiendo esta fotografía en particular desde 2023. Para obtener este documento gráfico, el fotógrafo enfrentó grandes desafíos: tuvo que ascender a la cima a pie debido a que la nieve impedía el acceso vehicular, pernoctar a -12°C con ráfagas de viento de hasta 20-25 m/s, y esperar hasta el amanecer para tomar la instantánea, según explica Guinness.
La posibilidad física de esta imagen se explica fundamentalmente por dos factores:
- La geometría: Cuanto mayor es la altitud de los dos puntos observados, mayor es la distancia visible antes de que la curvatura terrestre interfiera. El Shkhara se eleva a casi 5.200 metros y el subpico del Karagöl a unos 3.000 metros. El alcance visual se incrementa con la raíz cuadrada de la altitud.
- Una refracción atmosférica excepcional: Como detalla el físico Michael Vollmer, cuando una capa de aire frío se adhiere a la superficie y una masa de aire más cálido se encuentra justo encima, la luz se curva siguiendo aproximadamente la curvatura de la Tierra. Esto permite ver más allá del horizonte, posibilitando un avistamiento “extremo” como el conseguido.
La búsqueda de ver más lejos ha sido una constante. Desde el monte Ezkaba de Ezkabarte, cerca de Pamplona, en días despejados es posible observar los Pirineos a casi 100 kilómetros de distancia. Sin embargo, esto es insignificante en comparación con lo que logran los fotógrafos especializados en avistamientos de larga distancia. Por ejemplo, en 2016, Marc Bret fotografió el macizo de los Écrins desde el Pic de Finestrelles en los Pirineos, a 443 kilómetros. En 2023, el chileno Roberto Antezana capturó el Aconcagua desde el Cerro Champaquí, en Argentina, a una distancia de 483,5 kilómetros.
Cada nuevo récord se ha logrado gracias a dos elementos clave: la mejora de la tecnología fotográfica y una comprensión más profunda del fenómeno de la refracción. Expertos en el fenómeno sugieren algunos trucos para ampliar el alcance de las fotografías: realizar las tomas en invierno, durante la madrugada y sobre grandes cuerpos de agua fría, precisamente las condiciones que aprovechó Jezik.
Pero, ¿cuál es el límite? El proyecto AllTheViews ha calculado todas las posibles líneas de visión en la Tierra y ha concluido que el punto con el mayor alcance teórico del planeta sería una cresta sin nombre cerca de la frontera entre India y China, observada desde el Pik Dankova (Kirguistán), a una distancia de poco más de 530 kilómetros.