Michelin ha desarrollado los neumáticos sin aire 'Tweel', una innovación que elimina el riesgo de pinchazos al prescindir de la cámara. Aunque ya están disponibles comercialmente, su uso se restringe a vehículos y maquinaria especializada, como cortacéspedes o vehículos militares, y no pueden instalarse en coches convencionales debido a desafíos técnicos relacionados con el confort y la velocidad.
Neumáticos que no se pinchan porque no hay cámara que perforar. Esto es lo que los ingenieros de Michelin han desarrollado y que, de hecho, ya se puede adquirir. Sin embargo, hay un detalle crucial a considerar: no es posible montarlos en un coche particular, y no se trata de un problema de medidas.
Los neumáticos sin aire de Michelin se denominan Tweel. Durante años, la compañía ha investigado diversas fórmulas para introducir neumáticos sin aire en el mercado, y los Tweel representan la primera opción comercial disponible de la empresa. No obstante, estos neumáticos están diseñados exclusivamente para vehículos y maquinaria con funciones muy específicas. Por ejemplo, se encuentran disponibles para cortacéspedes, minicargadoras, vehículos todoterreno de uso exclusivo en el campo, carretillas de golf e incluso vehículos militares.
¿Cómo funcionan sin aire? Efectivamente, estos neumáticos Tweel se componen de dos estructuras claramente diferenciadas. La primera es la banda de rodadura, que la empresa denomina viga de cizallamiento. Su función es rodar sobre la superficie y absorber parcialmente las irregularidades del terreno.
Internamente, la estructura del neumático es radial, con elongaciones plásticas que se extienden hasta el centro del neumático. Estas son flexibles, lo que permite que el neumático supere bordillos y otros elementos que podrían deformar su interior. A pesar de estas deformaciones, las capacidades técnicas del Tweel le permiten recuperar su forma redondeada tradicional una vez superado el obstáculo.
¿Y para qué uso están diseñados? Como se mencionó, Michelin ha desarrollado estos neumáticos para montarlos en vehículos que no transitarán por asfalto. La idea es que permitan el desplazamiento por terrenos inestables o con obstáculos continuos sin el riesgo de sufrir un pinchazo.
Sin embargo, donde resultan verdaderamente interesantes, según explican expertos en automoción, es en las aplicaciones militares. Primero, por su gran capacidad para superar obstáculos y, sobre todo, porque al carecer de cámara de aire, no pueden ser perforados por un disparo que dejaría un vehículo blindado fuera de combate.
De hecho, esta tecnología también está siendo estudiada por el 'Combat Capabilities Development Command Ground Vehicle Systems Center', uno de los programas abiertos por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Además, marcas como Bridgestone o Hankook han estado investigando en este campo durante años.
¿Y para mi coche? Por el momento, la aplicación de neumáticos sin aire en turismos sigue siendo un desafío. Michelin presentó en 2023 el Uptis, un prototipo de neumático con el que se han realizado pruebas, pero que, por ahora, está lejos de poder equipar las ruedas de un coche particular.
Introducir un neumático de este tipo en el mercado para turismos sigue siendo un reto enorme. El aire es fundamental para amortiguar las pequeñas irregularidades del asfalto, lo que reduce el ruido en el habitáculo y aumenta el confort. Los neumáticos sin aire para estos propósitos aún resultan demasiado incómodos.
Además, la rodadura del neumático a alta velocidad genera tanto calor que representa un problema para los materiales utilizados. Por esta razón, al menos por ahora, solo están disponibles para vehículos que circulan a una velocidad moderada y cuya actividad principal se desarrolla a un ritmo muy bajo.