OpenAI estaría desarrollando un innovador dispositivo doméstico sin pantalla, con el objetivo de redefinir la relación entre usuarios e inteligencia artificial. Este aparato, similar a un altavoz pero portátil y proactivo, buscaría aprender del usuario y ofrecer asistencia continua, superando la funcionalidad de los asistentes actuales. El proyecto cuenta con la participación de Jony Ive, exjefe de diseño de Apple, y enfrenta un conflicto legal con esta última.
Los asistentes domésticos actuales operan bajo una lógica sencilla: el usuario emite una orden, el dispositivo la ejecuta y la interacción concluye. La iniciativa en la que supuestamente trabaja OpenAI busca romper este paradigma, otorgando a la inteligencia artificial un rol más integrado y continuo en el hogar. La meta no es solo responder preguntas o activar servicios, sino que el dispositivo aprenda del usuario y ofrezca ayuda de manera proactiva, antes de que sea solicitada.
Según Bloomberg, OpenAI está desarrollando un dispositivo doméstico sin pantalla, con una apariencia general similar a un altavoz, pero diseñado para ser transportado por la casa gracias a una batería recargable. La compañía aspira a que este sea la encarnación física de ChatGPT, capaz de responder mensajes, reproducir contenido, controlar aparatos conectados y asistir en diversas tareas. Es importante señalar que la compañía no ha realizado una presentación oficial y aún no hay información formal disponible.
Jony Ive, el exjefe de diseño de Apple, también está involucrado en este proyecto. OpenAI adquirió io Products, la empresa que Ive cofundó, por 6.500 millones de dólares en 2025, y su estudio LoveFrom participa en el diseño de esta nueva línea de dispositivos. El equipo incluye a numerosos antiguos diseñadores e ingenieros de Apple, responsables de productos como el iPhone y el Mac. Esta concentración de talento resalta la ambición del proyecto y el conflicto legal que lo rodea.
La entrada de la firma liderada por Sam Altman en el ámbito doméstico la posicionaría frente a empresas como Amazon, Google y Apple, que llevan años construyendo sus propios ecosistemas de altavoces, asistentes y dispositivos conectados. Según el medio citado, la diferencia radicaría en una experiencia más personalizada y proactiva, capaz de aprender del usuario y proporcionar información sin esperar siempre una instrucción.
Internamente, OpenAI describiría este dispositivo no como un simple altavoz inteligente, sino como un ordenador concebido desde su origen para operar con inteligencia artificial. La distinción residiría en su habilidad para interpretar el entorno mediante una cámara, diversos sensores y modelos más avanzados que los presentes en los asistentes domésticos convencionales. En lugar de procesar una instrucción aislada, el sistema podría considerar el contexto y el momento específico para determinar qué información es útil y cómo responder.
Gran parte de esta experiencia dependería de GPT-Live, una versión mejorada del modo de voz de ChatGPT que OpenAI lanzó en julio de 2026. La idea es que el dispositivo pueda escuchar y hablar simultáneamente, adaptándose con mayor naturalidad durante las conversaciones y procesando información rápidamente. El dispositivo también incluiría elementos mecánicos con capacidad de movimiento autónomo, buscando así reforzar la personalidad del aparato y generar la sensación de que “está vivo”.
Para anticiparse a las necesidades del usuario, el dispositivo deberá conocerlo profundamente. OpenAI aspira a que, con el tiempo, el aparato se convierta en una especie de experto sobre su usuario, capaz de identificar qué información podría ser útil en cada momento. Bloomberg sugiere que, para lograrlo, podría acceder a información personal, como correos electrónicos, y utilizarlos para comprender mejor a su propietario. Esta personalización sería uno de sus principales atractivos, pero también implicaría decidir hasta qué punto estamos dispuestos a compartir nuestra vida digital.
El proyecto también avanza bajo la presión de una demanda de Apple, que acusa a OpenAI de haber utilizado secretos comerciales para acelerar el desarrollo de sus dispositivos. OpenAI afirma no tener conocimiento de pruebas que respalden estas acusaciones, aunque Apple ha solicitado una orden judicial que podría demorar su comercialización. Según Bloomberg, la compañía espera presentar el producto durante 2026 y lanzarlo en 2027, siempre que los procesos técnicos y legales lo permitan. El objetivo final es convertir a ChatGPT en una presencia física con la que convivamos a diario.