Fallecimiento de Empleado en SpaceX Revela Deficiencias de Seguridad en Planta de Texas

Internacionales
La muerte de José Luis Bautista, un trabajador de SpaceX, ocurrida el 15 de mayo en las instalaciones de Texas, ha puesto de manifiesto graves fallas en los protocolos de seguridad. Bautista, de 25 años, perdió la vida al caer desde una altura considerable tras anclarse a una viga inestable. Este trágico suceso, sumado a un historial de problemas de seguridad, sugiere un patrón preocupante en las operaciones de la compañía de Elon Musk.

En la madrugada del quince de mayo, José Luis Bautista, un operario en las instalaciones de SpaceX ubicadas al sur de Texas, ascendió entre doce y quince metros sobre una plataforma elevadora. Ancló su arnés a una enorme viga de metal que no estaba asegurada y que, al colapsar, lo arrastró consigo al vacío. Bautista, de veinticinco años y originario de Donna, Texas, formaba parte de un equipo encargado de remover e instalar columnas de acero en la fábrica. Había seguido el procedimiento esperado para trabajar en alturas: sujetarse a un punto de anclaje. El inconveniente, según la reconstrucción del expediente de la investigación policial al que EFE tuvo acceso, radicó en que esa viga de 3.5 toneladas no se encontraba sujeta a nada. Bautista falleció poco tiempo después en un hospital de Brownsville.

Esta tragedia, junto con un historial de problemas de seguridad en las instalaciones de SpaceX, propiedad del empresario Elon Musk, expone una cuestión sistemática, conforme indicaron expertos a EFE. La reconstrucción del Sheriff se basa en grabaciones de un circuito cerrado de seguridad que SpaceX entregó a las autoridades, pero que aún no se ha hecho público. Este material ofrece una perspectiva más clara de lo sucedido que la información inicial, la cual sugería que Bautista había caído de un andamio de solo dos metros de altura. Bautista trabajaba para Delta Fabrication and Machine Inc., una compañía subcontratada por SpaceX que realizaba el reemplazo de columnas en la zona de producción del cohete Starship. Ni Delta ni SpaceX respondieron a las solicitudes de comentarios de EFE.

Un incidente que pudo evitarse

De acuerdo con dos expertos en seguridad laboral, quienes revisaron el informe policial para EFE, la información indica que el empleado siguió las directrices, pero el punto de anclaje al que se sujetó no debió ser utilizado. En el reporte de la policía, se especifica que un supervisor del contratista afirmó haber notado que la columna no estaba correctamente ajustada y alertó a uno de sus subalternos para corregir el error, sin embargo, esto no ocurrió. Bautista "hizo lo que se esperaba de él: se ató a un punto de anclaje. Eso es todo lo que solicitamos de un trabajador", resume el doctor Ahmed Al-Bayati, director de un centro de seguridad en la construcción en la Universidad Lawrence Tech. Para él, esta lamentable situación pudo haberse prevenido. "No espero que un operario de campo conozca estos problemas de ingeniería, e incluso si los supiera, no está en posición de detener el trabajo". La viga, según sostiene, debió haber sido señalizada o acordonada.

El doctor Hongwei Hsiao, profesor universitario y antiguo jefe de tecnología de protección en el Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH), concuerda en que la viga no era adecuada como punto de anclaje y subraya que la responsabilidad trasciende al trabajador. "No podemos culpar al empleado diciendo que no siguió el procedimiento", afirmó. "Los gestores de obra, los supervisores y los contratistas son los responsables de la seguridad general".

El año pasado, OSHA, la agencia federal de seguridad laboral de Estados Unidos, impuso a SpaceX siete sanciones "serias" por las condiciones en Starbase, incluyendo la omisión de inspeccionar una grúa que requería reparaciones, con una multa de 115,850 dólares que la empresa ha impugnado. Al-Bayati interpreta esto como una señal que ha sido ignorada. SpaceX "es la empresa más avanzada de EE.UU. en nuevas tecnologías; poseen los recursos", declaró. "La única explicación es que no consideran la seguridad como una prioridad".

En mayo, el mismo mes del deceso de Bautista, SpaceX presentó su solicitud para cotizar en bolsa con una valoración cercana a 1.75 billones de dólares. Para Bekah Hinojosa, activista de Brownsville, la muerte del empleado en SpaceX no resulta sorprendente para la comunidad. "Sabíamos que no era cuestión de si ocurriría, sino de cuándo, debido a las precarias condiciones de trabajo allí", comentó a EFE. Las autoridades locales clausuraron las investigaciones sobre el percance, ya que consideran que no se cometió ningún delito, según confirmó a EFE el capitán Álvaro Guerra, de la oficina del Sheriff del condado de Cameron. OSHA, por su parte, abrió una investigación sobre el incidente, que se suma a las múltiples inspecciones abiertas sobre SpaceX, y cuenta con hasta seis meses para concluir, según indicó un portavoz de la agencia, quien añadió que se ofrecerán más detalles una vez finalizadas. El fallecimiento de Bautista ocurrió días antes del duodécimo vuelo de prueba del Starship, que SpaceX realizó el veintiuno de mayo en Starbase, el complejo del sur de Texas donde fabrica y lanza sus cohetes, constituido como ciudad en 2025.