La presidenta electa de México, Claudia Sheinbaum, ha reafirmado la continuidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), a pesar de las recientes declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien cuestionó su renovación. Sheinbaum enfatizó los beneficios mutuos del acuerdo, destacando la complementariedad de las economías regionales y la importancia de la integración para el empleo y la competitividad de Norteamérica.
La líder política mexicana, Claudia Sheinbaum, declaró este jueves que el pacto comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) seguirá en vigor. Esto lo afirmó a pesar de que el expresidente estadounidense, Donald Trump, generó dudas sobre su extensión, al expresar que su nación "no requiere nada" de sus socios norteamericanos. "Considero que el T-MEC se mantendrá", sostuvo la presidenta electa al ser consultada sobre los comentarios hechos el día anterior por Trump.
El miércoles, el expresidente estadounidense manifestó que no estaba seguro de si extendería el acuerdo comercial trilateral. Argumentó que a Estados Unidos "le va mucho mejor" sin depender de México y Canadá. Además, aseveró que su país no necesita vehículos, energía, madera ni otros productos provenientes de sus aliados.
Frente a esto, Sheinbaum defendió las ventajas económicas que el tratado proporciona a las tres naciones. Subrayó que la integración regional ha fortalecido tanto el empleo como la capacidad competitiva de América del Norte. "Deseamos que el tratado continúe porque beneficia a los tres países", indicó.
La gobernante refutó la noción de que el desarrollo económico o la creación de puestos de trabajo en México representen un inconveniente para Estados Unidos. Aseguró que las cadenas de producción de ambos países se complementan. “Está demostrado por numerosos estudios que el aumento del empleo en México no contradice el aumento del empleo en Estados Unidos, al contrario. Aumenta el empleo aquí y aumenta el empleo allá porque se manufacturan productos distintos. Y en muchos aspectos son complementarias”, explicó.
La presidenta restó importancia a la magnitud de los comentarios de Trump, interpretándolos como parte de las conversaciones en curso. “Ayer el presidente Trump mencionó algo que ya ha dicho en otras ocasiones, no es una novedad. El asunto de que (el T-MEC) es superior al TLCAN, algo que nosotros también compartimos, y que no sabe si lo va a renovar o no. Pero también forma parte del proceso de diálogo que estamos manteniendo con ellos”, señaló.
El actual T-MEC entró en vigencia en julio de 2020, reemplazando al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Esto sucedió tras una renegociación impulsada durante el primer mandato de Trump. El acuerdo estipula una revisión conjunta seis años después de su puesta en marcha. Si las tres naciones acuerdan su continuación antes del 1 de julio, se prorrogará automáticamente por otros 16 años; de lo contrario, comenzará un proceso de revisiones anuales que podría extenderse por una década antes de una posible terminación.
México y Canadá han expresado públicamente su interés en renovar el tratado. Por su parte, Washington ha dado indicios de que busca introducir modificaciones en áreas como el sector automotriz y el acceso al mercado lácteo canadiense.