Dos trenes chocaron cerca de Bedford, Inglaterra, provocando un gran despliegue de los servicios de emergencia y la interrupción del servicio ferroviario hacia el norte de Londres. Aunque no hay detalles oficiales sobre víctimas, se especula que un fallo en el sistema de seguridad fue la causa. La ministra de Transportes ha manifestado su preocupación ante el suceso.
Dos formaciones ferroviarias impactaron cerca de Bedford, en la región central de Inglaterra, en un suceso que es gestionado por las autoridades policiales y los equipos de rescate locales, y que ha paralizado las rutas con destino al norte de Londres por el resto del día.
La Policía y el Departamento de Bomberos y Rescate del condado de Bedfordshire confirmaron en la plataforma X que estaban atendiendo una emergencia en la línea férrea al sur de Bedford, a raíz de un "choque que involucró a dos trenes". Hasta el momento, no se ha divulgado información oficial sobre la cantidad de viajeros o su condición.
Imágenes y grabaciones difundidas en redes sociales mostraban que uno de los trenes afectados, perteneciente a la empresa británica East Midlands Railway, llevaba la identificación 'Luton Express', el servicio que conecta el aeropuerto de Luton (al norte de Londres) con la capital británica. Según datos revelados por el periódico The Telegraph, que adelantó la información, el incidente habría ocurrido alrededor de las 17:15 hora local (16:15 GMT), entre dos trenes que procedían de las ciudades inglesas de Nottingham y Corby.
Se presume que el primer tren se detuvo debido a una falla en el sistema de seguridad y que, acto seguido, el segundo colisionó con su parte trasera. En una cuenta de la plataforma Bluesky, el usuario Pete Knapp, quien se identifica como uno de los pasajeros, ha publicado diversas entradas, con fotografías y videos, que describen el accidente como "una colisión instantánea", sin "bocinas, alarmas, explosiones, ni indicios de terrorismo". Knapp añadió que la sección delantera del tren estaba en buen estado, pero el tercer vagón había descarrilado.
La ministra de Transportes británica, Heidi Alexander, expresó su "profunda inquietud" tras conocerse la noticia de la colisión ferroviaria.