Análisis del Sony Xperia 1 VIII: Un smartphone de gama alta con un enfoque distintivo

Tecnologia
El Sony Xperia 1 VIII se presenta como una propuesta única en el mercado de gama alta, manteniendo características poco comunes en la actualidad como el puerto de auriculares y la ranura para MicroSD. Este análisis examina cómo estas decisiones de diseño, junto con su potente hardware y un polémico asistente de IA para la cámara, definen la experiencia de usuario de este dispositivo singular.

Cuando Sony lanzó el nuevo Sony Xperia 1 VIII en mayo, se le describió como un teléfono que desafía las tendencias actuales al mantener tecnologías que la mayoría de sus competidores han abandonado. Además, generó controversia por su asistente de inteligencia artificial, que supuestamente mejora las fotos pero en ocasiones las sobreexpone. A continuación, se detalla su rendimiento en nuestro análisis.

Cómpralo si: Todavía utilizas auriculares con cable y deseas un conector de 3,5 mm. Valoras la posibilidad de expandir el almacenamiento con una tarjeta MicroSD. Te inclinas por la fotografía natural, con menos procesamiento. Eres un usuario leal de Sony que comprende y acepta sus particularidades.

No lo compres si: Buscas una de las cámaras más avanzadas del mercado. La autonomía es una de tus prioridades. Quieres la mejor relación calidad-precio.

Lo esencial en 30 segundos: Desde hace tiempo, Sony ha optado por concentrarse exclusivamente en la gama alta, dejando de lado los móviles de gama media. El Sony Xperia 1 VIII es la nueva apuesta de la compañía japonesa y, al igual que sus antecesores, conserva elementos que lo distinguen de la competencia.

Entre estas características se incluyen la presencia del puerto de auriculares, la compatibilidad con tarjetas MicroSD, el lector de huellas dactilares integrado en el botón lateral y una cámara frontal que no está incrustada en la pantalla. Es el único smartphone de gama alta que aún incorpora estas funciones, lo que lo convierte en una opción muy particular en un mercado cada vez más uniforme. Estas especificaciones, que evocan una era pasada, conviven con otras de vanguardia como el procesador más reciente de Qualcomm y una cámara triple con teleobjetivo mejorado, además de un asistente de IA para la edición de fotos que generó mucho debate en redes sociales.

Diseño: 8,4

Pantalla: 8,5

Rendimiento: 8,5

Cámara: 8,7

Software: 8,0

Batería: 8,0

A favor: Es el único gama alta con puerto de auriculares. La MicroSD permite ampliar el almacenamiento hasta 2 TB. La pantalla es brillante y fluida. Estéticamente es muy elegante y se siente bien en la mano.

En contra: La pantalla sigue limitada a FullHD. La cámara ha mejorado, pero aún está muy por debajo de las mejores del mercado. El sensor de huellas lateral es incómodo y falla con frecuencia. El asistente de IA de la cámara carece de sentido. El precio.

Nuestra experiencia con el Sony Xperia 1 VIII: Regreso al pasado. Este móvil es una confirmación más de que Sony sigue su propio camino. Incluye lector de huellas en el botón lateral, minijack para auriculares, bandeja SIM extraíble manualmente, soporte para MicroSD y marcos frontales más gruesos. De estas particularidades, dos me parecen positivas y lamento que los fabricantes las hayan eliminado: el minijack y la tarjeta MicroSD. Poder usar los auriculares que prefiera o expandir la memoria son dos funcionalidades que aún echo de menos y su recuperación ha sido muy bienvenida.

Sin embargo, no todo es favorable. El lector de huellas lateral desapareció por una razón: no es cómodo, y además este modelo no funciona con precisión. Si se coloca el dedo ligeramente desplazado o si la piel está un poco húmeda (algo constante con el calor actual), no reconoce la huella y es necesario intentarlo varias veces. Durante los días de prueba, me ha frustrado más de lo deseado.

Parece plástico, pero es cristal. Estéticamente, es un móvil muy sobrio, con un elegante acabado negro satinado. El dispositivo es delgado y no se siente pesado, pero en cuanto a materiales, es un tanto, digamos, confuso. Estaba convencida de que la parte trasera era de plástico, pero en realidad es cristal Gorilla Glass Victus. El acabado que Sony le ha dado, satinado con una textura ligeramente granulada, hace que el material se perciba más como plástico que como cristal. Esto no es necesariamente negativo, pero es cierto que asociamos el plástico con móviles de gamas inferiores y puede reducir la sensación de "premium".

Lo que considero un retroceso es que los marcos frontales son excesivamente anchos, evocando móviles de otra época. Sony ha optado por no integrar la cámara frontal en la pantalla, como ya hacen todos los fabricantes, lo que resulta en un marco superior mucho más ancho y, por simetría, también el inferior.

El error de la pantalla. El tamaño de la pantalla es de 6,5 pulgadas que, sin ser supercompacto, lo hace más manejable que otros gama alta. Además, cuenta con una tasa de refresco de 120Hz y la experiencia visual es muy buena, tanto en contraste como en representación del color y brillo. Lo cuestionable es que Sony reincide en el mismo error que el Xperia 1 VII (de hecho, utiliza la misma pantalla) al apostar nuevamente por una resolución FullHD+. Aunque no se aprecian los píxeles, a estas alturas es difícil justificar que un móvil de casi 1.500 euros no tenga una pantalla 2K.

Potente, pero caliente. Sony incorpora el Snapdragon 8 Elite Gen 5, el chip más avanzado de Qualcomm, y 12 GB de RAM. Sobre el papel, se esperaría el mejor rendimiento del momento y en general lo es, pero tras varias semanas de uso, he experimentado algunos episodios de lentitud y cierres inesperados de aplicaciones, especialmente la app de cámara. Más que un problema del procesador, parece ser el resultado de un software mal optimizado, lo que empaña ligeramente la experiencia.

Otro aspecto mejorable es la gestión de la temperatura. Estamos en pleno verano y hemos atravesado una ola de calor intensa, pero aún así, el teléfono se calienta más de lo que considero razonable. Por ejemplo, se calienta mientras escucho música con auriculares y la pantalla apagada. Muchos móviles de la competencia integran sistemas de refrigeración y cámaras de vapor, pero Sony no menciona nada al respecto.

Autonomía. Sony incorpora una batería de 5.000 mAh y promete hasta dos días de autonomía. En mi experiencia, lo habitual ha sido lograr un día y medio con una sola carga y unas 7-8 horas de pantalla, lo cual no está nada mal, pero no son los dos días que afirma Sony. En días de uso más intensivo, con mucha red móvil, cámara y otras aplicaciones, he llegado a casa con menos del 20% de batería. Sony no especifica la tecnología de su batería, pero sospecho que es de iones de litio y no de silicio-carbono, que es la que muchos fabricantes están utilizando por ofrecer mayor densidad energética y, en consecuencia, más autonomía.

Una cámara diferente, para bien y para mal. Siempre nos ha sorprendido que Sony, siendo fabricante de algunos de los mejores sensores fotográficos para móviles, no tuviera las mejores cámaras. Con el Sony Xperia 1 VIII, vuelvo a plantearme la misma pregunta. La cámara no es mala en absoluto, pero se distancia bastante de lo que estamos acostumbrados en esta gama de precio, tanto por los resultados como por su funcionamiento.

Sony ha optado por fotografías con un aspecto mucho más natural y cercano a la realidad, sin un exceso de nitidez y sin realzar demasiado las sombras. Esto provoca que a veces las imágenes sean un poco planas y que en ciertas escenas el rango dinámico se quede corto. En cuanto a la aplicación de cámara, ofrece bastantes opciones de disparo, incluyendo modos pro para foto y vídeo, pero la organización es algo caótica y el funcionamiento podría mejorar, especialmente por la lentitud al cambiar entre las distintas lentes. La escena estaba a contraluz y la cámara refleja eso: un contraluz. No intenta elevar artificialmente la luz del sujeto, sino que respeta las condiciones de la escena, aunque esto signifique que el rostro no se vea tan claramente. El nivel de detalle con el sensor principal es excelente. También logra un desenfoque natural suave y la representación del color es correcta. Con zoom de 1x y 2x, Sony permite realizar un zoom de dos aumentos directamente mediante un recorte del sensor principal, manteniendo un buen nivel de detalle. Cuando las condiciones de luz empeoran, los resultados también lo hacen. El detalle se resiente, aparecen los contornos clásicos del sharpening y el rango dinámico se reduce.

Una de las novedades más destacadas de esta generación es el teleobjetivo, que ahora cuenta con una distancia focal fija de 70mm (2,9 aumentos) y un sensor más grande. Esto se traduce en imágenes más nítidas, con una excelente representación de texturas complejas. Al igual que con el sensor principal, el teleobjetivo permite un recorte que alcanza los 5,8 aumentos, pero en este caso el sensor es más pequeño y la lente menos luminosa, lo que reduce considerablemente la calidad. El gran angular utiliza el mismo sensor que el teleobjetivo, por lo que sus resultados son bastante buenos. Tiende a contrastar y saturar en exceso las tomas, pero realiza un buen trabajo de detalle en texturas complejas como los árboles.

El asistente de cámara IA. La función más controvertida de este smartphone merece un apartado específico. Al tomar una foto, aparece una miniatura en la esquina con la sugerencia del asistente y, al pulsar sobre ella, aplica las ediciones. En las imágenes que generaron polémica, se observaba cómo el brillo se había aumentado de forma exagerada, llegando a sobreexponer las fotos. Sin embargo, el asistente de IA no sobreexpone todas las fotos como pudo parecer por aquella publicación; esta es solo una de las sugerencias que ofrece, que incluye el filtro 'clave alta'.

Aunque lo llamen asistente IA, no se siente como inteligencia artificial y parece más un conjunto de filtros similares a los que se pueden aplicar en Instagram o VSCO. El asistente ofrece cuatro sugerencias, algunas de ellas incorporan filtros como 'clave alta' o 'intenso', mientras que otras simplemente ajustan parámetros como el brillo, contraste o saturación (estas suelen ser las mejores). En general, me ha resultado bastante invasivo en la interfaz, y no suele mejorar mucho la foto; de hecho, a menudo las empeora. Como una imagen vale más que mil palabras, veámoslo en acción.

El asistente aparece en la esquina como una miniatura de la imagen y para explorar otras sugerencias hay que deslizar. Es bastante invasivo y creo que podría haberse implementado de mejor manera. La buena noticia es que se puede desactivar desde el menú de la cámara. En esta escena en concreto, el asistente sugirió esta edición, mucho más brillante y sobre todo saturada que la original. Resulta chocante que, por un lado, Sony apueste por fotografías naturales y, por otro, proponga estas ediciones tan exageradas. A pesar de todo, en este caso la sugerencia es bastante buena para lo que suele ofrecer. Por alguna razón desconocida, parece que la sugerencia favorita del asistente de IA es el filtro Clave Alta, que fue el que vimos en las infames fotos publicadas por Sony. Básicamente, eleva el brillo al máximo y aplica un tinte amarillento a la imagen. Aquí un ejemplo de la imagen original y las cuatro sugerencias que ofrece el asistente. El resultado se asemeja a una galería de filtros fotográficos, con ediciones bastante agresivas. La cámara selfie ofrece resultados aceptables, pero no destaca especialmente. Además, carece de autoenfoque, por lo que si te acercas demasiado, las fotos saldrán desenfocadas.

En cuanto a la grabación de vídeo, los resultados dependen mucho de las condiciones. Destaca sobre todo en planos de detalle con muy buena luz, pero necesita mejorar la estabilización, ser más ágil al cambiar de entorno y, de noche, el ruido es exagerado. Respecto al cambio entre lentes, se nota la transición, pero está bastante suavizada.

Ficha técnica del Sony Xperia 1 VIII:

Dimensiones y peso: 162 x 74 x 8,3 mm, 200 g

Pantalla: OLED de 6,5 pulgadas, FullHD+ (2.340 x 1.080 píxeles), Tasa de refresco 120Hz, HDR, DCI-P3

Procesador: Snapdragon 8 Elite Gen 5

RAM: 12 GB

Almacenamiento: 256 GB + MicroSD 2TB

Software: Android 16

Cámaras traseras:

  • Principal: 48 MP, sensor Exmor T 1/1,35 pulgadas, f/1.9, 24 mm
  • Telefoto: 48 MP, sensor Exmor RS 1/1,56 pulgadas, f/2.8, 70 mm
  • Angular: 48 MP, sensor Exmor RS 1/1,56 pulgadas, f/2.0, 16 mm

Cámara frontal: 12 MP, sensor Exmor RS 1/2,9 pulgadas, f/2.0, 24 mm

Batería: 5.000 mAh

Conectividad: Dual SIM (nanoSIM + eSIM o eSIM+ eSIM), 5G NSA, WiFi 6E, Bluetooth 6.0, USB-C, jack de auriculares de 3,5 mm

Otros: Sensor de huellas en botón lateral, Resistencia al agua IPX5/IPX8, Resistencia al polvo IP6X, Frontal: Corning Gorilla Glass Victus 2, Trasera: Corning Gorilla Glass Victus

Precio: 1.499 euros

Opinión sobre el Sony Xperia 1 VIII: Creo que hacía tiempo que no analizaba un móvil con tantas ganas. Soy la primera que se ha quejado muchas veces del continuismo y la homogeneidad del mercado móvil, por lo que para mí el Sony Xperia 1 VIII ha sido un soplo de aire fresco, para bien y para mal. El minijack y la tarjeta SD son un homenaje a los puristas y considero que son un añadido que no resta en absoluto, al contrario.

El problema del Sony Xperia 1 VIII es que destaca más por sus particularidades que por sus virtudes. Cuando nos alejamos de estas curiosidades y nos centramos en lo que un usuario esperaría de un móvil de su gama, comienzan a acumularse los peros. Por 1.500 euros, estamos en un nivel donde ciertas decisiones no se justifican, como que la pantalla sea FullHD, que los marcos sean tan anchos o que el rendimiento no esté del todo optimizado.

Un año más, Sony persiste en ser diferente, aunque eso signifique seguir estando un escalón por debajo del resto. Eso sí, el Sony Xperia 1 VIII tiene algo que la mayoría de la gama alta ha perdido por el camino: personalidad. No es un móvil para la mayoría, y no parece importarle demasiado serlo. ¿Te lo recomiendo? Si quieres un móvil de gama alta al que puedas conectar tus auriculares con cable o insertar una MicroSD, no es que te lo recomiende, es que es la única opción posible. Eso sí, tendrás que hacer sacrificios, como no tener la mejor autonomía, las funciones de software más completas o la mejor cámara.

Si eres ese tipo de usuario, el Sony Xperia 1 VIII es para ti, pero si no estás dispuesto a hacer tantas concesiones a cambio de un par de funciones clásicas, entonces te recomiendo optar por otro gama alta. Por 1.500 euros puedes encontrar opciones mucho más completas como el OPPO Find X9 Pro, el Xiaomi 17 Ultra o el Samsung Galaxy S26 Ultra, por citar algunos ejemplos.