Ciudadanos Palestinos de Israel Participan Masivamente en Elecciones para Desafiar a Netanyahu

Internacionales
La comunidad palestina con ciudadanía israelí experimentó una afluencia histórica en las recientes elecciones generales, con largas filas en sus centros de votación. Esta alta participación busca influir decisivamente en el resultado, con la esperanza de desplazar al actual primer ministro, Benjamín Netanyahu, de su cargo. La minoría árabe-israelí, que representa una parte significativa del electorado, aspira a un cambio político que aborde sus preocupaciones sobre derechos y discriminación.

Los palestinos con ciudadanía israelí acudieron en gran número a las urnas durante las elecciones generales de Israel, observándose extensas colas en los puntos de votación de localidades árabes, como Abu Gosh, cerca de Jerusalén. Esta participación masiva busca jugar un rol crucial en la posible remoción del primer ministro Benjamín Netanyahu.

En una escuela de Abu Gosh, personas de todas las edades, desde jóvenes hasta ancianos y personas con discapacidad, esperaban de pie para emitir su voto, enfrentando largas demoras sin acceso a asientos ni climatización. Un activista local, que solicitó anonimato por temor a represalias, comentó: “Nunca había visto estas aglomeraciones. La gente árabe está saliendo a votar después del genocidio.” Añadió que “estas personas no han podido expresarse desde el inicio del genocidio en Gaza, y ahora es nuestro momento.”

Los ciudadanos palestinos de Israel, conocidos también como árabes israelíes, constituyen aproximadamente el 18% del electorado, según datos de la Oficina Central de Estadística. Históricamente, su participación ha sido inferior a la media nacional, con una tendencia al boicot electoral. En 2022, su afluencia fue del 53.2%, según la Universidad de Tel Aviv, lo que representó 17 puntos porcentuales menos que el promedio nacional. Para estos comicios, el instituto de encuestas Midgam predice un aumento, situándose entre el 62% y el 63%.

Una porción considerable de estos votantes apoya a las dos principales formaciones políticas árabes: el partido islamista conservador Raam y la coalición judeo-palestina de izquierda, Lista Conjunta. Las encuestas asignan a ambas organizaciones entre 13 y 15 escaños, una representación que podría ser determinante para evitar que Netanyahu y sus aliados logren los 61 diputados necesarios para alcanzar la mayoría absoluta en la Knéset, el Parlamento israelí.

Durante la mañana, la Lista Conjunta denunció que las prolongadas filas en Abu Gosh no solo se debían a la alta asistencia, sino también a supuestas dilaciones provocadas por el presidente de una mesa electoral. El portavoz de la formación, Mauricio Lapchik, explicó que “nuestros activistas llamaron a la Policía y finalmente se resolvió la situación, volviendo a la normalidad,” y destacó que se observaban filas particularmente largas en varias comunidades árabes.

En Israel, las mesas electorales están conformadas por representantes de los partidos políticos y uno o dos secretarios de la Comisión Electoral Central, en lugar de ciudadanos residentes en las localidades. Un activista de Abu Gosh señaló que sectores de extrema derecha solicitaron ser asignados a colegios electorales en comunidades árabes, una situación que, en su opinión, podría intimidar a los votantes. “Gente de extrema derecha ha pedido que se les asignen colegios electorales en zonas árabes como esta,” afirmó. El activista sostuvo que la presencia de algunos representantes partidarios podría infundir temor entre los residentes, e incluso aseguró que algunos portaban armas.

El Tribunal Supremo israelí desestimó una solicitud presentada por el centro legal palestino Adalah y la Lista Conjunta para prohibir que los integrantes de las mesas electorales y representantes políticos llevaran armas a los centros de votación. Según Adalah, el Likud, partido de Netanyahu, y la formación ultraderechista Sionismo Religioso, liderada por el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, anunciaron el despliegue de unos 2,000 observadores en centros electorales de localidades con población árabe. Asimismo, el periódico israelí Haaretz informó que el Likud tenía planeado grabar a votantes árabes en las cercanías de los colegios electorales.

Entre los ciudadanos que participaron se encontraba Ahmad Abu Ghosh, un estudiante de Ingeniería Informática de 23 años, quien expresó su deseo de propiciar un cambio político que garantice mayores derechos a la comunidad árabe. “Si estas elecciones son vitales para Israel, lo son aún más para nosotros los árabes, quienes sentimos que nos faltan derechos. Hemos venido a votar para transformar este Gobierno, que es racista hacia los árabes,” declaró. El joven explicó que aspira a poder usar libremente su idioma en espacios públicos, sin miedo a sufrir agresiones o discriminación. Ahmad también mencionó que muchos de sus amigos consideran emigrar a Europa al finalizar sus estudios universitarios, debido a las dificultades que perciben en Israel. “¿Por qué este país intenta dificultarnos la vida cuando podríamos estar contribuyendo a él?” cuestionó.

Por su parte, Samia, una residente de Abu Gosh de aproximadamente 70 años, aseguró que acudió a las urnas con la esperanza de elegir nuevos representantes y contribuir a la formación de un Gobierno que promueva la coexistencia. La mujer afirmó que anhela un Ejecutivo “que traiga la paz y la seguridad y en el que vivamos todos juntos.” Entre sus principales preocupaciones mencionó la violencia que afecta a la comunidad árabe y las dificultades para acceder a viviendas, debido a la escasez y el elevado costo de las licencias de construcción. “No hay permisos de construcción, y si los hay, son muy costosos,” lamentó. Samia también defendió el apoyo electoral a las formaciones políticas árabes como una vía para fortalecer su representación parlamentaria y promover cambios. “Votamos por los partidos árabes para que nos ayuden a lograr el cambio. Los fortalecemos para que ellos nos fortalezcan a nosotros,” expresó.

En las inmediaciones del centro electoral, un adolescente que vestía una camiseta de la Lista Conjunta, aunque aún no tenía edad para votar, alentaba a los residentes a participar en los comicios. “Después de tres años de genocidio, de guerra, de limpieza étnica, de demolición de casas por todas partes, de racismo, tenemos que ir a votar por la justicia y la igualdad,” manifestó. La participación de los palestinos con ciudadanía israelí adquiere especial importancia en unas elecciones en las que el apoyo a los partidos árabes podría influir en la composición del Parlamento y en las posibilidades de Netanyahu de mantenerse en el poder.