Mayoría de Lectores de N Digital Dudan de la Preparación Nacional Frente a Fenómenos Atmosféricos en 2026

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Una encuesta reciente de N Digital revela que dos tercios de sus lectores consideran que la nación carece de la preparación adecuada para afrontar la temporada ciclónica de 2026, tras experiencias catastróficas previas. Solo un tercio confía en la capacidad de respuesta del país, mientras las autoridades meteorológicas advierten sobre la posible influencia del fenómeno de El Niño, que podría atenuar la actividad ciclónica, pero no exime de riesgos.

El 66% de los encuestados por N Digital expresa su escepticismo sobre la capacidad del país para manejar posibles eventos meteorológicos extremos de cara al inicio de la Temporada Ciclónica 2026. Esta percepción surge tras varias calamidades que pusieron en evidencia las deficiencias del sistema de emergencia y la precaria infraestructura pluvial. En contraste, el 34% restante opina que la nación sí está preparada.

El Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) ha señalado la probabilidad de que el fenómeno de El Niño se desarrolle a lo largo de 2026. Históricamente, este patrón climático tiende a incrementar la cizalladura del viento sobre el Atlántico, una condición que usualmente dificulta la formación y el fortalecimiento de los ciclones tropicales. Adicionalmente, el organismo pronostica precipitaciones dentro de los parámetros normales o ligeramente por debajo del promedio para algunas zonas del territorio nacional en los próximos meses.

Aunque no ha emitido una proyección oficial propia sobre la cantidad exacta de tormentas y huracanes esperados, Indomet ha monitoreado los pronósticos internacionales que sugieren una temporada cercana o ligeramente inferior al promedio histórico, influenciada por El Niño. Sin embargo, la entidad subraya que una temporada con menor actividad no implica una temporada sin peligros. La experiencia nacional demuestra que un único huracán puede provocar inundaciones severas, daños significativos a la infraestructura, pérdidas agrícolas y afectaciones humanas de gran escala. Por esta razón, la vigilancia meteorológica debe mantenerse constante durante todo el período ciclónico.

La institución también recuerda que los meses de agosto y septiembre suelen concentrar la mayor actividad ciclónica en el Caribe y representan el período de mayor vulnerabilidad para la República Dominicana. Históricamente, muchos de los eventos más impactantes que ha enfrentado el país han ocurrido durante estos meses.