El próximo 12 de agosto de 2026, España será testigo del primero de tres eclipses solares consecutivos, un fenómeno que ha motivado a numerosos entusiastas de la astronomía a planificar sus vacaciones. Mabel Angulo, periodista y astrofotógrafa aficionada, comparte su entusiasmo por presenciar este espectáculo natural, destacando la emoción de vivir un evento que su propia madre aún recuerda vívidamente tras 67 años.
El 12 de agosto de 2026 se presentará el primero de los eclipses solares que conformarán el llamado Trío Ibérico. En 2026, 2027 y 2028, España será escenario de eclipses solares. El tercero será anular, pero los dos primeros serán totales, con franjas de totalidad que cruzan regiones diversas. En 2026, la trayectoria abarcará desde el norte de Galicia hasta casi la totalidad de las Islas Baleares, pasando por Asturias, Cantabria, La Rioja, el norte de Castilla y León, la Comunidad Valenciana, y partes del País Vasco, Navarra, Madrid, Aragón, Cataluña y Castilla La Mancha. El eclipse de 2027, en contraste, se observará principalmente en el sur, especialmente en la zona del estrecho de Gibraltar.
Un aspecto notable del primer eclipse es la expectativa de que atraiga a un considerable número de turistas a localidades de la España vaciada, es decir, a destinos que habitualmente no figuran entre los preferidos por el turismo nacional e internacional. Muchas personas han optado por estructurar sus vacaciones de este año en torno a este acontecimiento astronómico, marcando el 12 de agosto en sus calendarios con meses de antelación, e incluso más de un año. Para los aficionados a la astronomía, un eclipse solar total en su país es comparable a que su artista internacional favorito realice una gira en su ciudad.
He conversado sobre este tema con Mabel Angulo, una de las personas que ha decidido organizar sus vacaciones alrededor del eclipse. Al charlar con ella, es imposible no contagiarse de la ilusión que genera la posibilidad de presenciar un espectáculo que se vive pocas veces en la vida. Escuchándola, se comprende por qué, a tan solo dos meses del gran día, ya hay tantos hoteles y alojamientos rurales completamente reservados.
¿Qué impulsa a una persona a organizar sus vacaciones en torno a un eclipse solar?
Mabel es una apasionada de la astronomía. En su rol de periodista de Canal Sur, especializada en ciencia, disfruta particularmente informando sobre noticias relacionadas con el espacio. Además, hace años se aficionó a la astrofotografía, un pasatiempo que le ha permitido conectar con muchas personas que comparten su interés. Por ello, la oportunidad de observar un eclipse solar total le parece un regalo excepcional que debe ser aprovechado.
“Como aficionada a la astronomía, me parece que es uno de los eventos más asombrosos que se pueden presenciar”. Muchos de sus colegas ya han tenido la experiencia y solo le transmiten maravillas. “Todos te dicen que es maravilloso ver cómo de día se hace de noche, poder apreciar la corona, que normalmente está oculta a nuestra vista… Tengo mucha curiosidad”. Principalmente, desea verlo con sus propios ojos, para comprobar si todo es tan extraordinario como se describe. “Aunque yo creo que sí, porque veo transmisiones de otros lugares, como el de Estados Unidos de 2024, y sinceramente, esas expresiones no se pueden fingir”.
Además, existe otra razón muy especial por la que desea presenciar el eclipse. Le gustaría compartir con su madre las impresiones de haber sido testigo de uno de estos fenómenos. “Mi madre vio el de 1959. Suele decirse que el de 1912 fue el último eclipse solar total en España, pero no, fue el último de la península, en Canarias hubo uno en el 59”. Nunca se lo había comentado, pero al ella mencionarle que planeaba sus vacaciones para ver el de este año, su madre le relató cómo lo experimentó en aquel entonces. “Cuando una persona de 91 años aún recuerda que se hizo de noche y que fue increíble, sabes que realmente es algo especial, que formará parte de las vivencias maravillosas de la vida”.
Las únicas vacaciones del verano
Para Mabel, estas serán sus únicas vacaciones de ocio. Aunque también tiene planeados viajes para visitar a su familia, su única escapada recreativa este verano será la que ha organizado para observar el eclipse.
En su caso, se dirigirá a una zona entre Valladolid y Palencia. Ha optado por un viaje organizado por la empresa Llévame a las estrellas. Conoce a Heike Mai, CEO de la empresa, a través de la asociación jerezana de astronomía. Le informaron que estaban organizando viajes y consultó disponibilidad y precios. Faltaba casi un año, pero solo quedaba un cupo. Al considerar que era una “oferta buenísima”, no pudo rechazarla. Los alojamientos eran en habitaciones dobles, por lo que solo le restaba encontrar una acompañante. Rápidamente la encontró al darse cuenta de que una compañera de su asociación de astrofotografía compartía su entusiasmo.
Las dos amigas viajarán en coche desde Almería, donde residen, hasta Valladolid. Se hospedarán en un alojamiento rural durante cinco días, tiempo que aprovecharán para explorar los alrededores y, por supuesto, tomar muchas fotografías. Sin embargo, en el momento del eclipse, el plan de Mabel es disfrutar, no obsesionarse con las fotos. “Yo voy a vivirlo”, me dice. “Montaré el telescopio y una cámara y la dejaré grabando durante el eclipse. Si sale, estupendo, si no, también”.
La antelación es esencial
Mabel comenzó a buscar opciones para organizar sus vacaciones en septiembre de 2025, evaluando posibles ofertas y compañeros de viaje. No obstante, dejó todo cerrado en enero de 2026. “En enero cerramos con Heike y ella nos confirmó en febrero”, recuerda. “Ella quería que lo cerrásemos todo con tiempo, sobre todo por temor a que le subieran los precios, porque ya le ocurrió con un alojamiento que se lo cancelaron y luego lo vio publicado en otro portal mucho más caro”.
Esta situación es muy frecuente. Si habitualmente ya hay personas que buscan especular con la vivienda, en momentos como este, cuando miles de turistas desean viajar a un lugar muy específico, hay quienes aprovechan para incrementar los precios muy por encima de lo que sería justo. Mabel considera que los precios que pagó por su viaje son razonables, pero admite que encontró de todo durante su búsqueda.
¿Y el año que viene qué?
Para Mabel, el eclipse de 2027 estará mucho más cerca. Tiene claro que quiere presenciarlo, aunque en su mente aspira a hacerlo de una manera diferente. “Una vez que he disfrutado uno como ciudadana, mi gran ilusión, como periodista que soy, es que mi empresa cuente conmigo como redactora para contarlo a la gente y participar de esa alegría colectiva”. Para ello, de hecho, se está formando, realizando numerosos cursos y asistiendo a múltiples charlas sobre el tema.
Dos eclipses, dos formas de vivirlos, pero siempre con la misma ilusión. Quienes se dedican a la divulgación astronómica suelen afirmar que el cielo se vende solo. Pocas son las personas que no quedan fascinadas al mirar por encima de sus cabezas. Un atractivo adicional, como un eclipse solar, solo puede hacer la experiencia aún más emocionante. Mabel lo tiene claro y, como ella, todas esas personas que viajarán en busca de la noche más mágica que alguien puede observar en su vida. Una noche de un solo minuto que puede quedar grabada en la mente durante toda una vida.