Hosteleros de Barcelona denuncian a Mercadona por competencia desleal de sus 'mercaurantes'

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El sector hostelero de Barcelona ha decidido emprender acciones legales contra Mercadona, presentando denuncias administrativas contra 30 de sus establecimientos. Alegan que los 'mercaurantes' de la cadena de supermercados incurren en intrusismo y violan la normativa municipal al ofrecer comida preparada para consumir en el local. Esta medida busca frenar lo que consideran una competencia desleal y un desafío al modelo tradicional de restauración.

Hasta ahora, el escenario de la competencia en el sector hostelero era claro, con bares y restaurantes compitiendo entre sí, cadenas de comida rápida y ocasionalmente foodtrucks. Sin embargo, esta lista se ha ampliado con la aparición de un nuevo contendiente que ha puesto en alerta a los establecimientos tradicionales: los 'mercaurantes'. Este modelo híbrido permite a los clientes seleccionar platos recién preparados en el supermercado, pagarlos en caja y consumirlos dentro de la propia tienda.

La similitud de este modelo con la oferta de los locales de hostelería ha llevado a los restauradores de Barcelona a actuar. Han decidido denunciar a decenas de 'mercaurantes' de la ciudad por intrusismo y por el incumplimiento de la normativa vigente.

¿Qué ha pasado? Los hosteleros han pasado de las advertencias a la acción. Después de varios meses cuestionando la legalidad de los 'mercaurantes' y sembrando dudas sobre su encaje normativo, los restauradores han decidido intervenir. Su objetivo es detener la creciente competencia de lo que califican como "restaurantes low cost".

El Gremi de Restauració, la asociación que agrupa a los restaurantes, bares y cafeterías de la Ciudad Condal, anunció la interposición de una denuncia administrativa contra 30 locales de Mercadona. Según la asociación, estos establecimientos incurren en dos irregularidades: un "incumplimiento normativo" y un "intrusismo" que perjudica a los bares tradicionales. El Gremi ha indicado que este es solo el primer paso y que en las próximas semanas extenderá la denuncia a otras cadenas de supermercados por los mismos motivos.

¿Es una novedad? Sí y no. En diciembre, la patronal estatal de los hosteleros (Hostelería de España) ya reconocía que la competencia de los 'mercaurantes' estaba generando "una cuestión polémica". Además, hace apenas un mes, su presidente, José Luis Álvarez Almeida, fue más allá al acusarlos de "competencia desleal".

La novedad reside en que el Gremi de Restauració ha dado el paso de presentar una denuncia formal, señalando a 30 establecimientos en Barcelona y detallando los puntos de la ordenanza que, en su opinión, la cadena de Juan Roig está infringiendo.

¿Qué denuncian exactamente? Los técnicos del Gremi de Restauració recuerdan que la normativa barcelonesa prohíbe explícitamente que "la zona comprendida entre las cajas de cobro y las puertas de salida" de los supermercados "se utilice para cualquier actividad comercial o de servicio". Consideran que esta directriz se incumple en las 30 tiendas denunciadas.

"Son espacios de restauración, concebidos y acondicionados como tales. Prueba de ello es que disponen del surtido necesario: servilletas, vasos, cubiertos, cubos para separar los residuos e incluso microondas. Algunos llegan a disponer de hasta 30 plazas", subraya la asociación, que insiste en que las licencias "están sujetas a normas y límites. Las normas se deben cumplir y los límites respetar".

¿Se ha pronunciado Mercadona? Sí. En declaraciones a El Mundo, la cadena valenciana ha defendido que su actividad no contraviene la normativa catalana: "Desde la línea de caja no estamos cobrando por ningún servicio. La actividad comercial está localizada antes de llegar a la zona de pago".

Desde su perspectiva, lo que han hecho es adaptarse "al ritmo que marcan" sus clientes, añadiendo un espacio adicional en parte de sus tiendas: "No es una zona de restauración, sino de descanso, con diferentes usos: desde quien calienta un plato y se lo come hasta el que se sienta a leer el periódico". Argumentan que en estos espacios no hay el mismo mobiliario que en los restaurantes ni camareros.

¿Por qué este conflicto? Porque los 'mercaurantes' se están convirtiendo en un rival cada vez más significativo para los hosteleros, quienes hasta ahora competían principalmente con otros establecimientos del mismo sector, cadenas de restaurantes o, en ocasiones, locales de self-service o foodtrucks.

Líneas de negocio como el 'Listo para comer' de Mercadona añaden un nuevo competidor a esta ecuación. Uno que, además, impacta directamente en el modelo del menú del día, que lleva años sumido en una profunda crisis de rentabilidad.

En un Mercadona que ofrece este servicio (y cada vez son más), un trabajador puede elegir su comida recién preparada, pagarla a un precio inferior al de un bar y consumirla en su casa, en un parque o en la propia tienda. ¿Son los platos del supermercado de menor calidad que los del bar de la esquina? Las cifras sugieren que los clientes priorizan otros factores, como el ahorro de dinero y tiempo, o la flexibilidad para decidir qué, dónde y cuándo comen.

¿Es solo teoría? No. Aunque el modelo de negocio es relativamente reciente (el ‘Listo para comer’ de Mercadona se lanzó en 2018), ya existen datos que evidencian la competencia que los 'mercaurantes' ejercen sobre la hostelería.

Informes recientes de Worldpanel by Numerator indican que la venta de platos preparados en los supermercados ha experimentado un aumento del 55% desde 2022. Asimismo, el número de clientes que optan por consumir en las tiendas no deja de crecer: en el último año, 1,3 millones de personas eligieron esta opción, casi el doble que en el ejercicio anterior.

También se sabe que hay cadenas de retail obteniendo importantes beneficios a través de esta nueva actividad. En 2025, Mercadona facturó 700 millones de euros con su sección 'Listo para comer', cifra que asciende a 3.000 millones si se incluye la oferta de precocinados (refrigerados, bandejas, etc.) y el volumen de negocio total en España y Portugal.

¿Es algo nuevo para la hostelería? No. El Gremi de Restauració ha demostrado en otras ocasiones su disposición a presentar batalla.

Desde 2019, la entidad ha puesto en el punto de mira a las panaderías de degustación, negocios que, en su opinión, incumplen la normativa municipal al exceder la superficie máxima permitida para degustación o al comercializar otros productos, incluido alcohol. El colectivo ha decidido presentar una nueva denuncia contra 50 panaderías en las que considera que se produce esta situación.