Un ciudadano dominicano, identificado como Missaelle Morales Silvestre, alias “Bori” o “El Viejo”, ha sido entregado a las autoridades estadounidenses para ser juzgado en Puerto Rico. Se le vincula con una red de narcotráfico internacional, enfrentando cargos relacionados con la distribución de grandes cantidades de cocaína. Esta extradición se enmarca en la cooperación entre República Dominicana y Estados Unidos para combatir el crimen organizado transnacional.
La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) puso bajo custodia de las autoridades estadounidenses a un individuo de nacionalidad dominicana, quien era requerido por el sistema judicial del Distrito Judicial de Puerto Rico, debido a su supuesta relación con una organización dedicada al tráfico de estupefacientes a nivel global. El sujeto en cuestión es Missaelle Morales Silvestre, también conocido por los alias “Bori” o “El Viejo”. Su traslado se efectuó a través del Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), cumpliendo con lo estipulado en el decreto 338-26 emitido por el Poder Ejecutivo.
Esta operación fue coordinada conjuntamente por la DNCD, el Ministerio Público y el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (U.S. Marshals), quienes tomaron posesión del acusado para llevarlo a Puerto Rico, donde deberá responder por los cargos que se le imputan. De acuerdo con las acusaciones detalladas en la solicitud de extradición, Morales Silvestre es señalado por su presunta participación en una estructura delictiva enfocada en el comercio de sustancias ilícitas, específicamente en la distribución de cinco kilogramos o más de cocaína, con pleno conocimiento de que dicha sustancia sería introducida de manera ilegal en territorio estadounidense desde otras naciones, incluyendo Colombia.
El ciudadano dominicano fue detenido en abril de este año durante una operación de seguimiento y vigilancia llevada a cabo por agentes de la DNCD en la avenida Independencia, ubicada en el Distrito Nacional. Las autoridades especificaron que la entrega se realizó bajo la condición de que Morales Silvestre únicamente podrá ser procesado por los delitos que motivaron su extradición, de conformidad con lo establecido en el decreto presidencial que autorizó este procedimiento. La extradición es parte de los convenios de colaboración judicial y de lucha contra el narcotráfico que mantienen República Dominicana y Estados Unidos para confrontar las redes delictivas transnacionales.