La serie de terremotos en Venezuela ha puesto a prueba la administración de Delcy Rodríguez, generando críticas sobre la lentitud y desorganización en la respuesta. En este contexto, María Corina Machado, figura opositora exiliada, ha alzado su voz para señalar las deficiencias del gobierno y ha expresado su deseo de regresar al país para contribuir a la estabilidad y a un proceso de transición, argumentando que su presencia es necesaria para la organización y confianza ciudadana.
Los movimientos telúricos sucesivos en Venezuela han representado un desafío significativo para Delcy Rodríguez, la actual presidenta en funciones. Esto la ha forzado a actuar con celeridad para evitar que la crisis humanitaria se agrave y se convierta en un problema político, justo cuando su periodo como interina concluyó este viernes 3 de julio.
Un día después de que Rodríguez defendiera enérgicamente la capacidad del operativo de asistencia de su administración en su primera rueda de prensa tras el desastre del 24 de junio, su principal antagonista, la venezolana exiliada y ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, hizo su propia declaración.
“Mi presencia aporta estabilidad, forma parte de las fuerzas organizadoras que el país requiere en un momento donde se ha manifestado la ausencia total del Estado”, manifestó Machado, haciendo alusión a los señalamientos generalizados de que la respuesta gubernamental ante el terremoto fue lenta y desorganizada. “El país necesita figuras de confianza”.
Machado sostuvo desde Panamá que la reacción del gobierno frente al sismo evidenció sus vulnerabilidades críticas y que “para facilitar el avance de un proceso de transición, mi presencia (en Venezuela) es de gran ayuda, y mucho más después de la tragedia”.
Cuando ocurrieron los sismos, Machado percibió una oportunidad crucial para retornar a su nación por primera vez desde que partió en diciembre pasado para aceptar el Premio Nobel de la Paz en Noruega. Desde que Estados Unidos capturó a Maduro en una audaz operación militar en enero, Machado ha buscado reaparecer en la escena política y ha instado a una transición democrática.
No obstante, la administración de Trump ha respaldado a Rodríguez desde la salida de Maduro, elogiando sus reformas favorables a los negocios en el rentable sector petrolero del país y sin establecer un cronograma para la posible celebración de elecciones.