La Kings League enfrenta un ERE y recorta su plantilla a la mitad tras tres años de operaciones

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La Kings League, fundada por Gerard Piqué, ha anunciado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a casi el 50% de su plantilla. Esta medida se suma a la paralización de sus ligas en Francia y Alemania, y una pausa de seis meses en la competición española, a pesar de las elevadas cifras de audiencia digital iniciales. La ambiciosa expansión internacional y la sobreoferta de torneos parecen haber contribuido a la situación económica actual.

Gerard Piqué ideó una liga de fútbol orientada a la generación de Twitch, y apenas tres años después, ha implementado un recorte del 50% de su personal, ha suspendido sus ligas en Francia y Alemania sin fecha de reanudación, y ha pausado la competición española por seis meses. Aunque los números de interacción y audiencia en línea eran significativos, el desafío fundamental residía en la arraigada supremacía del fútbol tradicional.

Qué ha pasado. Los empleados de la Kings League difundieron un comunicado en el que refutaban la versión empresarial que se había filtrado a la prensa, dos días antes del inicio de las negociaciones del ERE. La empresa había mencionado un recorte del 30% de la plantilla, pero la cifra real, según los propios afectados, es de 41 despidos de un total de 83 trabajadores, lo que representa casi el 50%. Simultáneamente, las ligas de Francia y Alemania han sido suspendidas sin una fecha de retorno definida, y la competición española detendrá su actividad durante seis meses para, en palabras de la organización, "preparar el producto de cara al futuro".

El CEO de la Kings League, Djamel Agaoua, quien asumió el cargo en 2025, reconoció en el comunicado corporativo que "se ha quemado dinero". La expansión simultánea a Brasil, Alemania, Italia y la región MENA, gestionada desde las oficinas de España, resultó ser insostenible desde el punto de vista económico.

Historia de una ambición. La Kings League comenzó el 1 de enero de 2023 con cifras de audiencia digital que sorprendieron a LaLiga. La jornada inaugural alcanzó una media de 300.000 espectadores viendo los partidos a través del canal de la liga y los streamers en Twitch. Lograron un pico de 800.000 espectadores solo en el canal principal de la liga, datos comparables a la media de todos los partidos de LaLiga la temporada anterior. Las comparaciones se difundieron ampliamente, sugiriendo que Piqué había encontrado una debilidad en el fútbol tradicional.

Mundo streamer. Streamers como Ibai Llanos, TheGrefg o Guarnizo presidían los equipos, lo que convertía cada partido en una extensión del entretenimiento que ya consumían sus comunidades. El formato incorporaba reglas gamificadas, penaltis aleatorios y cartas especiales. Era fútbol 7, pero diseñado para quienes llevan una década jugando al 'FIFA'.

El truco de los números. Sin embargo, las cifras de Twitch no reflejan un seguimiento constante. En 2024, la disminución con respecto a los datos iniciales era evidente: se registró una caída del 54% en comparación con los primeros meses de la competición, con una media de 192.000 espectadores al inicio de esa temporada. La final de ese año solo alcanzó una media de 258.000 personas, con un pico de 425.000. En los primeros meses de 2023, la misma competición había llegado a acumular más de dos millones de espectadores en su punto máximo, sumando el canal oficial y los de cada streamer-presidente.

Para entonces, la Kings League había adoptado su propia narrativa, y la sobreoferta exacerbó el problema. El primer split, el segundo split, la Queens League, la Prince Cup, la Kings Cup, la Queen's Cup y la Kingdom Cup saturaron el producto, y cada nuevo torneo diluía la atención en lugar de concentrarla.

Una ronda. En febrero de 2026, con las audiencias ya en declive, la Kings League cerró una ronda de inversión de 53 millones de euros. Esta ronda fue liderada por el fondo estadounidense Alignment Growth, con el objetivo declarado de expandir la competición a nivel global, con Estados Unidos como meta. Con esta operación, la Kings League acumulaba más de 160 millones de dólares en financiación total desde su lanzamiento. Cuatro meses después ha llegado el ERE, y los trabajadores señalan en esa dirección: la empresa acaba de recaudar 63 millones de euros y el ahorro que justifica el despido de casi la mitad de la plantilla es de algo más de dos millones.

Un martirio. El comunicado de los trabajadores también describe la cultura laboral predominante en la empresa: tres años de jornadas de siete días a la semana, promedios de diez horas diarias y horas extraordinarias sistemáticamente por encima del límite legal de 80 horas anuales establecido por el Estatuto de los Trabajadores, en la mayoría de los casos sin compensación económica ni descanso. El 8 de junio, el CEO felicitó a toda la plantilla por el éxito de la final de la Queens League y dos días después, el ERE se hizo público en los medios.

¿Había partido? La pregunta, entonces, es si la Kings League tuvo en algún momento la capacidad de competir con el fútbol. Existe un precedente en el fútbol americano: en 2001, Vince McMahon y NBC lanzaron la XFL con el propósito de ser la alternativa de entretenimiento a la NFL, con menos penalizaciones y un formato que incluía elementos de reality show. La primera emisión atrajo a 54 millones de espectadores, pero para la semana siguiente la audiencia había caído un 50%, con un declive continuo hasta su cierre tras una sola temporada. Aparentemente, los espectadores no estaban interesados en un híbrido entre deporte y espectáculo de lucha libre.

Fútbol imbatible. El fútbol español cuenta con aficionados en equipos de tercera regional que llenan gradas de 800 personas cada fin de semana. Este vínculo no surge de que el producto sea entretenido, sino de que forma parte de la identidad local y, en muchos casos, de tradiciones familiares o territoriales. Un niño que crece viendo al Rayo Vallecano o al Villarreal con su padre no otorga el mismo valor de identificación a un streamer, aunque este tenga un millón de seguidores. El fútbol acumula capital emocional durante décadas y la Kings League tenía que construirlo desde cero.

¿Y ahora? Quedan algunos asuntos pendientes: la Kings World Cup Clubs de Italia se celebrará en julio de 2026, y se intentará llevar a cabo con el personal que aún permanece en la empresa. Piqué, por su parte, consideró públicamente tras la final de la Queens League la posibilidad de condensar toda la competición en un formato de pocos días. Es decir, una posible solución es reducir la ambición. Quizás habría sido una buena idea desde el principio.