El expresidente Donald Trump ha manifestado que su decisión de retirarse del acuerdo nuclear con Irán fue fundamental para prevenir una severa crisis económica y para contener las ambiciones nucleares de Teherán. Estas declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión en Oriente Medio, donde el conflicto entre Israel y Hamás sigue escalando.
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró su convicción de que su estrategia frente a Irán, que incluyó la retirada del acuerdo nuclear y la imposición de sanciones, fue crucial para evitar un colapso económico global y para frenar el desarrollo de armas atómicas por parte de la república islámica. Sus comentarios resurgieron en medio de la escalada del conflicto entre Israel y Hamás, que ha generado inestabilidad en la región de Oriente Medio.
Desde su residencia en Mar-a-Lago, Florida, Trump afirmó que cuando él dejó la presidencia, Irán estaba "arruinado" y "no tenían dinero". Atribuyó esto a su decisión de abandonar el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA), el acuerdo nuclear firmado en 2015, y a la posterior reinstauración de sanciones. Según Trump, estas medidas fueron efectivas para disuadir a Irán de proseguir con su programa nuclear, a diferencia de la administración actual, que, en su opinión, ha permitido que Teherán reciba "cientos de miles de millones de dólares", dinero que, sospecha, podría estar financiando a Hamás.
El exmandatario sugirió que, si su política restrictiva hacia Irán se hubiera mantenido, el reciente conflicto entre Israel y Hamás, que se inició el 7 de octubre con un ataque de Hamás que dejó más de 1,400 israelíes muertos, podría haberse evitado. Trump vincula la financiación de Irán con el respaldo a Hamás, lo que, según él, llevó a la agresión contra Israel.
La administración de Joe Biden ha negado categóricamente que su política hacia Irán haya contribuido a financiar a Hamás. En respuesta a las afirmaciones de Trump, un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca señaló que el dinero iraní que se liberó como parte de un intercambio de prisioneros estaba destinado exclusivamente para fines humanitarios y estaba bajo estricta supervisión, por lo que no pudo ser utilizado para armar a Hamás.
El acuerdo de intercambio de prisioneros, que se completó en septiembre, involucró la liberación de cinco ciudadanos estadounidenses y la descongelación de 6,000 millones de dólares en fondos petroleros iraníes que estaban retenidos en Corea del Sur. Estos fondos, según el acuerdo, solo podían ser utilizados para la adquisición de bienes y servicios humanitarios.
Durante su mandato, Trump había criticado el acuerdo nuclear de 2015, negociado por la administración de Barack Obama, calificándolo como "el peor acuerdo de la historia". En 2018, Estados Unidos se retiró unilateralmente de este pacto, que buscaba limitar el programa nuclear iraní a cambio del levantamiento de sanciones internacionales. La administración de Biden ha intentado, sin éxito, revivir el acuerdo.
Actualmente, el conflicto en curso ha provocado la muerte de más de 8,000 personas en la Franja de Gaza, según cifras del Ministerio de Salud local. La comunidad internacional está dividida sobre cómo abordar la situación, mientras las tensiones regionales continúan en aumento.