Volkswagen registra un aumento significativo en pedidos de vehículos eléctricos sobre los de combustión en Alemania, impulsando una reestructuración de la producción

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Volkswagen ha observado un cambio notable en las preferencias de sus clientes en Alemania, con los pedidos de vehículos eléctricos puros superando a los de modelos de gasolina y diésel. Esta tendencia ha llevado a la compañía a reorganizar sus cronogramas de producción en varias de sus fábricas. El fenómeno subraya la creciente aceptación de los coches eléctricos en el mercado automovilístico europeo y presenta tanto oportunidades como desafíos para el gigante alemán.

Los vehículos eléctricos de Volkswagen han superado a sus modelos de combustión en su mercado local, al menos en lo que respecta a nuevos pedidos. Según informa el medio Automobilwoche, los compradores en Alemania están solicitando ahora más vehículos eléctricos puros que modelos de gasolina y diésel de VW. Este cambio ha llegado lo suficientemente pronto como para que la compañía ya esté reorganizando sus horarios de producción en las fábricas.

Alemania es el mayor mercado automovilístico de Europa y, como es bien sabido, Volkswagen es una de sus marcas más vendidas, por lo que este es un claro indicio de hacia dónde se dirige el resto del continente. Esto también ocurre en un momento inoportuno, ya que la marca se encuentra en medio de un importante reseteo de toda su estructura operacional. Volkswagen confirmó que a lo largo de estos años despedirá a unos 50.000 empleados. Además, todavía no hay nada decidido sobre sus cuatro plantas, más allá del acuerdo con un fondo israelí para transformar la de Osnabrück en una fábrica de armamento.

Según Automobilwoche, VW está reorganizando la producción en varias plantas. La principal afectada es Wolfsburgo, que fabrica el Golf, el Tiguan y el Tayron. Tal y como asegura el medio, se han cancelado los turnos extra previstos allí, por lo que la producción debería mantenerse en torno a los 580.000 vehículos este año en lugar de superar los 600.000.

Las plantas de eléctricos van en dirección opuesta. Emden, sede de la berlina y la versión familiar del ID.7, añadirá al menos dos turnos extra. Zwickau también está aumentando la producción tras la gran acogida del actualizado ID.3 Neo. Martin Sander, director de ventas de VW, comentó que la industria se encuentra en un “punto de inflexión”.

El coche que ha impulsado a Volkswagen a realizar todos estos cambios es el ID. Polo, pues desde Electrek reportan que ya ha superado los 40.000 pedidos en Europa. En España, los precios oficiales comienzan en 25.995 euros antes de descuentos para la versión de 116 CV y batería de 37 kWh, con una autonomía WLTP de 334 km. Desde Automobilwoche destacan que se ha agotado en todos los acabados, con listas de espera de al menos diez meses. El ID. Polo también tiene parientes, ya que desde Motor1 comparten que se han confirmado unos 60.000 pedidos adicionales para el Cupra Raval, el Skoda Epiq y el Volkswagen ID. Cross, que comparten su misma plataforma. El ID. Cross abrió el plazo de pedidos en julio, comenzando en 36.628 euros (precio antes de descuentos).

Desde Motor1 informan que la compañía había planificado un aumento de producción más lento para su nueva gama eléctrica. Sin embargo, las versiones más asequibles de sus compactos eléctricos, junto al aumento de los precios de la gasolina y el diésel, han sido algunas de las razones que han dinamitado la demanda de sus nuevos vehículos eléctricos en Alemania. Tanto el ID. Polo como el ID. Cross se fabrican en España, concretamente en las plantas de Martorell y Landaben, respectivamente. Por otro lado, la producción del Golf se trasladará a México en 2027. Así que se podría decir que las plantas alemanas no son las que más se están beneficiando del auge de los vehículos eléctricos.

Más ventas de vehículos eléctricos no significan automáticamente más beneficios. Desde InsideEVs señalan que VW todavía obtiene menos ganancias con los coches eléctricos que con los modelos de combustión comparables. Cabe tener en cuenta además que los vehículos eléctricos tienen menos partes mecánicas y, en general, requieren menos mano de obra para su montaje. Eso significa que VW no puede sustituir un coche de combustión por uno eléctrico y mantener sus fábricas alemanas funcionando al mismo nivel.

Todas las miradas están puestas en el segmento de entrada. Se espera que el año que viene llegue un vehículo eléctrico más pequeño y económico que, según Motor.es, se denominará ID. up!, aunque el nombre aún no está confirmado por la compañía. Este vehículo debería ampliar aún más el atractivo de la gama más asequible de coches de la marca. Las perspectivas de Wolfsburgo dependen del Golf y del T-Roc eléctricos, pues Motor1 indica que están previstos para esa fábrica en los próximos años.