En un giro inesperado, Huawei ha expresado su agradecimiento a Estados Unidos por las restricciones impuestas, argumentando que estas medidas han impulsado su innovación tecnológica. La compañía china presentó recientemente su hoja de ruta tecnológica, destacando avances significativos en la fabricación de chips. Este desarrollo se produce a pesar de las limitaciones impuestas por las sanciones estadounidenses.
Estados Unidos ha intentado durante años marginar a Huawei, intensificando la guerra comercial con China a través de aranceles, sanciones y listas negras para ciertas empresas. Esto ha impedido que organismos públicos usen tecnología de estas empresas y ha limitado los tratos comerciales con China para empresas estadounidenses y europeas, buscando proteger la seguridad de EEUU.
Como ejemplos, Nvidia no podía vender sus chips más avanzados para IA en China, y la empresa europea ASML no podía vender sus máquinas de fotolitografía avanzada a las fundiciones chinas. El objetivo era condenar a las empresas chinas y su tecnología al ostracismo, pero el actual presidente de Huawei tiene un mensaje para Estados Unidos.
Gracias.
Huawei y el impulso tecnológico gracias a Estados Unidos
Recientemente, en el Simposio Internacional IEEE sobre Circuitos y Sistemas celebrado en Shanghái, Huawei presentó su hoja de ruta tecnológica, centrada en chips, ambiciones y nuevas tecnologías.
Durante el evento, Xu Zhijun, presidente de Huawei, agradeció públicamente el control ejercido por Estados Unidos sobre el comercio y la diplomacia con China. Destacó los planes de Huawei para fabricar chips con una densidad similar a los de 1,4 nanómetros, a pesar de no contar con la maquinaria necesaria.
Dado que ASML no puede vender las máquinas más avanzadas a las compañías chinas, empresas como SMIC o la propia Huawei están desarrollando estrategias para mantenerse en la carrera tecnológica, como la ingeniería inversa y algo que Huawei ha llamado ‘Ley de Escalado Tau’.
En lugar de reducir físicamente los transistores para aumentar la densidad de los chips, Huawei está desarrollando un método para reducir el tiempo de desplazamiento de las señales dentro de los chips. Esto significa que, aunque los componentes no sean físicamente más pequeños, la reducción del cableado interno y la latencia permitirán una densidad de transistores similar a la de los chips fabricados con equipos de litografía ultravioleta extrema.
Este enfoque representa un camino complicado para lograr resultados similares, reflejando los desafíos que enfrenta la compañía al no poder acceder a las máquinas UVE de ASML. Sin embargo, Huawei (y la industria china en general) lo considera una oportunidad.
Xu Zhijun comentó que “si Estados Unidos no hubiera presionado a nuestro país, no habríamos conseguido esto”, añadiendo un “les estamos agradecidos”.
Expertos como Jensen Huang (CEO de Nvidia) habían advertido que las sanciones no frenarían el sector tecnológico chino, sino que impulsarían la búsqueda de herramientas y alternativas para potenciar su industria en tiempo récord.
Estas medidas incluyen la tecnología inversa, la nueva arquitectura LogicFolding de Huawei, la compra de tecnología de contrabando y el espionaje industrial. Huang señaló que Nvidia (y Estados Unidos) no podían permitirse perder la oportunidad de estar en China.
China encontraría la forma de rivalizar con Estados Unidos, pero la presión adicional aumentaría su determinación y les impediría aprovechar las ventas de tecnología. Nvidia obtuvo permiso para vender sus GPU H200 (con aranceles del 25%) a China, pero esto llegó demasiado tarde, cuando China parece que ya no las necesita.
Se espera que Huawei comience a vender chips Kirin construidos con esta nueva tecnología antes de 2026, apuntando a una densidad similar a la de los nodos tradicionales de 3 nm y buscando alcanzar la equivalencia con los chips de 1,4 nm para 2031. La compañía afirma haber estado fabricando chips utilizando este enfoque a modo de prueba en los últimos años.
Será necesario esperar a los análisis tecnológicos de terceros para confirmar las afirmaciones de Huawei. No obstante, es innegable que China tiene como objetivo la soberanía tecnológica, y su último plan quinquenal es una declaración de intenciones para lograr superar a otros países a corto plazo.