Las acciones de Dell experimentaron un notable aumento, evidenciando un cambio estratégico hacia los servidores. Este giro ha permitido a Dell y a otros fabricantes compensar la ralentización en el mercado de PCs. El auge de la inteligencia artificial y la demanda de hardware especializado están impulsando este crecimiento.
El viernes 29 de mayo, las acciones de Dell crecieron un 39% de golpe y porrazo. Desde que volviera a ser una empresa cotizada en bolsa hace siete años, Dell jamás había tenido una subida como esa. A priori ese crecimiento parecería raro, pero es que la empresa ha descubierto que con los PCs estancados, el foco debía cambiar. No le ha ido nada mal con ese giro de timón, pero es que otros fabricantes tradicionales de PCs también han aprovechado el filón.
El PC ha muerto, larga vida al servidor. En los últimos años el segmento del PC ha estado batallando con los escasos márgenes y unas ventas que poco a poco han ido desacelerando. Los fabricantes estaban totalmente atados a esa situación, pero algunos han aprovechado la oportunidad que les brindaba la IA.
Dell y Lenovo se frotan las manos. Dell publicó sus resultados financieros y fueron espectaculares: un 88% de crecimiento interanual gracias a que sus ingresos en el segmento de servidores han subido un 757%. No solo eso: sus previsiones para este año han mejorado también, lo que ha impulsado aún más la confianza en el futuro a corto plazo de la empresa. Lenovo ha tenido también un trimestre fantástico: mayo ha sido su mejor mes en bolsa desde 1999, duplicando el valor de sus acciones gracias de nuevo a esa fiebre por el hardware dedicado a la IA.
La IA como escudo contra la inflación. Todo el sector está viviendo una situación paradójica: el coste de componentes como las memorias DRAM o las unidades SSD está absolutamente disparado, pero las empresas están ganando más que nunca. Dell ha triplicado su beneficio neto hasta los 3.440 millones de dólares, lo que ha permitido compensar esos costes mediante subidas de precios casi diarias. Lenovo ha logrado mantener sus márgenes porque una vez más el mercado está dispuesto a pagar lo que sea por servidores e infraestructura de IA.
Más allá de los hiperescaladores. Uno podría pensar que para contar con recursos en la era de la IA sería necesario acudir a los hiperescaladores (Amazon, Microsoft, Google), pero Dell y Lenovo han demostrado que su experiencia en servidores ha logrado plantear una alternativa para todo tipo de clientes. Jeff Clarke, jefe de operaciones en Dell, explicaba que la necesidad de hardware para IA es tan enorme que este segmento no para de batir récords de venta.
El PC ya no es protagonista. Aunque la división Client Solutions de Dell —en la que se encuadran sus ingresos por ventas de PCs y portátiles— creció un más que decente 17%, esa cifra se queda pequeña frente al 181% de crecimiento de su división de infraestructura. Lenovo sigue una línea similar: sus acciones subieron el 22% el pasado viernes tras confirmarse que sus ingresos de IA logran compensar esa debilidad del negocio del PC tradicional.
El foco cambia. Algo parecido pasa con HPE, la empresa que se escindió de HP para centrarse en el segmento empresarial. Su negocio de servidores no ha crecido tanto, pero ya tienen pedidos contratados por valor de 5.000 millones de dólares y eso garantiza un segundo trimestre prometedor. Otros fabricantes de productos de consumo también están migrando a infraestructura de IA: Foxconn tiene confianza absoluta en que la demanda de estos componentes seguirá siendo excepcional en los próximos meses, y lo mismo ocurre con Quanta Computer, que sigue viendo cómo sus servidores no paran de crecer en protagonismo en ingresos para la empresa: ya fueron el 80% del total en el primer trimestre de 2026.