El Gobierno español ha presentado IA360, una ambiciosa hoja de ruta para fortalecer la capacidad tecnológica del país en inteligencia artificial. Este plan busca integrar la IA en empresas, educación y servicios públicos, con el objetivo de posicionar a España entre los cinco líderes mundiales en dinamismo de IA. Incluye proyectos como una gigafactoría europea y la incorporación de asistentes de IA en plataformas como Mi Carpeta Ciudadana.
España busca consolidar su posición en el ámbito de la inteligencia artificial, una carrera que trasciende el desarrollo de modelos avanzados y la creación de grandes centros de datos. El Gobierno ha lanzado IA360, una estrategia diseñada para fortalecer la capacidad tecnológica nacional y, simultáneamente, expandir la aplicación de la IA en el sector empresarial, la educación y los servicios públicos. Esta iniciativa abarca objetivos amplios que van más allá del simple cómputo, buscando integrar la tecnología en la vida cotidiana de los ciudadanos.
El plan se basa en el índice de dinamismo de la inteligencia artificial de Stanford, que en su clasificación global de 2024 sitúa a España en el séptimo lugar mundial y segundo en Europa. Tomando esta referencia, el Ejecutivo aspira a ingresar en el top 5 global. Los próximos doce meses verán una serie inicial de acciones y logros, aunque no marcan el fin de la estrategia completa.
La faceta más ambiciosa en términos de capacidad de cómputo es la candidatura española para albergar una gigafactoría europea de inteligencia artificial, un proyecto que podría movilizar hasta 5.000 millones de euros en inversión público-privada. IA360 se propone alcanzar los 100.000 aceleradores de IA operativos para 2028 o 2029, una escala diseñada para el entrenamiento y despliegue de modelos avanzados. No obstante, la adjudicación de esta instalación aún está pendiente, ya que el consorcio español participa en una convocatoria de EuroHPC cuyo plazo concluye el 12 de noviembre de 2026. Si la candidatura prospera, el plan establece como hitos el inicio de la construcción en febrero de 2027 y su inauguración en 2028.
Otro desafío es asegurar que la inteligencia artificial llegue efectivamente a las empresas. Para ello, IA360 propone la Red NEURONA, una red de centros donde las pymes podrán experimentar con soluciones utilizando sus propios datos, y un bono empresarial de 600 millones de euros destinado a financiar la implementación de herramientas de IA. Este bono no cubrirá simples suscripciones, sino servicios que transformen procesos mediante desarrollo, integración o tratamiento de datos. La meta es alcanzar 25.000 empresas, con un piloto previsto para el primer semestre de 2027 antes del lanzamiento de la convocatoria general.
La inteligencia artificial también se integrará en entornos más cotidianos, como Mi Carpeta Ciudadana. Esta plataforma, que centraliza información personal, expedientes y trámites con diversas administraciones, incorporará un asistente durante 2027 para guiar al usuario en sus gestiones. Se trata de un servicio de gran alcance, con 40,34 millones de accesos entre enero y agosto de este año. El Gobierno también planea añadir WhatsApp 060 como canal de atención, aunque el documento IA360 no especifica el modelo del asistente ni sus funciones exactas.
La iniciativa española se enmarca en un contexto global más amplio. Corea del Sur planea ofrecer a su población un chatbot gratuito basado en IA nacional este año, capaz de ayudar a localizar programas públicos y gestionar solicitudes. El Reino Unido ya ha implementado GOV.UK Chat en su aplicación oficial desde mayo para resolver consultas sobre servicios y prestaciones gubernamentales. Por su parte, Estados Unidos ha enfocado gran parte de su estrategia en acelerar la innovación y expandir la infraestructura para competir en este sector.
El avance tecnológico se complementa con una dimensión social. El Gobierno pretende impulsar un nuevo "Contrato Social para la Inteligencia Artificial" que aborde sus repercusiones en el empleo y otros aspectos de la sociedad. Para ello, convocará a los agentes sociales en octubre, establecerá mesas sectoriales y creará un observatorio permanente sobre el impacto de la IA en el mercado laboral. La hoja de ruta también incluye medidas para integrar esta tecnología en la educación secundaria y la Formación Profesional, en coordinación con las comunidades autónomas, así como acciones para fortalecer la ciberseguridad y la supervisión de los modelos más avanzados.
El plan subraya una visión clara: España no busca limitar su estrategia de IA a incrementar la capacidad de cómputo, sino extenderla a empresas, centros educativos y la interacción con la Administración. Los primeros logros están programados para los próximos meses, mientras que algunas de las metas principales se proyectan a un plazo más largo.