Las autoridades competentes, incluyendo el Ministerio Público y la DICRIM, han vuelto al apartamento de Piantini donde una madre y su hijo fueron encontrados sin vida. Las pesquisas buscan esclarecer las circunstancias de los decesos, que inicialmente se vincularon a una posible intoxicación alimentaria, pero ahora apuntan a la presencia de monóxido de carbono. La investigación sigue activa para determinar la causa y el origen de esta sustancia.
Personal del Ministerio Público, miembros de la Dirección Central de Investigaciones Criminales (DICRIM) y especialistas de Salud Pública llevaron a cabo este sábado nuevas recolecciones de pruebas en el inmueble donde fueron localizados sin signos vitales Juliza Serrán Guzmán, de 49 años, y su vástago Yadhir Nael Cornelio, de 24, en el sector Piantini de la capital. Las revisiones se efectuaron en la vivienda ubicada en la cuarta planta de la Torre Arpel 07, situada en la calle Porfirio Herrera, lugar donde las autoridades continúan recabando datos para establecer las condiciones exactas en que ocurrieron los lamentables sucesos.
En el sitio también se encontraba Carolyn Milagros Pérez, de 22 años, pareja sentimental de Cornelio, quien fue hallada inconsciente y trasladada a una clínica particular, donde recibió asistencia médica antes de ser dada de alta. Según declaraciones del portavoz de la Policía Nacional, Diego Pesqueira, la joven fue interrogada posteriormente por delegados del Ministerio Público como parte de las indagaciones que se desarrollan en relación con el suceso.
Las muertes suscitaron numerosas interrogantes desde el descubrimiento de los cuerpos el pasado jueves. En un principio, se manejó la hipótesis de una posible intoxicación alimentaria, dado que las víctimas habían cenado la noche previa en un establecimiento de Juan Dolio en compañía de otros parientes. No obstante, los análisis toxicológicos realizados por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) revelaron la presencia de monóxido de carbono en las muestras sanguíneas examinadas tanto de Juliza Serrán Guzmán como de Yadhir Nael Cornelio.
Sin embargo, los documentos conocidos hasta el momento solo indican la detección de monóxido de carbono, sin especificar la concentración hallada ni los niveles de carboxihemoglobina presentes en cada persona, información considerada crucial para determinar si la exposición fue suficiente para ocasionar el fallecimiento. Por esta razón, el informe toxicológico divulgado no establece de forma concluyente que la muerte de madre e hijo haya sido producto de una intoxicación por monóxido de carbono.
Las autoridades también investigan el origen de la posible exposición al gas dentro del apartamento y han efectuado revisiones técnicas para determinar si existían equipos, sistemas o circunstancias que pudieran generar acumulación de monóxido de carbono en la propiedad. Mientras las pesquisas avanzan, los organismos encargados esperan finalizar los análisis forenses y técnicos pendientes para aclarar de manera definitiva las causas de la tragedia.