Presidente Petro No Asistirá a la Juramentación de Abelardo de la Espriella

Internacionales
El actual presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha declarado que no participará en la ceremonia de toma de posesión de su sucesor, Abelardo de la Espriella, programada para el 7 de agosto, ni en el saludo tradicional. Esta decisión rompe con la costumbre institucional, generando críticas y aumentando la tensión en un proceso de transición ya conflictivo, marcado por acusaciones de fraude electoral sin pruebas y disputas sobre el lugar de la ceremonia.

El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, comunicó que no acudirá el próximo 7 de agosto al acto de juramentación del presidente electo, Abelardo de la Espriella, y afirmó que tampoco participará en el saludo de protocolo durante el cambio de mando. “No estaré el 7 de agosto en ningún lugar ni le daré la mano”, sostuvo Petro, quien insiste en señalar como engaño la victoria del líder conservador, a pesar de que sus afirmaciones no han sido validadas judicialmente hasta el momento. Iván Cepeda, candidato apoyado por el partido oficialista, aceptó su derrota tras la segunda vuelta electoral del 21 de junio. La determinación del mandatario ha provocado críticas por alterar una tradición institucional que simboliza la aceptación de la voluntad popular expresada en las urnas. Más allá de las divergencias políticas, la ausencia de Petro enviaría una señal de confrontación en medio de una transición ya caracterizada por imputaciones, querellas y una creciente fricción entre el gobierno en funciones y el equipo del presidente entrante.

La resolución de Gustavo Petro se produce después de una reñida segunda vuelta presidencial celebrada el 21 de junio, en la cual Abelardo de la Espriella obtuvo el 49.66 % de los sufragios, frente al 48.70 % alcanzado por Iván Cepeda, una diferencia cercana a los 251,000 votos. El conteo inicial coincidió en un 99.997 % con el preconteo, según informó la Registraduría Nacional de Colombia. Cepeda reconoció públicamente la victoria de De la Espriella el 24 de junio, aunque su campaña había solicitado revisar los resultados de unas 33,000 mesas. Petro, por su parte, ha mantenido sus objeciones y sostiene que pudo haber existido un fraude de unos 848,000 votos, una acusación que hasta ahora no ha presentado con evidencia conocida ante las autoridades judiciales.

La crispación se incrementó por la preparación de la ceremonia del 7 de agosto. De la Espriella ha propuesto asumir la Presidencia en una base militar fuera de Bogotá, mientras que Petro prohibió el uso de cuarteles para la posesión mientras continúe como comandante supremo de las Fuerzas Militares. La propuesta rompe con la costumbre de juramentar al mandatario ante el Congreso y aún enfrenta interrogantes legales y políticos. En medio de la disputa, Estados Unidos y otros doce países latinoamericanos manifestaron inquietud por las imputaciones sin fundamento que ponen en tela de juicio el proceso electoral y pidieron asegurar una transición democrática ordenada.