Dentro de Huawei: De la Innovación en Wearables a la Estrategia Futura

Tecnologia
Adéntrese en el impresionante Ox Horn Campus de Huawei en Dongguan, China, una instalación que simula ciudades europeas y alberga a miles de empleados dedicados a la innovación. Este artículo explora cómo la compañía, a pesar de los desafíos geopolíticos, ha redoblado su inversión en investigación y desarrollo, especialmente en wearables, y revela su ambiciosa visión de futuro en áreas como chips y sistemas automotrices.

En Dongguan, una ciudad china con más de 10 millones de habitantes, se encuentra el asombroso Ox Horn Campus de Huawei. Al cruzar sus puertas, uno se transporta a una "Europa" con edificios tradicionales que contrastan con la arquitectura asiática. Este campus, que parece una ciudad en miniatura con sus tiendas y restaurantes, es una de las instalaciones más importantes de la compañía.

El campus de Huawei en Dongguan, completado en 2019, es hogar de más de 30.000 empleados, la mayoría enfocados en innovación. Es notable que, dentro de edificaciones de estilo medieval europeo, se ubiquen algunos de los laboratorios tecnológicos más avanzados del mundo.

Para dar una idea de su magnitud, el campus ocupa 1,27 millones de metros cuadrados y está dividido en 12 "pueblos" de estilo europeo, incluyendo una sección dedicada a Granada. Para facilitar el desplazamiento, Huawei ha implementado su propio sistema de tranvía interno.

La elección de replicar ciudades europeas responde a la dualidad de Huawei: se considera la empresa tecnológica china más "occidental" y, a la vez, la más "china". Ren Zhengfei, fundador de Huawei, afirmó en 2019 que la compañía ha absorbido lo mejor de la cultura occidental, a pesar de que en ese mismo año Estados Unidos impuso bloqueos comerciales.

Desde el bloqueo de 2019, que impidió a Huawei usar tecnología estadounidense y afectó su división de consumo, la compañía ha respondido con una inversión creciente en innovación. Esta estrategia ha permitido a Huawei recuperar terreno en el mercado chino con teléfonos propios y avances tecnológicos significativos, incluso en medio de las sanciones.

Aunque los móviles de Huawei aún no han regresado masivamente a Occidente, se anticipa que es cuestión de tiempo, a medida que la compañía aumente su capacidad de producción de chips y perfeccione su sistema operativo HarmonyOS. Mientras tanto, la marca sigue lanzando una variedad de productos como relojes, auriculares, tablets y ordenadores, confirmando su compromiso con la innovación.

En su planta de Shanghái, Huawei dedica pantallas gigantes a explicar sus proyectos e innovaciones. Una frase destacada allí es: "La mejor forma de predecir el futuro es crearlo", una filosofía que guía el desarrollo de sus chips, sistemas de comunicaciones, soluciones para automóviles y dispositivos.

Menos ostentoso que el campus principal, pero igualmente crucial, es el Huawei Health Lab de Dongguan, una de las muchas instalaciones especializadas de la compañía. Este laboratorio, que simula un polideportivo de alta tecnología con cámaras y sensores, es fundamental para el desarrollo de sus dispositivos wearables.

La visita al Health Lab, realizada días antes del lanzamiento del Huawei Watch GT 7 Pro, mostró el enfoque de la compañía en el seguimiento deportivo. El laboratorio cuenta con una piscina con corriente, una pared de escalada, una cancha de baloncesto, un campo de tiro y una pista de esquí en miniatura. Estas instalaciones permiten medir y comparar el rendimiento de sus relojes en diversas actividades y posturas, ajustando sus algoritmos para lograr la máxima precisión.

Los smartwatches utilizan la fotopletismografía para estimar métricas como las pulsaciones y la saturación de oxígeno, una técnica sensible al movimiento. Por ello, el laboratorio incluye una cámara de simulación de altitud que recrea entornos de hasta 6.000 metros y variaciones de temperatura y humedad, así como una máquina que simula una pista de esquí regulable en velocidad e inclinación. Esta última es clave para el Huawei Watch GT 7 Pro, que ofrece métricas avanzadas y mapas de estaciones de esquí.

Otras instalaciones notables incluyen una piscina de 5 metros que genera corriente para simular natación real, una cinta de correr gigante que alcanza 50 km/h y un simulador de golf con cámaras de alta velocidad. Todo el laboratorio está equipado con 28 cámaras de infrarrojos de hasta 10.000 Hz, capaces de registrar movimientos con precisión milimétrica. El objetivo es mejorar la exactitud de los relojes y desarrollar funciones innovadoras que, por ejemplo, podrían ofrecer retroalimentación postural al usuario.

La tecnología de sensores de Huawei para wearables, denominada Huawei TruSense, busca la máxima precisión. El principal desafío, según un ingeniero, reside en la diversidad de muñecas, tonos de piel y formas de llevar el reloj, que afectan la señal. Para sus nuevos smartwatches, Huawei ha reorganizado los sensores en la parte trasera del dispositivo, distribuyéndolos circularmente en tres zonas y oscureciendo el cristal trasero para mejorar la calidad de la señal en un 20%.

Además, para deportes donde el movimiento principal no es de la mano, como el esquí, Huawei ha colaborado con otras empresas para estimar el movimiento directamente desde el reloj. Estas mejoras han llevado a una precisión superior al 98% en la medición de la frecuencia cardíaca y una medición de SpO2 un 40% más rápida.

Huawei ve los smartwatches como mucho más que simples dispositivos para la hora y notificaciones, destacando sus más de 70 indicadores y 340 proyectos de investigación en salud. La línea Huawei Watch D, que mide la tensión arterial desde la muñeca, es un ejemplo de su visión futura. La compañía ha confirmado que pronto lanzará otros formatos de dispositivos de salud, como anillos y otros wearables innovadores.

Después de la visita, la magnitud de la inversión de Huawei en sus smartwatches sugiere un esfuerzo aún mayor en sus áreas centrales. La compañía cuenta con campus gigantescos y espectaculares en toda China, como el Huawei Lago Lianqiu en Shanghái, que alberga a más de 30.000 científicos e ingenieros.

El objetivo de Huawei es convertirse en un referente en chips y sistemas para coches, con la ambición declarada de "convertirse en Nvidia", según Guo Ping, presidente del Consejo de Supervisión. El bloqueo de 2019, aunque desafiante, ha impulsado a Huawei a una mayor autosuficiencia y fortaleza en innovación. La compañía demuestra un músculo corporativo considerable y está decidida a ir a por todas en sus múltiples frentes.