Alemania albergará el aerogenerador más alto del mundo: un desafío de ingeniería con 365 metros de altura

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En la localidad alemana de Schipkau, se está construyendo el aerogenerador más alto del planeta, superando los 365 metros de altura. Esta monumental obra de ingeniería, desarrollada por la empresa GICON, busca aprovechar los vientos a mayor altitud para optimizar la producción energética. Su edificación presenta un complejo desafío, ya que no existen grúas convencionales capaces de alcanzar tales alturas para el ensamblaje final.

A unos 50 kilómetros al norte de Dresde, Alemania, en la localidad de Schipkau, las vastas acumulaciones de escombros de la antigua mina de lignito de la zona pronto dejarán de ser las estructuras más elevadas. En esta área, se erigirá la turbina eólica más alta del mundo, cuya construcción representa una proeza de la ingeniería. Se trata de un aerogenerador que superará los 365 metros de altura, una magnitud extraordinaria para la cual no existen grúas con la capacidad necesaria. Nunca mejor dicho, 365 metros de altura y un peso total de 750 toneladas.

Aprovechando los terrenos de esta antigua mina a cielo abierto, la empresa GICON planea establecer un parque eólico de gran altitud, diseñado para generar más energía al situar las turbinas a una mayor distancia del suelo. En esta ambiciosa iniciativa, la compañía alemana contempla construir el aerogenerador más alto del mundo, con una altura inicial de 300 metros, comparable a la icónica torre de televisión de Berlín.

Aunque aún no ha sido finalizada, esta turbina ya supera en tamaño a los aerogeneradores adyacentes, que también son de grandes dimensiones. No obstante, las palas aún no han sido instaladas; una vez colocadas, el punto más alto del aerogenerador alcanzará los 365 metros, cifras sin precedentes en el sector eólico. Además, una vez ensamblada, la estructura completa pesará 750 toneladas.

¿Cómo es posible montar una estructura de tal magnitud? Según el medio alemán T-online, el principal obstáculo es que ninguna máquina convencional puede elevar la pesada góndola y las palas a los 300 metros de altura. La solución propuesta por GICON implica el uso de grúas para transportar los componentes hasta una altura intermedia, y que sea la propia estructura del aerogenerador la que se encargue del resto.

Tras llevar a cabo mediciones y pruebas con una torre de 300 metros de altura, la compañía elevará la góndola, el buje del rotor y las palas hasta una plataforma de acero situada aproximadamente a 165 metros del suelo. En este punto, los técnicos podrán recibir los componentes y proceder a su ensamblaje. A partir de aquí, tomará el relevo una torre interior que es “el corazón de la estructura”, como describe T-online, y que se auto-elevará mediante un sistema modular, compuesto por numerosas piezas individuales interconectadas (unas 22.000) que se unirán para formar la torre.

Para evitar cualquier error, cada compartimento para tornillos incorpora un código QR que los instaladores escanearán para visualizar las especificaciones de apriete con sus destornilladores inalámbricos. Como dato curioso, cada destornillador inalámbrico pesa 25 kilogramos.

¿Cuál es la razón para construir un aerogenerador tan alto? La respuesta reside en el viento. GICON realizó mediciones con un mástil de 300 metros, y sus estimaciones sugieren que a esa altura se puede lograr un incremento de aproximadamente el 40 % en la producción eólica. Bajo ciertas condiciones, incluso se podría duplicar la electricidad obtenida con el mismo diámetro de rotor, según sus análisis y proyecciones. La lógica es sencilla y se inspira en gran medida en la energía eólica marina, en cuanto a la ausencia de obstáculos: cuanto más alto se sitúa el rotor, menos influyen las irregularidades del terreno en el viento y mayor puede ser su velocidad.

Ahora, queda por determinar hasta qué punto compensa asumir la enorme complejidad de construir y mantener una turbina a 300 metros para acceder a este recurso eólico.