El Ministerio de Turismo, bajo la dirección de David Collado, ha entregado 42 unidades de equipos para la gestión de residuos sólidos a diversas alcaldías de zonas con potencial turístico. Esta iniciativa, que representa una inversión superior a los 128 millones de pesos, busca mejorar la limpieza y el aspecto de estos importantes destinos, en colaboración con la Agencia de Cooperación Internacional del Japón.
En Boca Chica, el titular de la cartera de Turismo, David Collado, proporcionó este miércoles a diferentes líderes municipales de áreas con un enfoque turístico 30 camiones, 6 máquinas para barrer y 6 tractores, destinados a la recogida de desechos. Estas unidades, adquiridas con una inversión que supera los 128 millones de pesos, representan una contribución del Ministerio de Turismo para asistir en la recolección de residuos y asegurar que los distritos municipales con orientación turística se hallen en óptimas condiciones cada día.
Según un comunicado de prensa, los equipos fueron cedidos a los gobiernos locales y distritos municipales de Punta Cana, Bayahíbe, San Pedro, Barahona, Cabrera, Samaná, Baní, entre otras poblaciones costeras. Al realizar la entrega, el ministro Collado anunció que ya se encuentran en fase de licitación 30 camiones adicionales y 20 barredoras más, que se destinarán a otras administraciones municipales y distritos costeros con atractivo turístico.
El funcionario mencionó que, en una fase inicial, la dependencia de Turismo había entregado 45 camiones de volteo a varios destinos turísticos. “Nuestra meta es respaldar a los ediles y a los municipios para que puedan llevar a cabo la recolección de residuos sólidos y conseguir que nuestros distritos con vocación turística se mantengan en un estado superior cada jornada”, afirmó el ministro Collado.
La donación de estos equipos forma parte de un convenio establecido con la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA). El Ministerio de Turismo contribuye con aproximadamente 86 millones de pesos para esta entrega, mientras que el Gobierno de Japón, a través de JICA, aportó 41 millones de pesos.