El gobierno colombiano ha actualizado las cifras tras el devastador terremoto de magnitud 7,4, reportando un incremento en el número de víctimas mortales y heridos. La emergencia ha dejado a miles de familias damnificadas y ha causado serios daños a la infraestructura en diversas regiones del país, con cientos de personas aún sin localizar.
Este viernes, conforme al informe emitido por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el gobierno de Colombia ha confirmado que la cantidad de personas fallecidas a causa del sismo de magnitud 7,4 que impactó el país el pasado 10 de agosto ha ascendido a 321. La cifra de individuos aún sin localizar se mantiene en 257, mientras que los afectados con lesiones suman 4.595, de acuerdo con el más reciente balance de la UNGRD. Asimismo, 364 personas han sido rescatadas después del destructivo movimiento telúrico.
La situación de emergencia ha afectado también a 146.188 hogares, lo que representa a 284.185 habitantes distribuidos en 476 municipios a lo largo de 15 de los 32 departamentos de Colombia. El impacto en las edificaciones es también considerable. Hasta el momento, 31.445 domicilios fueron completamente destruidos y otros 163.884 sufrieron daños. A esto se añade el derrumbe de 467 estructuras, principalmente en las ciudades de Cali y Pereira, capitales de Valle del Cauca y Risaralda, respectivamente. Ambas localidades se encuentran entre las áreas más afectadas por el terremoto, que generó perjuicios en diversos sectores esenciales para la población.
El reporte oficial detalla afectaciones en 351 centros de salud, 3.579 instituciones educativas y 4.611 espacios comunitarios. También resultaron dañadas 435 carreteras, 111 sistemas de suministro de agua, 69 puentes para vehículos, 14 puentes peatonales y cinco aeropuertos. El temblor, de magnitud 7,4, es considerado el más potente registrado en Colombia en lo que va de este siglo. El epicentro del movimiento se localizó en el municipio de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, una zona ubicada en la región del Pacífico colombiano. Además de Chocó, el sismo impactó a los departamentos de Caldas, Quindío, Valle del Cauca y Risaralda, dejando una extensa área del territorio nacional bajo los efectos de la emergencia y con significativos perjuicios humanos y materiales.