Presidente de Paraguay, Santiago Peña, Solicita Prórroga de 72 Horas para Preparar Defensa en Proceso de Juicio Político

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El presidente paraguayo, Santiago Peña, ha solicitado una extensión de 72 horas para organizar su defensa ante el Senado, en el marco de un juicio político que podría culminar en su destitución. La medida surge tras un escándalo financiero que involucra a Ueno Bank. Peña argumenta que el breve plazo para responder a la acusación vulnera su derecho a una defensa adecuada, impidiéndole preparar su caso y seleccionar un representante legal.

El mandatario de Paraguay, Santiago Peña, pidió este viernes un plazo adicional de 72 horas para preparar su argumentación ante el Senado, en medio del proceso de destitución que podría culminar con su salida debido al escándalo económico del Ueno Bank. Peña afirmó que la notificación le llegó el jueves a las 22:15 horas, acompañada de una acusación de quince páginas y alrededor de trescientos folios de anexos. Sostuvo que disponer de menos de doce horas para responder vulnera su prerrogativa a la defensa y le impide contar con el tiempo necesario para elegir un abogado.

La petición se produce después de que el presidente presentara su dimisión, la cual no pudo hacerse efectiva por la falta de asistencia necesaria en el Congreso. En tanto, el Senado mantiene en curso el procedimiento de juicio político y Peña continúa ejerciendo sus funciones. Hasta el momento, no se ha confirmado la aprobación de la extensión del plazo.

Se debe recordar que la situación de inestabilidad política y financiera en Paraguay se intensificó tras la polémica relacionada con el Ueno Bank, una entidad cuya situación generó cuestionamientos sobre los vínculos del presidente Santiago Peña con negocios anteriores y provocó una ofensiva política en su contra. La controversia desembocó en un proceso de destitución que amenaza con finalizar anticipadamente su mandato. Bajo la presión, Peña comunicó que se defendería de las acusaciones y presentó su renuncia; no obstante, esta no pudo concretarse por la ausencia de cuórum en el Congreso. Mientras el Senado avanza con el procedimiento, el jefe de Estado permanece en el cargo y se enfrenta a la posibilidad de ser removido.