El Gobierno cubano ha emitido una fuerte crítica contra el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, acusándolo de fortalecer el asedio económico y energético sobre la nación caribeña. Esta reacción surge tras la reciente sanción impuesta por EE.UU. a la empresa estatal Unión Cuba-Petróleo (Cupet), la cual, según Washington, maneja activos presuntamente expropiados ilegalmente. Cuba denuncia que estas acciones se fundamentan en "mentiras vulgares" y buscan profundizar un "cerco genocida" contra su pueblo.
La administración cubana ha manifestado su desaprobación hacia el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, señalándolo de "reforzar aún más" las restricciones económicas y energéticas que afectan a la isla, basándose en "falsedades comunes y ofensivas". Esta declaración fue emitida por el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, tras la imposición de sanciones por parte de EE.UU. a la compañía estatal Unión Cuba-Petróleo (Cupet), encargada de la extracción, refinación y producción de petróleo. Según la postura de Washington, esta entidad posee activos fundamentales que habrían sido "confiscados ilegalmente a propietarios estadounidenses".
A través de una publicación en redes sociales, Rodríguez criticó que "el Secretario de Estado del gobierno estadounidense, motivado por anhelos de dominación, aspiraciones presidenciales y los sentimientos revanchistas de la facción elitista que impulsó su trayectoria política, ahora incrementa aún más el cerco económico y energético contra Cuba".
"Para justificar esto, no recurre a pretextos elaborados por su propio Departamento de Estado, sino a falsedades habituales y groseras, de las más agresivas, incultas y furiosas entre los adversarios de Cuba", añadió el principal diplomático cubano. Con anterioridad, el viceministro y titular de la cartera de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva, había declarado que "con la sanción aplicada hoy contra la empresa Cupet, la administración estadounidense intensifica el bloqueo energético y, con ello, el genocidio que comete contra el pueblo cubano".
Cupet fue incluida este jueves en el listado de la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE.UU.) del Departamento del Tesoro, lo que amplía la lista de entidades gubernamentales y funcionarios cubanos sancionados, incluyendo al presidente, Miguel Díaz-Canel. Rubio comentó al respecto que "al igual que todos los recursos de la nación, la energía ha sido empleada por el régimen comunista de Cuba durante mucho tiempo como un instrumento, tanto para la opresión como para alimentar la cleptocracia del gobierno en beneficio propio". Además, afirmó que "los dirigentes comunistas de Cuba han desviado los recursos energéticos para enriquecerse", mediante la reventa de barriles y el acaparamiento de suministros para las fuerzas militares, de inteligencia y de represión.
La empresa gubernamental Cupet es dueña de terrenos donde se ubican instalaciones de almacenamiento de combustibles que, según informaron el miércoles medios estadounidenses como Bloomberg y el Miami Herald, la compañía Vanguard Energy, con sede en Coral Gables (Florida), pretendía arrendar para exportar petróleo a la isla. Asimismo, señalaron que Vanguard Energy estaba en conversaciones "avanzadas" para enviar 100.000 barriles de gasolina y 150.000 de diésel a Cuba "cada mes o cada 40 días", lo que cubriría 11 días de la demanda. Sin embargo, el Departamento de Estado de EE.UU. respondió a estas noticias negando haber otorgado una licencia a Vanguard Energy que permitiera evadir el bloqueo impuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desde enero para prevenir la llegada de petróleo a Cuba.
Este jueves, el Condado de Miami-Dade retiró a la empresa Vanguard Energy la licencia fiscal local necesaria para operar, debido a sus "propuestos envíos de combustible a la dictadura comunista socialista cubana asesina".