La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha reportado que la violencia de las pandillas en Haití ha forzado el desplazamiento de casi 1.5 millones de individuos, lo que representa el 12% de la población. La situación se agrava por la expansión de los ataques armados y la escasez de financiamiento que pone en riesgo las operaciones de asistencia de la OIM más allá de octubre.
PUERTO PRÍNCIPE.– La violencia perpetrada por grupos criminales en Haití ha provocado el desplazamiento de aproximadamente 1.47 millones de personas, según una advertencia emitida el viernes por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). La entidad también manifestó su preocupación por la posible interrupción de sus operaciones de ayuda en el país después de octubre, debido a la falta de fondos.
Durante una conferencia de prensa en Ginebra, Gregoire Goodstein, quien encabeza la misión de la OIM en Haití, indicó que la emergencia humanitaria continúa empeorando. Afirmó que los ataques armados ya no están confinados a ciertas áreas, sino que se han extendido a comunidades que antes se consideraban seguras. “La violencia ya no está contenida: se está expandiendo”, declaró el funcionario, señalando que el número de personas desplazadas internamente actualmente equivale al 12% de la población haitiana.
Conforme a los datos de la organización, más de la mitad de los desplazados son mujeres y niños, quienes constituyen uno de los grupos más vulnerables ante el deterioro de la seguridad y las condiciones de vida. La OIM recordó que en mayo, un nuevo brote de violencia en el sector de Cité Soleil, en Puerto Príncipe, obligó a más de 18,000 personas a abandonar sus hogares en cuestión de días. Con este incidente, la cantidad de desplazados internos en la capital superó por primera vez las 300,000 personas.
Goodstein explicó que Haití afronta múltiples crisis simultáneas, que incluyen violencia armada, desplazamientos masivos, inseguridad alimentaria, retornos forzados, amenazas climáticas y el debilitamiento de las instituciones estatales. “Cada una de estas crisis agrava las demás”, aseveró.
La situación también se ha complicado por el incremento de los retornos de ciudadanos haitianos desde el extranjero. Según la OIM, más de 270,000 haitianos fueron obligados a regresar al país durante 2025, mientras que otros 110,000 han vuelto en lo que va del año. El organismo precisó que una cuarta parte de estas personas son mujeres y cerca del 10% son niños, incluyendo menores no acompañados y recién nacidos. “Para algunos, es la primera vez en décadas, o incluso en sus vidas, que regresan al país”, mencionó Goodstein.
La agencia de la ONU advirtió además que la disminución de fondos amenaza seriamente su capacidad de respuesta humanitaria. “Sin apoyo a nuestro plan de respuesta a la crisis, nuestra capacidad de respuesta está en juego”, alertó el funcionario.
El panorama se vuelve aún más complicado debido al inicio de la temporada de huracanes en el Atlántico, que comenzó el 1 de junio y se extenderá hasta finales de noviembre, periodo durante el cual Haití permanece altamente vulnerable a fenómenos meteorológicos extremos.