El estelar antesalista dominicano Junior Caminero, de los Rays, evitó una lesión grave durante el Clásico de Media Temporada, resultando sus radiografías negativas. Tras un bolazo que generó preocupación, el jugador se muestra confiado en su recuperación y espera estar en el campo este viernes para la doble jornada contra los Medias Rojas en Fenway Park.
FILADELFIA — Una lesión de gravedad es lo último que se desea en un Juego de Estrellas. Afortunadamente, el dominicano Junior Caminero la esquivó, y el incidente quedó en un simple sobresalto. Los exámenes de rayos X en el estadio no mostraron anomalías y el destacado tercera base de los Rays fue catalogado como 'día a día'. Caminero manifestó su seguridad de poder participar el viernes, cuando el equipo de Tampa Bay retome la actividad con un doble encuentro diurno y nocturno en el Fenway Park, enfrentando a los Medias Rojas.
“Sí, en ese instante, solo sentí temor”, explicó el pelotero quisqueyano. “En situaciones así, en el momento, uno imagina lo peor, y honestamente pensé que algo podría haberse roto. Pero gracias a Dios que todo está bien, y ahora solo tengo un poco de molestia, pero estamos bien”. El impacto de la pelota fue claramente audible por los micrófonos de FOX mientras Caminero se retorcía de dolor y se dirigía al vestuario. Su lugar fue tomado por el tercera base de los Medias Blancas, el cubano Miguel Vargas, quien conectó un impresionante cuadrangular al inicio de la octava entrada, asegurando la victoria 4-0 para la Liga Americana.
“Un lanzamiento sinker a 98 mph dirigido a las manos, y no impactó mi bate en absoluto”, relató Caminero. “Fue un instante de pánico, pero ahora mismo me siento muy bien y seguiremos adelante”. En un notable gesto de deportividad, O’Brien visitó el vestuario del Joven Circuito para interesarse por la condición de Caminero. “Me sentí absolutamente terrible por eso. Lo último que quiero hacer en un Juego de Estrellas es golpear a alguien y, Dios no lo quiera, lastimarlo”, comentó O’Brien. “Pero sí, fui allí y solo quería saber cómo estaba, asegurarme de que estuviera bien. Y él fue muy comprensivo y amable al respecto, y lo entendió”.
Por su parte, Caminero añadió: “Sí, con O’Brien, la verdad aprecio el gesto. Vino al vestuario a disculparse, pero le dije: ‘No, es parte del juego’. Estaba verdaderamente preocupado, pero le comenté: ‘Mira, estas cosas suceden. Estamos aquí para divertirnos. Estamos aquí para disfrutar de la noche’. Y sí, conversamos y ambos nos sentimos muy satisfechos de que… todo esté bien”. El equipo de Tampa Bay ha protagonizado una de las mejores narrativas de la MLB esta temporada, destacando con un récord de 56-38, el mejor de la Liga Americana, lo que les otorga una ventaja de tres juegos sobre los Yankees en el Este de la Americana.
Caminero, de 23 años, ha sido una pieza fundamental, conectando 28 jonrones con un OPS de .927. Para los Rays, la ansiedad se transformó en alivio una vez que los resultados de las radiografías fueron negativos. El potente bateador ha logrado 80 cuadrangulares en sus primeros 1,156 turnos al bate.