Corea del Sur Experimenta un Inesperado Aumento de Nacimientos Durante 25 Meses Consecutivos

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Corea del Sur, un país que ha lidiado con una crisis demográfica durante años, ha registrado un sorprendente aumento de natalidad durante 25 meses seguidos. Este cambio, que ha mejorado la tasa de fecundidad y la cifra de matrimonios, ha dejado a las autoridades y expertos sin una explicación clara sobre sus causas. Las últimas estadísticas muestran un incremento significativo en el número de nacimientos, planteando interrogantes sobre si se trata de un cambio de tendencia real o un fenómeno pasajero.

En Corea del Sur, el aumento de nacimientos está comenzando a ser una novedad significativa. Tras años de desafíos demográficos caracterizados por una caída incontrolable de la tasa de fecundidad, el envejecimiento de la sociedad y la disminución de la población, lo que ha generado presión en su economía, Seúl se encuentra ahora ante una nueva y más alentadora realidad: un incremento de la natalidad. Julio sirve como un claro ejemplo de esta tendencia. Las estadísticas gubernamentales más recientes revelan un aumento del 11,1% en los alumbramientos en comparación con 2025. De hecho, no se había registrado un verano con tanta actividad en los paritorios surcoreanos desde 2019. Sin embargo, lo que intriga es que nadie tiene una explicación precisa para este cambio.

Corea del Sur ha mantenido una racha de 25 meses consecutivos con indicadores de natalidad positivos, lo cual es inusual para las estadísticas demográficas mensuales. Después de años de una grave crisis poblacional, el país está viendo nacer más bebés y una mejora en la tasa de fecundidad. Aunque la nación sigue perdiendo población debido al aumento de fallecimientos, la disminución es menos pronunciada que hace unos años.

El Ministerio de Estadísticas ha presentado la última actualización de esta racha en su balance de julio. Los datos muestran que durante ese mes nacieron 24.275 bebés en Corea, lo que representa un 11,1% más que en 2025. Para encontrar un verano con mayor actividad en las salas de parto coreanas, es necesario remontarse a 2019. Si se analiza el acumulado de 2026 (de enero a julio), el número de alumbramientos asciende a 170.079, un 14,7% por encima de 2025, siendo el mejor balance desde antes de la pandemia.

Este no es el único indicador que da un respiro al Gobierno de Lee Jae-myung. Gracias al incremento de la natalidad, la tasa de fecundidad, que mide el número promedio de hijos que se espera que tenga una mujer, ha mejorado ligeramente, repuntando 0,08 puntos en el último año, de 0,81 a 0,89. La tendencia se refleja también en los matrimonios. En julio, las autoridades registraron 22.282 enlaces, casi 1.900 más que en el mismo mes de 2025. En lo que va de año, un 6,1% más de parejas han contraído matrimonio en comparación con el año anterior.

La pregunta crucial es: ¿cuál es la razón de este cambio? La realidad es que, hasta el momento, no hay una respuesta clara. Las autoridades surcoreanas, e incluso el sector privado, han implementado diversas medidas para reactivar la natalidad, pero la experiencia de países como Japón o China, que han realizado esfuerzos similares, demuestra que no es sencillo que estas políticas generen resultados, y menos aún de forma tan rápida y con un cambio de tendencia tan marcado como el observado en Corea. Solo en Seúl, en lo que va de año, han nacido 31.367 bebés, un 17,9% más. Este crecimiento es notable, especialmente considerando que la tasa de natalidad del país ha estado en retroceso durante décadas. Un informe de Statistics Korea de hace un año indicaba que Corea pasó de 715.000 nacimientos en 1995 a un mínimo de 230.000 en 2023. Lo mismo ocurrió con las bodas, disminuyendo de casi 435.000 a mediados de los 90 a 192.000 en 2022.

Existen varias teorías que intentan explicar este giro demográfico de 180 grados en Corea. Una de ellas sugiere que las políticas pronatalidad implementadas durante años por el país, que van desde la entrega de 'cheques bebé' hasta el fomento de citas, podrían haber comenzado a surtir efecto. Si es así, Seúl podría convertirse en un caso de estudio para naciones como Japón, China, Rusia y otras en Asia y Europa que enfrentan la disminución de la natalidad. Otra explicación es que, después de años de declive, la natalidad simplemente ha tocado fondo.

Hay otras hipótesis que consideran la importancia del contexto. Rafael Rashid, en The Guardian, planteó hace unos meses que lo que se observa en Corea del Sur podría ser un "eco demográfico". Esto implica que el actual aumento de la natalidad podría explicarse más por eventos ocurridos en el país hace tres décadas que por las políticas pronatalidad recientes. Esta teoría sugiere que entre los años 80 y 90, Corea del Sur modificó su política de planificación familiar para fomentar la natalidad, lo que resultó en un lustro particularmente fértil con el nacimiento de 3,6 millones de niños. Estos individuos son ahora treintañeros en edad de casarse y formar sus propias familias. Por lo tanto, en 2026, el aumento de nacimientos podría deberse a que en los años 90 nacieron más padres y madres potenciales. El incremento en el número de matrimonios también podría estar más relacionado con el contexto que con un cambio real de mentalidad o una mayor disposición de los jóvenes a formar familias. Algunos analistas recuerdan que entre 2020 y 2022, muchas parejas coreanas pospusieron sus planes de boda debido a la pandemia, una situación similar a la vivida en España en 2022.

Para determinar si los últimos datos de natalidad en Corea son un "espejismo" o indican un cambio de tendencia genuino, será necesario esperar. Lo que sí se sabe es que, a pesar de la ligera mejora en la tasa de fecundidad, el país continúa perdiendo población de forma natural. En julio, nacieron 24.275 bebés, pero fallecieron 28.921 personas (un 3% más), lo que resultó en un saldo vegetativo negativo. Esto obliga al país a depender de la migración para mantener su población. A pesar de las mejoras, la fecundidad sigue muy por debajo de la tasa de reemplazo, que se sitúa en 2,1 nacimientos por mujer. Los expertos advierten que, si no se alcanza esta línea roja, la población podría reducirse a 22 millones en 2100, una cifra muy inferior a los 51,6 millones actuales.