El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, anunció una expansión energética sin precedentes en República Dominicana, con un incremento superior al 50% en la capacidad instalada firme para 2028. Esta proyección busca fortalecer la economía, mejorar la competitividad y atraer nuevas inversiones, posicionando al país como un líder en la región a través de una matriz energética diversificada y resiliente.
El titular de Energía y Minas, Joel Santos, declaró ayer que la República Dominicana experimentará la mayor expansión de su sector energético en las últimas décadas. Se prevé un aumento superior al 50% en la capacidad firme instalada entre los años 2025 y 2028, lo que robustecerá las condiciones para el desarrollo económico, la competitividad y la captación de inversiones en el futuro.
Durante su intervención en el Mercado Energy Summit 2026, llevado a cabo en el Hotel Intercontinental de Santo Domingo, Santos resaltó que, además de la capacidad firme, el país dispone de 2,000 megavatios (MW) de energías renovables ya operativas y otros 1,000 MW en proyectos que se incorporarán para el año 2028, muchos de ellos en diversas etapas de implementación.
Al presentar la conferencia titulada “República Dominicana: Energía para crecer, transformar y liderar”, Santos argumentó que la energía se ha transformado en uno de los pilares fundamentales para el progreso económico y productivo de la nación. “La energía ha dejado de ser meramente un servicio esencial. Actualmente, es uno de los principales facilitadores del desarrollo económico y de la competitividad a nivel nacional”, subrayó.
El ministro señaló que la demanda eléctrica del país alcanzará este año los 4,250 megavatios (MW) de potencia máxima, una cifra que demuestra el dinamismo de la economía dominicana y las crecientes necesidades energéticas del territorio. Este nivel representa un incremento aproximado del 59% en comparación con los 2,681 MW registrados en 2019, lo que refleja la expansión de sectores clave como el turismo, la industria, el comercio y los servicios.
“Estos datos confirman que la energía debe crecer al mismo ritmo que la economía para asegurar la competitividad, atraer nuevas inversiones y mantener el desarrollo durante las próximas décadas”, aseveró.
Adicionalmente, enfatizó que la demanda energética se ha convertido en uno de los indicadores principales del dinamismo económico nacional. “No existe un crecimiento económico sostenible sin una energía suficiente, confiable y competitiva. Cada nueva habitación de hotel, cada inversión industrial, cada centro logístico, cada empresa que se expande y cada puesto de trabajo que se crea requieren energía. Por lo tanto, la planificación energética no puede limitarse a las necesidades actuales; debe anticipar las demandas futuras”, manifestó.
Santos indicó que el Gobierno se concentra en la construcción de la capacidad energética que el país requerirá en la próxima década, garantizando que el crecimiento económico, la atracción de inversiones y el desarrollo social cuenten con una base sólida y sostenible. Precisó que la visión gubernamental busca que el aumento del sistema energético se traduzca en mayores oportunidades para la ciudadanía, nuevas inversiones, creación de empleos y progreso para las comunidades.
Explicó que la estrategia nacional de seguridad energética se fundamenta en la diversificación de la matriz energética, la diversificación tecnológica y geográfica, la competitividad y una perspectiva a largo plazo. “La transición energética no consiste en reemplazar una fuente por otra; consiste en construir una matriz más resiliente y diversificada”, sostuvo el ministro.
Santos señaló que el modelo energético dominicano apuesta por una combinación equilibrada de fuentes renovables, gas natural y sistemas de almacenamiento para asegurar la sostenibilidad, confiabilidad y flexibilidad frente al aumento de la demanda. Además, destacó las iniciativas dirigidas a universalizar el acceso a la electricidad, impulsar la electrificación en zonas rurales, reducir las pérdidas y fortalecer el marco regulatorio mediante la implementación de la Ley de Eficiencia Energética y la actualización de la Ley General de Electricidad 125-01.
Asimismo, abordó el tema del almacenamiento de energía y precisó que se ha vuelto un componente esencial de la transición energética moderna, ya que esta tecnología permite aprovechar de forma más eficiente la generación renovable, almacenar electricidad cuando la producción es abundante y liberarla en momentos de mayor demanda, aportando estabilidad, flexibilidad y confiabilidad al sistema eléctrico.
“Para la República Dominicana, el almacenamiento representa una herramienta estratégica para fortalecer la seguridad energética, disminuir la dependencia de los combustibles fósiles y acompañar el crecimiento sostenido de la economía con una matriz más resiliente y competitiva”, expresó.
En el evento estuvieron presentes Andrés Astacio, superintendente de Electricidad; Alfonso Rodríguez, vicepresidente ejecutivo de la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED), y Edward Veras, director ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía (CNE). También asistieron los viceministros de Energía, Ricardo Guerrero; de Innovación y Transición Energética, Betty Soto; de Hidrocarburos, Noel Báez, y de Minas, Giovanni Bloise, así como otros funcionarios del Ministerio de Energía y Minas y representantes del sector energético nacional.