Fallece “Niño Guerrero”, cabecilla del Tren de Aragua, en una operación conjunta en Venezuela

Internacionales
Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como “Niño Guerrero” y presunto líder del Tren de Aragua, ha muerto en un operativo coordinado entre autoridades estadounidenses y venezolanas en el estado Bolívar. Su fallecimiento fue confirmado por Donald Trump y representa un golpe significativo contra esta organización criminal, que había extendido sus operaciones por América Latina.

Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, a quien se le atribuía el liderazgo máximo del Tren de Aragua, perdió la vida durante una operación llevada a cabo en la región de Bolívar, Venezuela, según reportes de funcionarios tanto de Estados Unidos como de Venezuela. Esta acción fue ejecutada en colaboración entre el Comando Sur de la nación norteamericana y entidades de seguridad venezolanas.

El anuncio fue hecho por Donald Trump a través de Truth Social, donde ratificó la defunción del principal dirigente de dicha agrupación delictiva, considerado uno de los criminales más buscados en América Latina. Guerrero se encontraba evadido desde septiembre de 2023, fecha en la que huyó durante la intervención de la prisión de Tocorón.

“Niño Guerrero” era señalado como el cabecilla principal del Tren de Aragua, una organización criminal originada en Venezuela que logró expandir sus operaciones a diversas naciones latinoamericanas. Desde el centro penitenciario de Tocorón, construyó una red de poder que permitió a la banda afianzarse en actividades como la extorsión, el secuestro, la trata de personas, el narcotráfico y el blanqueo de capitales.

Las autoridades venezolanas intervinieron el penal en septiembre de 2023 mediante un amplio despliegue de seguridad. No obstante, Guerrero consiguió escapar antes de la toma de la cárcel y, desde entonces, su ubicación era desconocida.

Nacido en Maracay, estado Aragua, Guerrero acumulaba historiales por homicidio, tráfico de estupefacientes, posesión ilegal de armamento y otros ilícitos. Con el transcurso del tiempo, se convirtió en la figura más visible del Tren de Aragua, una organización que extendió su presencia por diferentes países del continente, utilizando las rutas migratorias y el crimen transnacional.

Estados Unidos ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares por información que facilitara su captura. Además, enfrentaba acusaciones relacionadas con el crimen organizado, el narcotráfico, la trata de personas y el apoyo a actividades terroristas, según documentos judiciales estadounidenses.

El deceso de Guerrero se produjo durante una operación desarrollada en el estado Bolívar, una zona estratégica por la presencia de actividades mineras y grupos criminales. El gobierno venezolano confirmó que hubo enfrentamientos con miembros de estructuras delictivas y que el líder del Tren de Aragua fue “neutralizado” durante la acción.

Con su fallecimiento, las autoridades consideran que se cierra uno de los episodios más relevantes en la lucha contra una organización que, a lo largo de más de una década, logró extender su influencia por gran parte de América Latina.