Desvelando el Origen de la Electricidad Global: Un Análisis Cartográfico Esencial

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La descarbonización del sector eléctrico es crucial para mitigar el cambio climático, ya que representa aproximadamente un tercio de las emisiones globales. Un mapa interactivo de Our World in Data, basado en información de la Universidad de Oxford y Ember, ilustra la fuente principal de electricidad en 91 países, cubriendo el 93% de la demanda mundial. Este recurso visual es fundamental para comprender el panorama energético actual y los desafíos pendientes en la transición hacia fuentes más limpias.

Para mitigar el cambio climático, es fundamental "limpiar" la producción de electricidad, es decir, descarbonizarla para reducir las emisiones globales de dióxido de carbono. La razón es clara: el sector eléctrico es responsable de aproximadamente un tercio de las emisiones mundiales, según datos de la IEA para 2025. Este mapa mundial busca esclarecer el origen de la electricidad que llega a nuestros hogares, ya que conocer la procedencia de la energía en cada país es el primer paso para identificar las transformaciones necesarias y el camino que aún queda por recorrer.

Este mapa de Our World in Data presenta para cada nación cuál es la fuente principal de energía eléctrica para el periodo 2024/25. Detrás de esta iniciativa de visualización de datos se encuentra la Universidad de Oxford, y para su elaboración se utiliza información del Global Electricity Review de Ember. Su base de datos abarca 215 países, aunque para esta representación se emplean 91 estados que representan el 93% de la demanda eléctrica global.

La interpretación del mapa es sencilla: cada color representa una tecnología dominante: naranja para gas, gris para carbón, azul para energía hidráulica, morado para nuclear y amarillo para solar. Además, se indica el porcentaje que esa tecnología dominante representa sobre el total nacional. Este detalle es importante, ya que un país puede aparecer en naranja porque el gas cubre el 40% de su demanda, aunque tenga un 35% de energías renovables en total. Es un reflejo del presente, no de las aspiraciones futuras o las tendencias.

Lo primero que se observa en el mapa es que el carbón continúa siendo la principal fuente individual de generación eléctrica a nivel mundial, una posición que ha mantenido durante más de medio siglo y que en esta visualización representa el 35% de la generación global. Sin embargo, este es el porcentaje más bajo desde la fundación de la IEA en 1974. Una de las razones por las que el sector eléctrico global sigue contribuyendo significativamente a las emisiones es precisamente el predominio del carbón, junto con el gas. De hecho, en 2024, los combustibles fósiles aún generaron casi el 60% de la electricidad mundial.

En términos generales, el mapa revela que el gas es predominante en países desarrollados del hemisferio norte, mientras que el carbón domina en Asia. En América del Sur y algunas regiones de África, la energía hidroeléctrica ha sido históricamente la fuente más relevante. Europa, por su parte, exhibe una gran diversidad, resultado de décadas de estrategias políticas e inversiones.

De hecho, el gran avance para la descarbonización de la electricidad se encuentra en las energías renovables, que en 2025 superaron al carbón por primera vez en la historia: la energía solar, eólica, hidroeléctrica y otras combinadas produjeron más de un tercio de la electricidad global. La buena noticia es que casi todo el incremento de la demanda eléctrica en 2024 fue cubierto por fuentes limpias. Pero hay una que destaca: la energía solar, que en 2024 superó a la eólica por primera vez a nivel global. Dos países que son verdaderas potencias en generación solar son España con un 22% y Chile con un 25%.

Lo que el mapa no revela

El mapa de Our World in Data contiene detalles importantes que no son evidentes: aunque las energías renovables han crecido, el carbón y el gas también lo han hecho. Así, en 2024, los países asiáticos en desarrollo consumían el 80% de todo el carbón utilizado para electricidad en el mundo, en contraste con el 40% que representaban en el año 2000.

Además, hay un problema que el mapa no aborda: cientos de millones de personas no tienen acceso a la electricidad. Más específicamente, 730 millones en 2024. De estas, África concentra el 80%. Estos países deberán construir sus redes desde cero, y la pregunta crucial será si obtendrán financiación para hacerlo con energías renovables o si recurrirán a los combustibles fósiles tradicionales, que son más económicos y de fácil acceso.

Otro dato importante que este mapamundi omite es el origen del combustible. Es decir, un país coloreado en naranja puede depender de un vecino con el que mantiene una relación tensa. Sin ir más lejos, en 2021, el 45% del gas importado por la UE provenía de Rusia. Cuando estalló el conflicto entre Ucrania y Rusia, esa dependencia encareció la electricidad de forma abrupta. Europa reaccionó, pero a qué costo: ahora el GNL importado es más caro. No es el único caso: el sudeste asiático también sufre de dependencia energética del carbón que importa.