Un científico de la Universidad Internacional de Florida (FIU) está innovando en la conversión del sargazo en productos comestibles como helados y bebidas deportivas. Esta iniciativa busca no solo mitigar el impacto ambiental del alga en el Caribe, el Golfo de México y el Atlántico, donde registra cifras récord, sino también aprovechar este recurso como materia prima para la industria alimentaria, abordando así un desafío ecológico y económico.
Un científico de la Universidad Internacional de Florida (FIU) está trabajando en la creación de un sistema que permitiría convertir el sargazo en bienes comestibles, tales como postres helados, caldos, aderezos y bebidas energéticas. Esto ocurre mientras esta alga marina alcanza volúmenes sin precedentes en la región del Caribe, el Golfo de México y el océano Atlántico.
La investigación es dirigida por Imran Ahmad, quien es coautor de un estudio divulgado en la publicación científica Food Hydrocolloids. Él está investigando las posibilidades alimentarias del sargazo a través de la extracción de componentes como el alginato de sodio y otros polisacáridos, que son empleados en la industria alimenticia.
Ahmad detalló que el propósito no es solamente retirar el sargazo de las orillas, sino también sacar partido de una materia prima que actualmente representa un problema ecológico y económico para numerosos destinos turísticos. “El sargazo es un gran inconveniente, especialmente en el sur de Florida y la franja costera oriental. Nos supone gastos millonarios en actividades de limpieza”, indicó el investigador.
La Universidad Internacional de Florida advirtió que este año podría registrarse una llegada sin precedentes de sargazo a las costas de Florida y otras zonas del Caribe. Conforme al informe más reciente de la Universidad del Sur de Florida (USF), durante el mes de mayo se cuantificaron 28.9 millones de toneladas métricas de sargazo en el Golfo de México, el Caribe y el Atlántico, constituyendo la cifra más elevada registrada para ese período.
El estudio subraya que el sargazo contiene alginato, una sustancia muy utilizada para estabilizar y espesar artículos como helados, sopas, salsas, productos lácteos y otros alimentos procesados. Adicionalmente, sus polisacáridos podrían ser empleados en suplementos nutricionales y bebidas deportivas debido a su capacidad para suministrar energía de forma prolongada. “Queremos aprovechar algo que habitualmente terminaría como desecho para extraer componentes valiosos”, explicó Ahmad.
Para hacer viable su utilización en alimentos, los investigadores de la FIU, la Universidad Estatal de Florida (FSU) y la Universidad Atlántica de Florida (FAU) están colaborando con una tecnología de procesamiento de alta presión. Esta tecnología elimina los microorganismos sin alterar las propiedades nutricionales del producto. El científico explicó que uno de los principales objetivos es asegurar que el sargazo utilizado esté libre de bacterias, contaminantes y metales pesados antes de ser aprobado para el consumo humano.
“Queremos estar seguros de que no existan metales pesados ni contaminación. Una vez que se demuestre que es completamente seguro y cumpla con los requisitos normativos, podría estar disponible para la industria”, afirmó.
A pesar de los avances científicos, Ahmad considera que uno de los retos más significativos será modificar la percepción de los consumidores. Según explicó, muchas personas asocian el sargazo con malos olores, suciedad y acumulación en las playas, lo que podría dificultar su aceptación como ingrediente alimenticio. No obstante, los investigadores creen que el aprovechamiento industrial de esta alga podría convertirse en una alternativa para reducir el impacto ambiental del fenómeno y generar nuevos usos para un recurso que cada año afecta a las costas caribeñas.