Apple Demanda a OpenAI por Supuesto Robo de Secretos Comerciales y Fuga de Talentos

Tecnologia
Apple ha interpuesto una demanda contra OpenAI, acusándolos de robo de secretos comerciales de hardware e incumplimiento de contrato. La demanda señala a dos antiguos empleados de Apple, Chang Liu y Tang Tan, quienes presuntamente accedieron y utilizaron información confidencial de la compañía tras unirse a OpenAI. Este incidente surge en un momento crucial para OpenAI, que se prepara para lanzar su primer dispositivo de hardware con IA y salir a bolsa.

Este fin de semana ha estallado un conflicto que pone en riesgo el primer hardware de OpenAI, cuestiona la reputación de un ingeniero con una extensa y exitosa trayectoria como Tang Tan (con 24 años en Apple y vicepresidente de diseño de producto del iPhone o Apple Watch), y siembra dudas sobre la seguridad de Apple. La empresa de Cupertino ha demandado a OpenAI por un presunto robo de secretos comerciales de hardware e incumplimiento de contrato.

Apple describe con severidad en la demanda, de 40 páginas, que “una cosa está clara: en todos los niveles, desde los miembros de su personal técnico hasta su director de hardware, y en coordinación con socios comerciales, OpenAI ha estado robando secretos comerciales e información confidencial de Apple”. Además, Apple sostiene que sus antiguos empleados, Chang Liu y Tang Tan, continuaron accediendo a información confidencial de Apple después de unirse a OpenAI.

El caso de Liu es particularmente llamativo. Este ingeniero senior de sistemas eléctricos, tras ocho años en Apple, se trasladó a OpenAI en enero de 2026. Al parecer, Chang Liu mantuvo su portátil corporativo y descubrió una vulnerabilidad que le permitía acceder a servidores internos de Apple y descargar una compilación de archivos técnicos de más de mil páginas sobre tecnologías, funciones y productos no anunciados, incluyendo especificaciones técnicas y presentaciones de ingeniería. “LOL, he descubierto que tengo acceso a la red de almacenamiento, qué divertido”, escribió en un correo electrónico a una excompañera de Apple.

Por su parte, Tang Tan, actual director de hardware de OpenAI, está siendo acusado de utilizar nombres en clave confidenciales de Apple durante el proceso de contratación de OpenAI, de solicitar a los candidatos que llevaran componentes de hardware de Apple a sus entrevistas y de aconsejar a quienes dejaban Apple sobre cómo eludir los procedimientos de seguridad de la compañía.

Para OpenAI, esto representa un golpe directo a su estabilidad, ya que se prepara para salir a bolsa y lanzar su primer dispositivo con inteligencia artificial. La empresa de Sam Altman deberá demostrar mucho más que las breves declaraciones de su portavoz, Drew Pusateri: “No nos interesan los secretos comerciales de otras empresas. Seguimos centrados en desarrollar tecnología innovadora que empodere a las personas en todo el mundo”, según lo reportado por CNBC.

Para Apple, esta demanda es un intento de frenar la constante fuga de talentos que Cupertino ha experimentado durante más de un año, y que con frecuencia tiene como destino a OpenAI. Apple estima que la desbandada de trabajadores asciende a 400 personas, quienes habrían abandonado la empresa de Cupertino para unirse a la compañía liderada por Altman. OpenAI ha evolucionado de ser la empresa detrás de los modelos de inteligencia artificial más populares a convertirse en una potencial competencia directa en hardware con su futuro primer dispositivo de IA.

El experimentado Tang Tan dedicó casi la mitad de su vida a Apple, lo cual no es una exageración: estuvo 24 años allí, donde llegó a ser vicepresidente de diseño de producto de iPhone y Apple Watch, desempeñando un papel fundamental en su supervisión. Posteriormente, se marchó y, junto a otro icónico de Apple como Jony Ive, fundó io Products en 2024. En 2025, OpenAI adquirió io Products por 6.500 millones de dólares.

No es la primera vez que OpenAI se enfrenta a los tribunales, de hecho, acumula varias demandas en materia de propiedad intelectual. La más notoria es la que tiene pendiente con The New York Times desde 2023, cuando el medio estadounidense demandó a OpenAI y Microsoft por utilizar sus artículos sin permiso para entrenar modelos de IA.

En la demanda interpuesta se detalla que Apple envió una carta en febrero a OpenAI para expresar sus preocupaciones, pero no obtuvo respuesta. En cuanto a sus peticiones legales, Apple solicita al tribunal que prohíba a OpenAI retener, explotar o distribuir sus secretos comerciales y que obligue a la devolución de toda la propiedad intelectual presuntamente sustraída. Tan llamativos como los nombres y acciones de los dos antiguos empleados de Apple son las ausencias: a pesar de su papel protagonista en la trama, a Jony Ive no se le acusa de nada.

Ahora el juicio entra en una fase donde Apple y OpenAI tendrán que compartir pruebas, correos y documentos internos entre ellas, antes de que un juez decida el caso. Mientras tanto, Apple solicita medidas cautelares para impedir que OpenAI siga utilizando la información, además de indemnizaciones y la devolución de todo el material presuntamente sustraído.

Esta petición de Apple es crucial porque podría paralizar e incluso detener el lanzamiento de su dispositivo de IA, lo que obligaría a rediseñar componentes o modificar especificaciones técnicas o procesos de fabricación si se demuestra que están basados en la propiedad intelectual de Apple.