Un patinete eléctrico trucado, capaz de alcanzar los 104 km/h, protagonizó una intensa persecución policial en el centro de Benidorm el pasado sábado. El conductor, que evadió un control, colisionó con una motocicleta de la Policía Local y ahora enfrenta cargos por conducción temeraria y múltiples infracciones, incluyendo la alteración del vehículo y la ausencia de seguro obligatorio.
Un patinete eléctrico modificado fue el protagonista el pasado sábado de una persecución por el centro de Benidorm, después de que su conductor ignorara un control policial. El vehículo había sido manipulado para alcanzar una velocidad de aproximadamente 104 km/h, superando en cuatro veces el límite legal. La persecución culminó cuando el patinete chocó contra una de las motocicletas de la Policía Local que intentaban detenerlo. El conductor ha sido denunciado por conducción temeraria.
Cómo empezó todo. El incidente se originó durante uno de los controles rutinarios que la Policía Local de Benidorm realiza diariamente a los vehículos de movilidad personal (VMP). Quique Tortosa, portavoz del cuerpo, explicó a Radio Sirena COPE que estos operativos tienen como objetivo verificar que los usuarios circulen por las zonas permitidas y que sus vehículos cumplan con las condiciones técnicas exigidas.
Durante uno de estos controles, los agentes identificaron un patinete que se movía a una velocidad notablemente superior a la permitida. Al intentar detenerlo, el conductor se dio a la fuga.
Fuga. Según afirman los medios, el patinete recorrió aproximadamente dos kilómetros por diversas calles del casco urbano antes de ser interceptado. Durante este trayecto, alcanzó una velocidad máxima de 104 km/h, una cifra que fue posteriormente verificada por los equipos de medición de la Policía.
La persecución tuvo lugar en el corazón de Benidorm y finalizó cuando el patinete colisionó con una de las motocicletas de la policía.
Inspección. Una vez interceptado, los agentes realizaron una revisión técnica del vehículo. Los resultados confirmaron que el patinete había sido alterado para exceder considerablemente los 25 km/h, que es la velocidad máxima establecida por la normativa para este tipo de dispositivos. Además, el vehículo carecía de seguro de responsabilidad civil y de certificado de homologación, ambos requisitos obligatorios para circular legalmente.
Las sanciones que le caen. El conductor acumula varias denuncias por conducción temeraria, circular con un vehículo cuyas características técnicas han sido alteradas y no poseer la documentación reglamentaria. La multa por conducir un patinete trucado puede ascender a 500 euros, pero la falta de seguro eleva significativamente esta cantidad, con sanciones que pueden llegar hasta los 3.000 euros, dependiendo del caso, según Somos Eléctricos. El patinete fue requisado.
Un delito recurrente. Este no es el primer ni será el último incidente de este tipo en España. Otro caso reciente ocurrió en Las Palmas de Gran Canaria el pasado mes de abril, donde un patinete eléctrico también alcanzó los 104 km/h, y el conductor, además, dio positivo en drogas.
“Los VMP no son juguetes y su manipulación y uso indebido no solo está prohibido, sino que puede poner vidas humanas en peligro”, comentó Tortosa al medio Todo Alicante. El uso de este tipo de vehículos se ha popularizado en España, y la facilidad con la que pueden ser trucados los convierte en un riesgo aún mayor.