El presidente Luis Abinader presidió un encuentro clave sobre la reforma penitenciaria, donde se anunció el progreso en la construcción de nueve centros penitenciarios, con las instalaciones de Higüey y Barahona ya finalizadas. Se destacó una notable disminución en la población carcelaria del país y se abordaron los desafíos persistentes en infraestructura y condiciones de reclusión, a pesar de los avances significativos.
En Santo Domingo, el presidente Luis Abinader lideró el tercer Encuentro Nacional de Apoyo a la Reforma Penitenciaria. Durante este evento, Roberto Santana, director de la Oficina Nacional de Apoyo a la Reforma Penitenciaria, informó que el Gobierno está desarrollando obras en nueve centros penitenciarios. De estas, las edificaciones en Higüey y Barahona ya están completas, mientras que otras se encuentran en diversas etapas de progreso.
En el Salón Las Cariátides del Palacio Nacional, Santana explicó que los proyectos pendientes incluyen la edificación de la cárcel de San Juan, la cual requerirá un nuevo proceso de licitación; los trabajos en Hato Mayor y Neiba; la restauración del establecimiento de Salcedo; y la selección de un terreno para un nuevo recinto en la provincia Independencia.
Respecto al centro penitenciario de San Juan, el presidente Abinader señaló que la construcción presentó fallas estructurales. Una evaluación técnica aconsejó no proseguir con las labores bajo esas circunstancias. El mandatario indicó que será indispensable fortalecer la infraestructura y lanzar una nueva licitación, ya que el costo de las modificaciones excedió el límite legal del 25 %.
Abinader también se refirió al complejo penitenciario de Las Parras, cuya finalización ha demandado una inversión superior a los RD$2,000 millones, a pesar de que aún restan labores por concluir. «Es importante enfatizar que Las Parras la recibimos y lo que estaba listo nos exige ya más de dos mil millones de pesos en inversión para realmente terminarla. Y no está concluida; falta y falta, porque supuestamente solo había que pintarla», manifestó el jefe de Estado.
Población penitenciaria disminuye, según Santana
Durante su intervención, Santana comunicó que la población carcelaria del país decreció de 27,481 personas en 2020 a 25,494 en 2026. Esto representa una reducción de 1,987 privados de libertad, equivalente a aproximadamente un 7.2 %. El funcionario atribuyó parte de estos resultados a las acciones ejecutadas en el sistema penitenciario y resaltó que, durante 2025, los 180 abogados de la Defensa Pública lograron la liberación de unas 5,000 personas mediante los procesos judiciales en los que intervinieron.
«Busquen en Latinoamérica qué sistema penitenciario está disminuyendo su población. El único que está bajando es el de República Dominicana», aseveró Santana. El director también afirmó que la reforma continuará con el apoyo de unas 700 organizaciones y personas que conforman las estructuras provinciales de respaldo. Asimismo, aseguró que la lucha contra la corrupción en los centros penitenciarios es una prioridad y mencionó la baja de 128 policías del sistema, además de las auditorías realizadas en instalaciones penitenciarias.
La Victoria proyecta reducir su población a menos de mil internos
Como parte del proceso de clausura de la Penitenciaría Nacional de La Victoria, Santana informó que el centro pasó de albergar aproximadamente 7,600 privados de libertad en 2020 a unos 1,900 en 2026. La meta de las autoridades es disminuir esa cifra a menos de mil internos antes de que finalice el año, mediante un proceso de traslado progresivo y organizado hacia otras instalaciones.
Santana explicó que cada traslado deberá efectuarse tras evaluar individualmente la situación de las personas privadas de libertad, para prevenir dificultades administrativas y judiciales. Una vez desalojada la instalación, el Gobierno planea desarrollar en sus terrenos una Ciudad Educativa, que incluiría universidades, politécnicos, oficinas gubernamentales, espacios temáticos y una estación del teleférico. El proyecto se ubicaría en un terreno de más de 200,000 metros cuadrados.
Salud mental y nuevos documentos para la reforma
Santana destacó que ya opera un primer espacio de atención a la salud mental en el centro penitenciario de Najayo, mientras se trabaja para establecer otros servicios similares. Durante el encuentro también se presentaron documentos relativos a la implementación de la Estrategia Nacional de Apoyo a la Reforma Penitenciaria 2024-2027. Entre ellos se encuentran una propuesta de reglamento de carrera penitenciaria, la actualización del Manual de Gestión Penitenciaria de 2013 y una propuesta de reglamento general para aplicar las leyes relacionadas con el sistema.
El mandatario recibió, además, una guía internacional de construcción penitenciaria presentada por el Comité Internacional de la Cruz Roja, con el fin de servir como referencia para mejorar la infraestructura de los centros y fortalecer los programas de rehabilitación. El Instituto Superior de Estudios Especializados Penitenciarios y Correccionales recibió 6,300 textos especializados de organismos internacionales para apoyar la capacitación de su personal.
Defensa Pública advierte que persisten el hacinamiento y las precariedades
Durante la actividad, Rodolfo Valentín Santos, director de la Oficina Nacional de Defensa Pública, entregó al presidente Abinader un informe sobre las condiciones de detención y prisión en República Dominicana. El documento contiene observaciones y recomendaciones vinculadas con alimentación, salud e infraestructura penitenciaria.
Valentín Santos reconoció los esfuerzos realizados, pero advirtió que aún existen condiciones deficientes y niveles de hacinamiento en varios centros, lo que obstaculiza la rehabilitación y reinserción social. También instó al Ministerio Público, Poder Judicial, Ministerio de Justicia, autoridades penitenciarias y organizaciones de la sociedad civil a mantener la coordinación para avanzar en la reforma. «Como Estado social y democrático de derecho, debemos garantizar la protección efectiva de estos derechos», manifestó.
Las autoridades reiteraron que la transformación del sistema penitenciario continuará, aunque reconocieron que subsisten desafíos relacionados con la infraestructura, el hacinamiento y las condiciones de reclusión.