El presidente Luis Abinader ha inaugurado una nueva carretera de 20.6 kilómetros que une Cabral y Polo en la provincia de Barahona. Esta obra es crucial para mejorar la conectividad regional, impulsando el acceso a la costa y otras áreas del Sur. Beneficia a aproximadamente 27 mil personas, facilitando el tránsito de estudiantes, trabajadores y comerciantes, y forma parte de una estrategia para potenciar la economía local y el turismo.
El mandatario dominicano, Luis Abinader, oficializó la apertura de la ruta Cabral–Polo, un trayecto de 20.6 kilómetros que optimiza la unión entre diversas localidades de la provincia de Barahona y fortalece el acceso hacia el litoral y otras áreas de la región Sur. Esta construcción beneficia a cerca de 27 mil individuos y busca agilizar el traslado de alumnos, empleados, negociantes y productores, en particular de asentamientos como Polo, Arroyo Dulce, El Higüero y El Naranjal.
Durante la ceremonia, Abinader resaltó el potencial productivo y turístico de Polo y mencionó que esta vía forma parte de un plan para expandir las oportunidades económicas del área. “Polo es uno de los municipios con mayor productividad, pero también posee un inmenso potencial turístico”, aseveró el jefe de Estado. El presidente también comunicó que en los próximos meses se realizará la licitación para la carretera Duvergé–Puerto Escondido–Pedernales, un proyecto con el cual el Gobierno aspira a ampliar la conexión vial hacia Pedernales y el puerto de Cabo Rojo.
El ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, detalló que la vía Cabral–Polo se enlaza con otros segmentos intervenidos en la zona para conformar un corredor vial que supera los 50 kilómetros. La restauración de Cabral–Polo, de 20.6 kilómetros, se complementará con el tramo Polo–Enriquillo, de 30.9 kilómetros, cuya finalización está programada antes de concluir el año 2026. A este circuito se añade la carretera Enriquillo–El Higüero, inaugurada en mayo pasado y con una extensión de 13.5 kilómetros, que permite conectar Enriquillo, Polo y Cabral y ofrece una alternativa de ruta hacia Barahona y Santo Domingo.
Los trabajos incluyeron sistemas de drenaje, canalización de aguas, estabilización de pendientes y señalización, intervenciones diseñadas para incrementar la seguridad y proteger la carretera ante las condiciones del terreno y las precipitaciones. La nueva infraestructura también facilitará el traslado de productos agrícolas y ganaderos a otros mercados, al mismo tiempo que permitirá un desplazamiento más fluido hacia centros educativos, servicios y zonas de mayor actividad económica. Los residentes de las comunidades favorecidas habían solicitado esta carretera por años, y ahora disponen de una conexión vial en condiciones superiores.