Altos funcionarios del gobierno dominicano, incluyendo el director del Servicio Nacional de Salud y el ministro de Obras Públicas, inspeccionaron los progresos en la edificación del Laboratorio Nacional de Tamiz Neonatal en el Hospital Infantil Dr. Robert Reid Cabral. Esta iniciativa, reanudada por la actual administración tras años de paralización, busca fortalecer la detección temprana de enfermedades en recién nacidos, marcando un paso crucial hacia una medicina más preventiva en el país.
El doctor Julio Landrón, director ejecutivo del Servicio Nacional de Salud (SNS), visitó este jueves, en compañía del ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Eduardo Estrella, las obras del Laboratorio Nacional de Tamiz Neonatal, ubicado en el Hospital Infantil Dr. Robert Reid Cabral. Este proyecto, iniciado en 2015, permaneció inconcluso por varios años hasta que el Gobierno del presidente Luis Abinader decidió reimpulsarlo, como parte de su estrategia para mejorar la prevención y el diagnóstico temprano de afecciones en bebés.
Durante la inspección, Landrón enfatizó la relevancia de poner en marcha esta instalación, la cual permitirá a la nación progresar en la identificación precoz de ciertas condiciones de salud desde los primeros días de vida. “Lo que se realizará aquí prácticamente no se lleva a cabo en Centroamérica y Latinoamérica con el alcance que nosotros estamos proponiendo. Hablamos de tamizaje, de poder identificar desde el nacimiento de un bebé ciertas condiciones que podrían perjudicar su salud y actuar de forma temprana”, señaló.
Por su parte, el ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Eduardo Estrella, aseguró que su institución seguirá trabajando para acelerar la finalización de los trabajos y posibilitar la inauguración del laboratorio a la brevedad posible.
El titular del SNS subrayó que la conclusión de esta iniciativa se alinea con una visión gubernamental enfocada en robustecer la prevención y anticiparse a las enfermedades. “Esto tiene una trascendental importancia para el Gobierno y para nuestro país. El señor presidente desea que se invierta todo el esfuerzo y el interés posibles, porque esto es para nosotros mismos, para nuestros hijos, para nuestras familias”, manifestó.
Landrón explicó que la determinación de retomar la construcción representa un compromiso con la medicina preventiva, al posibilitar la identificación oportuna de condiciones de salud que, de no ser detectadas, podrían ocasionar complicaciones futuras. “Podría parecer más sencillo invertir cuando la enfermedad ya se manifiesta, pero nosotros estamos apostando a prevenir, a detectar a tiempo y a actuar antes. Esa es la perspectiva que buscamos promover desde el Servicio Nacional de Salud”, añadió.
Durante el recorrido por las zonas del laboratorio, actualmente en construcción, el director del SNS estuvo acompañado por ingenieros y trabajadores de la obra, quienes mostraron a las autoridades los planos y explicaron las distintas fases contempladas en el proceso de edificación.
La prueba de tamiz neonatal implica la extracción de cuatro o cinco gotas de sangre del talón del bebé, idealmente entre el tercer y el séptimo día de su nacimiento. La muestra facilita la obtención de información crucial para la detección temprana de determinadas condiciones que pueden afectar la salud del recién nacido.
El programa, además, permitirá generar datos continuos y útiles para orientar políticas públicas de salud dirigidas tanto al niño como a la madre, en el marco de las estrategias de protección social y combate a la pobreza.
Con la reactivación de una obra que permanecía sin concluir desde 2015, el Gobierno busca dotar al país de una infraestructura especializada para fortalecer la prevención y permitir que ciertas condiciones sean identificadas desde los primeros días de vida, facilitando una intervención médica oportuna.