Las fuerzas armadas de Estados Unidos han llevado a cabo una nueva operación exitosa en el Pacífico Oriental, interceptando y hundiendo una embarcación presuntamente asociada al grupo ecuatoriano Los Choneros. Esta nave era utilizada como punto de reabastecimiento para actividades ilícitas. La acción forma parte de una estrategia más amplia para desmantelar las redes de narcotráfico en la región.
Las autoridades norteamericanas han reforzado sus esfuerzos contra las organizaciones de narcotráfico en la zona del Pacífico Oriental, culminando con la detención y posterior hundimiento de un navío presuntamente conectado con la banda ecuatoriana Los Choneros. Se cree que esta embarcación funcionaba como una base flotante de suministro para operaciones ilegales. La ejecución de esta tarea estuvo a cargo de la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental, bajo la dirección del Comando Sur de Estados Unidos. Durante el procedimiento, los efectivos estadounidenses detuvieron, abordaron e inspeccionaron la nave, retiraron a sus ocupantes y luego los entregaron a las autoridades de Ecuador. Según la información proporcionada por el Comando Sur, el buque formaba parte de una infraestructura de apoyo logístico empleada para facilitar el tráfico de estupefacientes en alta mar. Después de que los tripulantes fueron evacuados, la embarcación y otras unidades de apoyo fueron sumergidas, con lo cual las autoridades estadounidenses afirman haber neutralizado un punto vital empleado por las redes de narcotráfico.
Esta acción se suma a otros golpes asestados contra la organización Los Choneros. Esta intervención tuvo lugar apenas dos días después de que Estados Unidos informara sobre otra operación dirigida contra un navío vinculado a Los Choneros en el Pacífico Oriental. En ambos casos, los funcionarios estadounidenses sostienen que las naves desempeñaban roles dentro de las rutas utilizadas por grupos dedicados al comercio ilícito de drogas. La operación más reciente fue ejecutada por unidades de la Fuerza de Combate Litoral 24, desplegadas desde el buque de asalto anfibio USS San Antonio, cuyos miembros abordaron la embarcación sin que se registraran incidentes, según la versión oficial. Las personas que se encontraban a bordo fueron trasladadas de manera segura y quedaron bajo la custodia de las autoridades ecuatorianas. El Comando Sur declaró que estas actividades forman parte de una estrategia para desarticular las cadenas logísticas del narcotráfico y las organizaciones que las respaldan en el hemisferio occidental. Washington identifica a Los Choneros como una entidad narcoterrorista y afirma que la campaña busca disminuir su capacidad para movilizar drogas por vía marítima. La operación se enmarca también en la llamada Operación Lanza del Sur, una iniciativa estadounidense contra embarcaciones sospechosas de participar en actividades de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico Oriental. De acuerdo con datos citados por las autoridades estadounidenses, la ofensiva ha contribuido a reducir la actividad marítima ilícita en diversas áreas, aunque las operaciones continúan dada la persistencia de las rutas empleadas por las organizaciones criminales.