Meta planea incorporar una función de reconocimiento facial en sus gafas inteligentes Ray-Ban, una novedad que ha sido detectada en el código de la aplicación complementaria Meta AI. Esta implementación, que se espera bajo el nombre 'Connections' o 'NameTag', ha desatado un debate significativo sobre la privacidad y la vigilancia, dadas las controversias previas de la compañía con esta tecnología y el potencial de crear una base de datos facial distribuida.
Recientemente se supo que las gafas Ray-Ban Meta continúan grabando incluso después de ser retiradas y que contratistas en Kenia revisan las grabaciones. Además, se han utilizado para acciones cuestionables como grabar a mujeres sin su consentimiento. En este contexto, Meta ha decidido añadir una característica aún más polémica: el reconocimiento facial.
El hallazgo. Wired ha examinado el código de Meta AI, la aplicación que acompaña a las gafas, y ha descubierto un sistema de reconocimiento facial que aún no ha sido lanzado oficialmente. Previamente, la compañía había mencionado que estaban "pensando" cómo implementar esta tecnología, pero el análisis del código revela que su despliegue comenzó en enero pasado. Meta ha estado integrando discretamente los componentes necesarios para su activación, lo que sugiere que podría ser lanzado en cualquier momento.
Cómo funciona. La función se denomina internamente 'NameTag', aunque se cree que su nombre comercial será 'Connections'. Opera mediante la combinación de tres modelos de IA: uno identifica el rostro a través de la cámara, otro lo analiza y el tercero lo transforma en datos biométricos. Posteriormente, estos datos se cotejan con una base de datos almacenada en el teléfono del usuario y, si se detecta una coincidencia, se envía una notificación. Esto significa que si una persona presente en la base de datos se acerca, el usuario será informado de su identidad.
Qué significa esto. El escenario ideal en términos de privacidad sería que esta función solo pudiera usarse con contactos que hayan dado su consentimiento, pero el código sugiere una implementación más amplia. Es notable lo que ocurre con los rostros no reconocidos: la aplicación no los descarta, sino que los guarda en una carpeta denominada "pendiente". Otro aspecto llamativo es que la base de datos del móvil está diseñada para recibir actualizaciones de Meta, lo que implica la posibilidad de modificaciones remotas.
Existe la posibilidad de que se utilice para un "modo asistencial", por ejemplo, para usuarios con discapacidad visual, donde Meta podría incluir paquetes de rostros de personas que hayan consentido ser incluidas. Sin embargo, también abre la puerta a la creación de una base de datos de rostros, con los riesgos asociados.
Críticas y riesgos. Cooper Quintin, investigador de seguridad consultado por Wired, critica a Meta por haber "creado la capacidad de convertir a sus clientes en una máquina de vigilancia distribuida". Además, en abril, más de 70 organizaciones y grupos de defensa solicitaron a Meta que abandonara el proyecto, argumentando que un sistema de este tipo, integrado en un dispositivo tan discreto, podría normalizar la identificación silenciosa de desconocidos y representa un riesgo para colectivos vulnerables como inmigrantes o personas LGBTQ+.
Meta tiene un pasado. No es la primera vez que Meta enfrenta problemas con funciones de reconocimiento facial. En 2010, integraron el etiquetado de fotografías en Facebook, llegando a recopilar datos de más de mil millones de usuarios. En 2019, la compañía tuvo que pagar una multa superior a los 5.000 millones de dólares por violación de la privacidad, y en 2021 cerraron el sistema y eliminaron todos los datos faciales. Sin embargo, Joseph Jerome, extrabajador de Meta Reality Labs, comentó a Wired que internamente no se consideró una decisión definitiva y que "Siempre existió esta tensión de, bueno, ¿cuándo volvemos a implementar el reconocimiento facial?".
La respuesta de Meta. Un portavoz de la empresa ha reiterado que no se ha lanzado ninguna función de reconocimiento facial en sus gafas y que su presencia en el código solo indica que están "explorándolo". Además, añadió que, si finalmente se lanza, se hará "con total transparencia" e insistió en que "no estamos construyendo una base de datos facial central". Habrá que esperar al lanzamiento.